No se llegará a conocer exactamente lo que es el mexicano, si no se descubre su voluntad más profunda, tal como se proyecta en los ideales de la comunidad…

 

Nació en Zitácuaro, Mich., en 1897. En 1909 ingresó al Colegio de San Nicolás de Hidalgo. Allí publicó sus primeras páginas en la revista estudiantil Flor de Loto. En 1915 empezó a estudiar filosofía bajo la inspiración de su maestro, el doctor José Torres. Cursó el primer año de la carrera de medicina en Morelia, y en 1917 pasó a la Ciudad de México, donde llevó el segundo y el tercer año en la Escuela Médico Militar. 



En 1919 se mudó a la Escuela de Altos Estudios. Enseñó introducción a la filosofía en la Escuela Nacional Preparatoria, y lógica y ética en la Nacional de Maestros. Se especializó en la Sorbona, en el Collège de France y en la Universidad de Roma. 



A su regreso a México continuó sus labores docentes y fue jefe de Extensión Universitaria. Posteriormente fue nombrado Oficial Mayor de la Secretaría de Educación Pública, para luego ser nombrado Jefe del Departamento de Cooperación Intelectual de la misma Secretaría, carácter con el cual asistió al Congreso de Cooperación Intelectual reunido en La Habana, en 1941. 



Doctor en filosofía (1944) por la Universidad Nacional Autónoma de México, dirigió la Facultad de Filosofía y Letras (1944-1952) y fue coordinador de Humanidades y maestros de carrera. 



Suscitó las preocupaciones sobre la ontología del mexicano, por lo cual se le ha considerado iniciador de la corriente llamada “filosofía del mexicano”; no obstante, consagró una atención muy especial a los temas relacionados con la estética. 



Entre sus obras destacan las siguientes: Hipótesis (1928), El caso Stravinsky (1929); El perfil del hombre y la cultura en México (1934), traducido al inglés por la Universidad de Texas, en Austin, en 1970; Estudios de estética, Ensayo sobre Diego Rivera (1935), Más allá de la moral de Kant (1938), Hacia un nuevo humanismo (1940), Historia de la filosofía en México (1943), Veinte años de educación en México (1951), La filosofía de la vida artística (1955), El problema del a priori y la experiencia y las relaciones entre la filosofía y la ciencia (1955), y Nuevo ensayo sobre Diego Rivera (1958).

Ingresó en El Colegio Nacional el 8 de julio de 1952. Su discurso de ingreso, una disertación sobre el valor de la obra de Antonio Caso, fue contestado por el licenciado José Vasconcelos. 



El filósofo Samuel Ramos Magaña murió en la Ciudad de México el 20 de junio de 1959.