“Es improbable que existan agujeros de gusano; son una rareza matemática”: Luis Felipe Rodríguez

Crónica | 9 septiembre 2016
“Es improbable que existan agujeros de gusano; son una rareza matemática”: Luis Felipe Rodríguez


Crónica | 9 septiembre 2016 | http://www.cronica.com.mx/notas/2016/983187.html

En la película Interstellar (2014) un grupo de astronautas viaja a través de un agujero de gusano para transportarse a una región distante del sistema solar, algún sitio del Universo donde hay planetas que podrían ser habitables, aunque en vez de orbitar alrededor de una estrella como el Sol, lo hacen alrededor de un agujero negro, llamado Gargantúa.

Los humanos buscan un nuevo hogar, ante el colapso de la sustentabilidad de la vida en la Tierra. Si bien los astronautas pudieron buscar un planeta más cercano, incluso en el mismo sistema solar, el filme narra la historia de cómo éstos se aventuran a adentrarse en estos planetas. Al hacerlo, el tiempo transcurre de manera distinta para los astronautas que bajan a estos planetas, lo hace más lentamente; mientras pasan apenas unos minutos en uno de ellos, en la Tierra transcurrieron más de 20 años. Un aspecto dramático en la historia. 

Esto sucede porque los planetas están muy cerca del agujero negro, donde la fuerza de gravitación es colosal y donde el tiempo viaja con mayor lentitud, explicación asentada en las ecuaciones de la teoría de la relatividad de Einstein. De alguna forma, y de manera científica y técnica, se podría decir que los astronautas “viajaron en el futuro”, ahí donde el tiempo transcurría de manera ordinaria para ellos en relación con la Tierra y los tripulantes que permanecieron en la nave. 

“Viajar en el futuro es técnicamente posible. Si nos acercamos a un agujero negro y pasamos uno o dos días en éste, en Tierra podrían pasar cientos de años”, refiere Luis Felipe Rodríguez, uno de los astrónomos más importantes del país, investigador de la UNAM y miembro de El Colegio Nacional. Sin embargo, y sugiriendo la posibilidad técnica de la situación, ir al futuro no significa que se pueda regresar al pasado, eso representa contradicciones y problemas que ni siquiera matemáticamente se pueden resolver. 

La referencia sobre los alcances de las matemáticas no es gratuito, puesto que el físico aclara que son éstas mismas las que han dado pauta a imaginar la existencia de agujeros de gusano, ese tipo de portal por donde los astronautas de Interstellar se transportaron.

AGUJEROS NEGROS. De acuerdo con el investigador del Instituto de Radioastronomía y Astrofísica de la UNAM, es improbable que en la naturaleza existan los agujeros de gusano, empleados mucho en la ciencia ficción y cuya existencia es permitida por las ecuaciones matemáticas. Los agujeros de gusano, acotó, se llaman así por su semejanza a un gusano que atraviesa una manzana para llegar al otro extremo, lo que en términos cósmicos significaría que permitirían viajar por el Universo con mayor rapidez. “Sin embargo, los agujeros de gusano son una creación matemática que da pauta a muchas contradicciones (…) y bueno, las matemáticas pueden producir cosas muy raras”. 

Luis Felipe Rodríguez impartió ayer la conferencia “La física de la película Interstellar”, en el marco del VI Encuentro Mexicano Leopoldo García Colín sobre física matemática, en el Aula Magna de El Colegio Nacional. Con un auditorio lleno, en su mayoría de jóvenes estudiantes participantes del encuentro de física, el radioastrónomo ofreció una explicación sobre la factibilidad y la imposibilidad en la ciencia de aspectos de la película de Christopher Nolan, como la existencia de los agujeros de gusano.  

“En las matemáticas brotan cosas que muchas veces no entendemos porque nunca las hemos visto, como los agujeros de gusano. Sin embargo, tenemos por otra parte a los agujeros negros cuya existencia es muy probable y que también surgieron de ecuaciones matemáticas”. El científico añadió que hay muchas evidencias de su existencia y son aceptados en consenso por los científicos. Incluso, añadió, el agujero recreado por la película de Nolan es muy parecido a lo que los científicos estiman: luz en las orillas de un disco de acreción distorsionado por el hoyo negro, un objeto esférico ensombrecido en el centro.

Estos fenómenos son las dos caras de la moneda en el filme, por una parte un agujero negro muy real y por otra un agujero de gusano improbable, como otras licencias artísticas en éste. “Pero bueno, uno se los aguanta con la intención de pasárselo bien”, bromeó el científico.