La felicidad es un término que solamente los superficiales y mediocres aceptan.

 

Nació el 19 de julio de 1954 en la Ciudad de México. Realizó sus estudios en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), donde obtuvo el título de Licenciado en Lengua y Literatura Hispánicas en 1982, el de Maestro en Letras Hispánicas en 1989 y el de Doctor en Literatura Mexicana en 1998. Obtuvo mención honorífica en cada uno de sus trabajos de grado y la Medalla Gabino Barreda para estudios de posgrado.

Ha impartido clases en la unam desde 1987, tanto en la licenciatura, como en el Programa de Maestría y Doctorado en Letras. En otras instituciones nacionales, ocupó las cátedras Gilberto Owen del Colegio de Sinaloa y Julio Cortázar de la Universidad de Guadalajara. En el extranjero, ha sido profesor invitado en el Austin College, además de haber estado a cargo de las cátedras Rosario Castellanos y Luis Cernuda en la Universidad Hebrea de Jerusalén y la Universidad de Sevilla, respectivamente. Ha presentado lecturas de su obra, clases y conferencias en instituciones de España, Colombia, Estados Unidos de América, Inglaterra y Francia. Fue director del Periódico de Poesía y fundador de la colección de poesía El ala de Tigre, en la UNAM, la cual alcanzó más de cien títulos.

En 1979 apareció su primer libro de poemas, Teatro sobre el viento amado, integrado por textos que obtuvieron el primer Premio de la Revista Punto de Partida. En estos últimos treinta años, su producción lírica ha alcanzado más de veinte títulos publicados tanto en México, como en el extranjero. En 1991, recibió el Premio Xavier Villaurrutia por El ángel es vampiro. El jurado estuvo integrado por los poetas Rubén Bonifaz Nuño, Alí Chumacero y Ernesto de la Peña. Por el conjunto de su obra, recibió en 2011 el Premio Iberoamericano de Poesía Ramón López Velarde, otorgado anualmente a quien dedica sus afanes a la creación poética o a su estudio y difusión.

Además de sesenta y cuatro libros de autoría única, Vicente Quirarte ha publicado más de ciento cincuenta artículos especializados, así como noventa y cinco capítulos en libros y prólogos sobre autores y obras de los siglos XIX y XX. Es director de la Colección Al siglo XIX. Ida y Regreso, editada por la Coordinación de Humanidades de la UNAM, con sesenta volúmenes a la fecha sobre diferentes aspectos de esa centuria. Dirigió para el Conaculta la colección Summa Mexicana (2009-2012) y, para el Instituto Mexiquense de Cultura, la colección de literatura de viajes Ojos de papel volando. En noviembre de 2015, publicó la novela La isla tiene forma de ballena sobre los liberales mexicanos que vivieron en Nueva York entre 1864 y 1867.

Su prosa narrativa se caracteriza por la relación establecida entre la historia y el transcurrir cotidiano, como puede apreciarse en los textos de Un paraguas y una máquina de coser, mientras que Morir todos los días constituye una anatomía del amor: sus protagonistas viven bajo el dominio de éste.

Para conmemorar su trayectoria, le fue otorgado en 1994 el Reconocimiento Distinción Universidad Nacional para Jóvenes Académicos en el área de Creación artística y extensión de la cultura. En 2003 fue electo miembro numerario de la Academia Mexicana de la Lengua y, ese mismo año, fue nombrado miembro de la Real Academia Española. En 2010 recibió el Premio del Instituto de Estudios Históricos de la Revolución Mexicana para el rescate de fuentes. En 2012, obtuvo el Premio Universidad Nacional en el área de Creación artística y extensión de la cultura. Actualmente se desempeña como investigador titular “C” de tiempo completo definitivo, adscrito al Instituto de Investigaciones Bibliográficas de la UNAM. Ha sido integrante del Sistema Nacional de Creadores de Arte y actualmente lo es del Sistema Nacional de Investigadores con el nivel II, además de tener el máximo nivel de estímulos en el Programa de Programa de Primas al Desempeño del Personal Académico de Tiempo Completo (PRIDE).

El doctor Vicente Quirarte ingresó a El Colegio Nacional el 3 de marzo de 2016. Su discurso de ingreso, El laurel invisible, fue contestado por el doctor Eduardo Matos Moctezuma.