Son el asombro y no pocas veces la perplejidad, los sentimientos, si como tal pueden definirse, que determinan nuestra actitud ante las maneras tan diferentes de hacer y concebir la música de nuestro tiempo.

 

Nació en la Ciudad de México en 1943. En los últimos años ha trabajado en estrecha colaboración con algunos notables instrumentistas interesados en la exploración y la investigación de las nuevas posibilidades técnicas y expresivas que ofrecen los instrumentos tradicionales. En 1987 le otorgaron la beca de la Fundación Guggenheim para escribir su ópera en un acto Aura, basada en el relato de Carlos Fuentes, y fue nombrado miembro de la Academia de Artes. En 1991 recibió el Premio Nacional de Ciencias y Artes y la medalla Mozart, y dos años después el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes lo distinguió como creador emérito.



 El Consejo Nacional para la Cultura y las Artes y el Instituto Nacional de Bellas Artes le otorgaron la Medalla Conmemorativa del Palacio de Bellas Artes (2006), La Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo le otorgó el título que acredita el grado de Doctor Honoris Causa (2010).

Ha sido invitado como profesor de composición y análisis a Indiana University, Atlantic Center for the Arts (Florida) y University of Chicago, y ha impartido conferencias y seminarios en Cornell University (N. Y.), University of California at San Diego, University of Wisconsin (Milwaukee), Western Carolina University, McGill University (Montreal), University of California at Santa Barbara, Florida International University, Hofstra University (N. Y.), 
San Francisco State University e Illinois Wesleyan University, entre otras. 



Algunos de sus últimos encargos son: Natarayah, para el guitarrista David Starobin; Cuarteto de cuerdas Núm. 6, “Suite en cinco partes”, para el Festival de Música de Cámara de Santa Fe; Mater dolorosa para órgano, para la reinauguración del órgano monumental del Auditorio Nacional, Gargantúa para narrador, coro de niños y orquesta, para la ciudad de Amiens, Francia; A Cage for Sirius para piano y percusiones, para el Ensamble Sirius, y Cristo de San Juan de la Cruz (tropo para Salvador Dalí) para conjunto instrumental, para el Festival de Música y Danza de Granada. 



Actualmente imparte las cátedras de composición, análisis y lenguaje musical del siglo XX en el Conservatorio Nacional de Música y es director de Pauta. Cuadernos de Teoría y Crítica Musical. 
Como sus antecesores Carlos Chávez y Eduardo Mata, destaca tanto en la composición como en la difusión de la música contemporánea; en la primera, por su originalidad, su diversidad (música de cámara, de concierto, sinfónica, electrónica, ópera); en la segunda, por la preparación de ensayos que la explican, y la publicación de la revista Pauta. 



Mario Lavista Camacho ingresó a El Colegio Nacional el 14 de octubre de 1998. Su discurso de ingreso, “El lenguaje del músico”, fue contestado por el doctor Alejandro Rossi.