El campo de la formación estelar, iniciado en México en la década de los cincuenta por Guillermo Haro, es uno de los temas de más tradición en nuestro país.

 

Nació el 29 de mayo de 1948 en Mérida, Yucatán. Cursó sus estudios de primaria, secundaria y preparatoria en el Centro Universitario Montejo. En 1973 obtuvo la licenciatura en física en la Facultad de Ciencias de la unam, y en 1978 el doctorado en astronomía en la Universidad Harvard. Desde 1979 es investigador titular del Instituto de Astronomía de la UNAM. Es el iniciador en nuestro país de la radioastronomía, importante rama de la astronomía que se inicia en el mundo en la década de los años treinta, y en nuestro país en 1979, con su regreso al país.

El doctor Rodríguez Jorge realiza investigación principalmente sobre el nacimiento y juventud de las estrellas y sobre las fuentes galácticas de rayos X, en la que él y otros astrónomos mexicanos han realizado contribuciones fundamentales. Entre ellas se cuentan el descubrimiento de los flujos bipolares en estrellas jóvenes (1980), la elucidación del mecanismo que excita a los objetos Herbig-Haro (1981, 1985), y la aportación de evidencia de discos protoplanetarios en estrellas jóvenes (1986, 1992, 1996, y 1998). Gracias a estudios de este tipo en los últimos años se ha consolidado la idea de que las estrellas jóvenes se forman rodeadas de discos protoplanetarios de gas y polvo cósmico, de los cuales se irán condensando planetas, como ocurrió en el caso de nuestro sistema solar. 



El trabajo realizado en los últimos 20 años por él y sus colaboradores en el área de formación estelar es considerado de punta mundialmente y no es exagerado afirmar que el conocimiento de los procesos que caracterizan la formación estelar debe mucho a las aportaciones del grupo mexicano, cuyo líder es el doctor Rodríguez Jorge. Sus artículos científicos, más de 400, han recibido más de 15,000 referencias en la literatura especializada. 



Obtuvo el Premio Robert J. Trumpler de la Sociedad Astronómica del Pacífico, el Premio Bruno Rossi de la Sociedad Astronómica Americana, el Premio de Física de la Academia de Ciencias del Tercer Mundo TWAS) y, en nuestro país, el Premio de la Academia Mexicana de Ciencias, el Premio Universidad Nacional, el Primer Premio Ricardo J. Zevada, y el Premio Nacional de Ciencias.

En 2007 recibió el Premio Scopus 2007 de la Editorial Elsevier en reconocimiento a la productividad e impacto de sus investigaciones durante los últimos diez años; en 2008 fue electo Miembro Extranjero de la National Academy of Sciences de los EUA. En 2009 fue electo para ocupar el cargo de Presidente de la Sociedad Mexicana de Física para el periodo 2009-2011. En 2010, la Universidad Nacional Autónoma de México lo reconoció con el nombramiento de Investigador Emérito y, poco después, en el marco de los festejos por el Centenario de su fundación, lo distinguió con el Doctorado Honoris Causa por su meritoria trayectoria científica; por su parte, y también dentro del marco de los setenta años de su fundación, El Colegio de México le entregó el Premio El Colegio de México: Alfonso Reyes por su destacada trayectoria. En 2011, fue galardonado con el Premio “Biblos” al Mérito, otorgado por la comunidad mexicano-libanesa a mexicanos de ascendencia libanesa; en 2012 fue nombrado Miembro titular de la Academia Mexicana de Ciencias. En 2013 el Gobierno del Estado le otorgó la “Medalla Yucatán”, en ceremonia celebrada en el Palacio de Gobierno, en Mérida, Yucatán, y en el marco de la celebración por el LXX Aniversario de la independencia de la República del Líbano, se le otorgó el Premio “Cedros”.

El doctor Luis Felipe Rodríguez Jorge ingresó a El Colegio Nacional el 24 de febrero de 2000. “El polvo infinito”, su conferencia inaugural, fue contestada por el doctor Manuel Peimbert.