Desigualdad y corrupción | Los problemas nacionales y el derecho

ECN | 12 junio 2018
Desigualdad y corrupción | Los problemas nacionales y el derecho

 

ECN | 12 junio 2018

Desigualdad y corrupción | Los problemas nacionales y el derecho

  • La corrupción es un fenómeno complejo que debemos esforzarnos en entender, de otra manera nos vamos a equivocar constantemente en las soluciones: José Ramón Cossío
  • Estamos haciendo mal nuestra política social, estamos distribuyendo mal la riqueza. Es importante generar riqueza, pero también distribuirla correctamente: Valeria Moy
  • La desigualdad es el fenómeno estructural que está moldeando todo el espacio social, público y privado, y es un elemento que alimenta y genera incentivos para la corrupción: Mario Luis Fuentes Alcalá

Como parte del ciclo Los problemas nacionales y el derecho: la corrupción, coordinado por el Ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación José Ramón Cossío, El Colegio Nacional (ECN) albergó la tarde de ayer la conferencia Desigualdad y corrupción, que contó con la participación de los economistas Valeria Moy Campos, directora general de la organización de la Sociedad Civil México, ¿cómo vamos?, y Mario Luis Fuentes Alcalá, quien preside el consejo editorial de la revista México Social y conduce el programa del mismo nombre en el Canal Once. 

Cossío abrió la actividad señalando que la corrupción “es un fenómeno complejo que debemos esforzarnos en entender, de otra manera nos vamos a equivocar constantemente en las soluciones” e indicó que no sólo es una anormalidad que se genera y se sostiene en el sector público, “por eso es importante observar cuáles son las relaciones entre el sector económico y la corrupción”.

La economista Valeria Moy realizó un comentario sobre la vinculación entre corrupción y desigualdad desde una perspectiva económica, basando sus afirmaciones en los datos recogidos por la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) realizada pro el INEGI, y las cifras del Foro Económico Mundial.

Los datos muestran que los estados más pobres, como Tlaxcala y Oaxaca, tienen también los índices más altos de desigualdad, y que en los estados que han crecido económicamente, como Baja California, Guanajuato y Nuevo León, la desigualdad ha disminuido. Moy indicó que “las políticas de distribución del ingreso deberían ser distintas en el norte y en el sur” y que la política pública para corregir estas brechas en México no es efectiva. “Estamos haciendo mal nuestra política social, estamos distribuyendo mal la riqueza”, sentenció la economista, “es importante generar riqueza, pero también distribuirla correctamente”.

Según datos de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), gran parte de la corrupción y desaparición del dinero público sucede a nivel local. Entre 2011 y 2015, se reportó la desaparición de más de 2 billones de pesos de los recursos federales transferidos a los estados. Los datos estadísticos muestran que las principales causas para incurrir en actos de corrupción son la agilización de los trámites gubernamentales y la evasión de multas y sanciones.

En la encuesta más reciente de 2015 del INEGI, las personas físicas reportaron un gasto  en corrupción de 6,419 millones de pesos, lo que supone 287 veces el gasto ejercido por el Consejo Nacional de Evaluacion de la Politica de Desarrollo Social (CONEVAL). “La corrupción para los que tienen menores ingresos representa un porcentaje significativamente mayor de su ingreso”, lamentó la economista, quien añadió que la corrupción funciona como un impuesto regresivo y “le pega más a los que menos tienen”.

Para concluir con su intervención, Moy propuso algunas soluciones que comprenden la eliminación del uso de efectivo en el gobierno, la disminución del número de programas sociales, la definición de métodos de pago de programas sociales en reglas de operación y la simplificación administrativa para atraer la inversión. 

Mario Luis Fuentes Alcalá añadió al panel una contextualización del fenómeno y de la relación articulada entre desigualdad y corrupción. México lleva tres décadas sin crecer económicamente, con un estado muy débil fiscalmente. Así mismo, la presión demográfica “es brutal”, tal como indicó el economista, y la precariedad laboral no para de aumentar. “El 60% de la población empleada gana menos de 3 salarios mínimos, muy por debajo de las líneas del bienestar”, expuso Fuentes Alcalá, quien ponderó que todo este contexto “está erosionando nuestra democracia”.

Según el economista, la desigualdad no es un adjetivo más de la cuestión social, ya que permea en lo económico, lo social y lo cultural, transformando el espacio público, las instituciones y el estado de derecho, así como modificando los mercados. La desigualdad es el fenómeno estructural que está moldeando todo el espacio social, público y privado y es un elemento que alimenta y genera incentivos para la corrupción”, sentenció Fuentes Alcalá.

El economista también sostuvo que el fenómeno de la corrupción lesiona la confianza entre los ciudadanos y erosiona el tejido social, “frenando la necesidad y la enorme potencia de la solidaridad como elemento que general estructuras comunitarias que, asociadas, puedan enfrentar las brechas”.

La siguiente sesión del ciclo, en la que se abordará el tema Medio ambiente y corrupción, se llevará a cabo el próximo 16 de agosto a las 18 h en El Colegio Nacional (Donceles 104, Centro histórico, Ciudad de México).

Puede consultar la actividad completa en el canal de YouTube de El Colegio Nacional: https://www.youtube.com/watch?v=xg5wy6BkiWQ