Cuarta Semana Internacional de la Cultura Laica

ECN | 23 marzo 2017
Cuarta Semana Internacional de la Cultura Laica

 

ECN | 23 marzo 2017

  • Académicos y especialistas reflexionaron en El Colegio Nacional sobre el Creacionismo, la Evolución, el conocimiento y la laicidad.

En el marco de actividades de la Cuarta semana de cultura laica, el día de ayer se llevó a cabo una serie de conferencias magistrales y una mesa redonda en El Colegio Nacional, donde académicos y especialistas se reunieron para reflexionar sobre la “guerra contra la Evolución”, el Creacionismo, el conocimiento y la laicidad. El evento estuvo organizado por Antonio Lazcano Araujo, María Elena Medina-Mora y Diego Valadés, miembros de El Colegio Nacional. 

Dominique Guillo, investigador del Centro Nacional para la Investigación Científica de Francia, abrió la jornada de actividades con una conferencia magistral sobre el Creacionismo y la representación del origen de las especies en un contexto secular (Francia) y uno musulmán (Marruecos).

Guillo aseguró que la oposición frontal de ciertos movimientos creacionistas, cristianos y musulmanes con el Darwinismo no encuentra su principal causa en adherirse a dos representaciones contrarias de la naturaleza; el Darwinismo es percibido frecuentemente como algo compatible con la fe y la razón puede llevar a una cierta forma de Creacionismo. 

Posteriormente, Mariana Guadalupe Molina, Gabriela Rodríguez, Cynthia Romero y Raúl Trejo Delarbre conformaron la mesa de diálogo sobre Laicidad y conocimiento: una mirada desde las ciencias sociales, moderada por Roberto Blancarte, de El Colegio de México, quien coordinó el evento junto a Pauline Capdevielle, de la Cátedra Extraordinaria Benito Juárez del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM.

Mariana Guadalupe Molina, del Centro de Estudios Sociales de El Colegio de México, distinguió cuatro conceptos que tienden a confundirse y reflejan procesos sociales distintos: secularización o el proceso a través del cual la religión deja de ser el centro de la organización social; irreligiosidad o la situación en la que la esfera religiosa desaparece y las personas no manifiestan creencias de tipo confesional; laicidad o la separación de la esfera religiosa de la esfera política; y antirreligiosidad o la postura política abiertamente en contra de la religión y sus instituciones que puede derivar en una persecución religiosa.

Gabriela Rodríguez habló sobre su participación en el Constituyente de la Ciudad de México, donde algunos grupos conservadores estuvieron presentes y trataron de bloquear ciertas libertades como el matrimonio entre personas del mismo sexo o el derecho al aborto. “Lo laico es lo políticamente correcto: una Constitución que no defiende derechos no es una Constitución”, aseguró la directora general de Afluentes, organización civil enfocada en cuestiones de género y educación sexual.

“La separación de la Iglesia y el Estado es importante para la democracia y la libertad individual”, apuntó Cynthia Romero de Catholics For Choice, organización estadounidense y religiosa que promueve los derechos reproductivos de las personas y un mejor entendimiento entre las religiones. Romero agregó que, a pesar de haber sido un país fundado por personas de muchas religiones, en los Estados Unidos no se están escuchando las múltiples voces de la sociedad; la actual gestión del presidente Donald Trump amenaza los derechos fundamentales de los estadounidenses.

Para Raúl Trejo Delarbre, la laicidad es indispensable en los contextos académicos para la creación de conocimiento. “Es necesario revitalizarla y defenderla; laico es aquel que enfrenta una postura crítica sobre una postura dogmática”, aseguró el investigador de Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, “cuando el laicismo y el espacio público son sometidos a cualquier forma de fundamentalismo, la democracia y la libertad resultan imposibles; los fundamentalismos impiden escuchar”.

La segunda y última conferencia magistral del día estuvo a cargo de Ronald Numbers, profesor emérito de la Universidad de Wisconsin-Madison, quien desarrolló la guerra histórica que ha existido contra la Evolución; refirió que ciertos grupos creacionistas siguen intentando entrar en las escuelas estadounidenses con nuevas estrategias como “la enseñanza de fortalezas y debilidades de la Evolución” disfrazada de pensamiento crítico.