“Los niños son el proyecto más importante del país”: Alejandro Frank

Crónica | 8 mayo 2016
“Los niños son el proyecto más importante del país”: Alejandro Frank


Crónica | 8 mayo 2016 | http://www.cronica.com.mx/notas/2016/959670.html

Alejandro Frank ha realizado investigación en física nuclear, mecánica cuántica, la teoría algebraica de la dispersión, óptica, la teoría de las matrices estocásticas y los problemas de coexistencia…, ex director del Instituto de Ciencias Nucleares de la UNAM, ahora es el coordinador del Centro de Ciencias de la Complejidad (C3), del cual fue un actor clave para su fundación. Ganador del Premio Nacional de Ciencias y Artes y primer presidente de la Fundación Marcos Moshinsky, Frank Hoeflich es el más reciente miembro de El Colegio Nacional, al cual ingresó el 31 de marzo de 2016. Es el miembro número 98.

Entre sus destacados trabajos, existe uno que impacta de manera directa en la educación científica. Junto con Jorge Hirsch, Frank fundó el Programa Adopte un Talento (Pauta) que tiene por objetivo “desarrollar, con equidad y excelencia, las habilidades de niñas, niños y jóvenes con interés y talento para la ciencia”, refiere el portal web de la institución. Para alcanzar este objetivo, Pauta realiza junto con padres y profesores talleres, cursos y otras actividades en las que el conocimiento se construye a través de la indagación, la experimentación y el análisis. “Buscamos impulsar a las futuras generaciones de científicos e incrementar el número de alumnos que cursan carreras de ciencias e ingenierías, así como acompañarlos durante su desarrollo académico y profesional”.

Frank inició Pauta hace una década y aún con actividades de investigación y desarrollo institucional, siempre ha invertido parte de su tiempo y esfuerzos a Pauta y la difusión de la cultura y la ciencia, y las cuales tendrán ahora un nuevo foro en El Colegio Nacional para ser expresadas. “Intento llevar la ciencia y cultura científica a los niños y jóvenes porque ocupan un espacio mínimo en los medios de comunicación”, señala en entrevista. “Mi trabajo en la última década, en algún sentido, también ha estado vinculado con la educación, un tema fundamental entre los mayores problemas del país”.

Su ingreso a El Colegio Nacional, dice, es una oportunidad para seguir trabajando en esa dirección y añadir el contacto con personajes miembros de gran importancia en otros sectores, abrevar y aprender para hacerlo mejor. “Llego con el propósito de poner mi esfuerzo en impulsar la ciencia y la cultura científica y, sobre todo, que llegue a aquellas personas que no se han podido acercar a ella”.

DIEZ AÑOS. El físico espera que después de una década de Pauta, este trabajo de divulgación se repita y replique,  “puesto que es una gota en el océano” donde hay poca información y se pondera pobremente a la ciencia en el país. Frank hace una acotación sobre esto. “Es en toda la ciencia, pero también las humanidades, las cuales son muy importantes en un país como el nuestro. Aunque es válido hacer ciencia básica y hacer descubrimientos fundamentales, en México debemos buscar incidir de manera más importante en los problemas de la sociedad”.

A diez años del arranque de Pauta, Frank refiere que se ha fortalecido en buena medida al trabajo de los profesionales, pedagogos y científicos que trabajan en éste. El programa se encuentra en cuatro estados de la república y se mantiene como una asociación civil, apoyada por la UNAM, la SEP y fundaciones, como Canales de Ayuda.

“En Pauta también buscamos una alianza con los maestros, niños, padres de familia y ciudadanos, para que ‘adopten’ un talento y además de incidir en su educación les demos equidad y así México aproveche sus talentos, que son muchos”.

El físico refiere que Pauta está trabajando duro en el estado de Chiapas, incluyendo comunidades indígenas, así como en Michoacán, Ciudad de México y Morelos, y están por iniciar en Sinaloa y Tabasco. Añade que este programa podría escalarse a nivel nacional, pero con cuidado. “A veces cuando este cambio de escala aparece súbitamente destruye a los proyectos. Lo imprescindible es conseguir los apoyos y México no es un país donde la filantropía y la gente con posibilidades done de forma espontánea, tenemos una cultura de la desconfianza. Retribuir a la sociedad lo que nos ha dado no es parte de nuestra cultura”. Para el científico incluso sería mejor difundir Pauta en vez de escalarlo.

Diez años después, Alejandro Frank enfatiza su enorme satisfacción porque Pauta esté vivo y buscando nueva formas de incidir en los chicos, quienes son el proyecto más importante del país. “Los niños son nuestro futuro”.