El canto, la melodía (no importa cómo se le acompañe) no es dócil a la manipulación. La ‘escuela’, se estrella en la melodía. La melodía es irreductible.

 

Carlos Antonio de Padua Chávez y Ramírez, compositor y director de orquesta mexicano, nació el 13 de junio de 1899 en la Ciudad de México. Las primeras lecciones de piano las recibió desde los nueve años de edad, en su propia casa, de su hermano Manuel, y más tarde bajo la dirección de Asunción Parra, Manuel María Ponce (1909-1913), y Pedro Luis Ogazón (1915-1920); estudió armonía con Juan B. Fuentes, y de manera autodidacta fuga, contrapunto y composición, analizando las obras de los grandes maestros y la música india y mestiza.

Alternando con los estudios musicales, entre 1911 y 1913 cursó los primeros años de estudios preparatorios en la Escuela Nacional Preparatoria. Identificado con la juventud revolucionaria, fundó en 1915 la revista Gladios, la más importante de entonces en su género. En 1921 presentó un primer concierto público con sus composiciones, entre ellas el Sexteto para piano y cuerdas (1919) y obras para piano y voz. Su producción hasta entonces es francamente romántica, y sus arreglos de música mexicana están inspirados en los de Ponce. A partir de los Madrigales (1921) y los Nocturnos (1922) abrazó el impresionismo.

En 1922 contrajo matrimonio con Otilia Ortiz. En el invierno de ese mismo año hizo un viaje de observación por Austria, Alemania y Francia. Fue entonces cuando descubrió la música de Stravinski y Schönberg. En Berlín, la casa Bote und Bocke publicó su Deuxieme sonate pour piano (1921). A su regreso organizó y dirigió la serie Conciertos de Música Nueva, en la que por tres años consecutivos dio a conocer las novedades europeas. Silvestre Revueltas y la cantante Lupe Medina participaron en esos programas. A fines de 1923 y principios de 1924 hizo un primer viaje a los Estados Unidos, y en 1926 residió por un tiempo en Nueva York, donde conoció a Varèse y Copland, con quienes compartía la idea de crear una estética americana. La International Composers’ Guild que Varèse animaba presentó Tres hexágonos de Chávez (1923) y la “Danza de los hombres y las máquinas”, contenida en el ballet H. P. En 1928, nuevamente en México, fue invitado a reorganizar y dirigir la orquesta del Sindicato de Filarmónicos que, organizada como cooperativa, cambió su nombre al año siguiente por el de Orquesta Sinfónica de México. Su primer concierto lo dio en septiembre de 1928, y desde entonces y hasta 1949 fue su director con un éxito sin precedentes. Estrenó 197 obras, de las cuales 83 eran de músicos mexicanos. En el mismo periodo, Carlos Chávez dirigió 267 conciertos.

De 1928 a 1934 estuvo también al frente del Conservatorio Nacional de Música, y entre 1933 y 1934 fue jefe del Departamento de Bellas Artes en la Secretaría de Educación Pública. En 1946 fundó Nuestra Música, sociedad promotora de conciertos, de la cual surgieron una revista y la casa Ediciones Mexicanas de Música. Redactó el proyecto para crear el Instituto Nacional de Bellas Artes (inba) y fue su primer director (1947-1952). 



En 1958 desempeñó la cátedra de poética en la Universidad de Harvard, impartida anteriormente por Stravinski, Hindemith y Copland. Las lecciones de Chávez se recogieron en Musical Thought (1961). En 1973 fue nombrado jefe del Departamento de Música del INBA, pero renunció un mes después. 



La música que compuso tiene el signo de una constante evolución. A partir de las Sonatinas (1924), adoptó un estilo rigorista y esquemático que concentra la carga emocional en una expresión repetitiva, descarnada y esencial. A esta época pertenecen Energía (1925), el ballet H. P. (1926), la Sinfonía de Antígona (1933), los Preludios para piano (1937), el Concierto para piano (1938) y La hija de Cólquide (1943). Se observa luego un viraje hacia las formas clásicas en el Concierto para violín (1948) y la III y VI Sinfonía (1961). En Invención (1958), para piano, abandona el principio repetitivo e inaugura lo que llamó la “no repetición”, que comprende la melodía, la armonía, el ritmo y el timbre. Esto le permitió ejercer la libertad manifiesta en Resonancias (1964), Elatio (1967), Discovery (1969) e Initium (1971). 



Carlos Chávez fue nombrado Caballero de la Orden Nacional de la Legión de Honor, de Francia, en 1932, y el 15 de mayo de 1943 tomó posesión como Miembro Fundador de El Colegio Nacional, cuyos propósitos declarados son “difundir y divulgar la cultura filosófica, literaria y científica de la República”.

El compositor Carlos Chávez murió en la Ciudad de México el 2 de agosto de 1978. Sus restos reposan en la Rotonda de las Personas Ilustres del Panteón Civil de Dolores.