El cine y las lenguas (tercer conversatorio)

ECN | 3 julio 2017
El cine y las lenguas (tercer conversatorio)

 

ECN | 3 julio 2017

Blade runner en conversatorio

  • Nuestras memorias personales no están solo hechas de los que vivimos, también de lo que vivieron nuestros antepasados: Luis Fernando Lara

Dentro del marco del ciclo El cine y las lenguas, El Colegio Nacional (ECN) proyectó este viernes la película Blade Runner, del director Ridley Scott. Luis Fernando Lara, miembro de ECN, lingüista e investigador, es el coordinador del ciclo y en el conversatorio posterior a la película contó con la participación de José María Espinasa, poeta, ensayista, crítico y actual director del Museo de la Ciudad de México, y de la lingüista Sabine Pfleger, de la Escuela Nacional de Lenguas, Lingüística y Traducción de la UNAM.

Blade Runner (1982) está basada en la novela de Philip K. Dick Do Androids Dream of Electric Sheep? (1968), traducida al español como ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? La película, protagonizada por Harrison Ford, Rutger Hower, Sean Young y Edward James Olmos, combina los géneros de la ciencia ficción y el cine negro en una trama situada en ciudad de Los Ángeles en un futuro distópico, donde la compañía Tyrell Corporation fabrica replicantes, seres genéticamente modificados parecidos a los humanos. Los replicantes tienen como fin trabajar en colonias exteriores del planeta y están prohibidos en la Tierra. El blade runner Deckard, interpretado por Harrison Ford, tiene la misión de aniquilar un grupo de replicantes que ha llegado a la ciudad ilegalmente.

En el momento de su estreno, el impacto de Blade Runner entre la crítica fue desigual; algunos ensalzaron su complejidad mientras que otros la consideraron un producto lento y fundamentado en los efectos especiales. Con el tiempo se la ha ensalzado a la altura de clásico moderno.

En el conversatorio posterior al visionado de la película, los tres expertos departieron sobre el mito de la Torre de Babel como representación de la megalópolis distópica que se retrata en Blade Runner. Espinasa se refirió a la maldición de Babel, como “la necesidad de humanizarse del individuo, de rodearse de otros individuos.” La maldición de Babel consiste en esa necesidad del ser humano de vivir con los demás”, añadió Luis Fernando Lara. Pfleger, en cambio, consideró que  “Babel representa la soberbia frente a Dios; usar el lenguaje contra Dios”. 

Refiriéndose a todas las películas visionadas durante el ciclo, Espinasa apuntó que la idea que fascinó a los tres directores es la de “esa alteridad a punto de ser monstruosa; lo vemos en el niño salvaje Kaspar Hauser, la computadora de Alphaville y los replicantes de Blade Runner”.

Los tres especialistas coincidieron en que los temas del lenguaje, la memoria, la identidad y la socialización eran centrales en la película, y debatieron si la memoria implantada en los replicantes les convertía en seres más humanos. “Nuestras memorias personales no están solo hechas de lo que vivimos, también de lo que vivieron nuestros antepasados”, defendió Lara. Pfleger estuvo de acuerdo en que “implantar memorias también es humano: si te enseñan fotos de la infancia de tus abuelos, pasas a compartir esas memorias”. Al respecto, Espinasa apuntó que “quizá haya que señalar aquí una trampa del lenguaje: no es lo mismo la memoria humana que la memoria en una computadora, que no es sino capacidad de almacenaje”.

Para concluir, los expertos concordaron en que el aspecto más destacado del filme es la contienda entre el replicante y el humano como representación de la lucha por comprender los fundamentos de la identidad del ser humano.