El valor que tiene la ciencia es inestimable: William D. Phillips

Crónica | 24 marzo 2017
El valor que tiene la ciencia es inestimable: William D. Phillips


Crónica | 24 marzo 2017 | http://www.cronica.com.mx/notas/2017/1015899.html

El doctor William D. Phillips obtuvo en 1997 el Premio Nobel de Física por sus investigaciones en el enfriamiento de átomos con láser con el objetivo de reducir su velocidad, lo cual tiene y tendrá múltiples aplicaciones científicas y tecnológicas para el hombre. 

El investigador del Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST, por sus siglas en inglés) de EU visitó nuestro país para ingresar como miembro a la Academia Mexicana de Ciencias (AMC), debido al vínculo con instituciones e investigadores mexicanos, así como por el apoyo a estudiantes connacionales.  

El Nobel inició sus actividades en el Instituto Nacional de Astrofísica Óptica y Electrónica (INAOE) y ayer se presentó en El Colegio Nacional, donde Jaime Urrutia Fucugauchi, miembro de la institución y presidente de la AMC, hizo oficial su membresía en la Academia. 

En el Aula Magna del recinto dictó la conferencia “Tiempo, Einstein y las cosas más frías del Universo”. Es exactamente eso, una de las cosas más frías del Universo, por lo que ganó el Nobel de Física. Para dar una imagen de la aplicación del descubrimiento realizado en su laboratorio décadas atrás, el científico explicó el funcionamiento e importancia de los relojes atómicos, los cuales emplean una frecuencia de resonancia atómica para alimentar su contador. 

Estas piezas son las herramientas tecnológicas más precisas para medir el tiempo, y aunque este tipo de relojes sólo se atrasan un segundo cada cierta cantidad de millones de años —el NIST ha establecido como estándar tres mil 700 millones de años—, no son perfectos, debido a que los átomos se mueven muy rápido.

La solución que encontraron para desacelerarlos —no es posible detenerlos absolutamente— fue “enfriarlos” con láser, en un estado de refrigeración no convencional. Descubrimientos posteriores dejaron evidencia de que esta técnica podía enfriar lo átomos a tal grado que los científicos alcanzaron temperaturas por debajo de las teorías aceptadas hace tres décadas. Estas temperaturas llegaron a cuatro millones de veces menos que las existentes en el espacio exterior (-270 grados centígrados), refirió Phillips.

Décadas después, esta área de la física continúa alcanzando temperaturas menores, lo cual no sólo será útil para desarrollar mejores relojes atómicos, agregó el Nobel, sino que además permitirá hacer pruebas para el entendimiento de diversos fenómenos de la naturaleza, para medir constantes de la teoría de la gravedad de Einstein, así como el desarrollo de computadoras cuánticas y la simulaciones controladas en física cuántica. Ante un auditorio lleno, dijo que las aplicaciones serán las provenientes de la imaginación y creatividad de los nuevos estudiantes.

EL VALOR DE LA CIENCIA. Después de su exposición, el científico respondió diversas preguntas del público —en su mayoría universitarios—, entre las cuales se encontraban cuestionamientos sobre física cuántica y el tiempo, pero también se buscó su opinión sobre la importancia de la ciencia en la sociedad y cómo es que se hace un científico. 

“Creo que la diferencia entre un científico y las demás personas está en que nunca perdemos la curiosidad (…), así son los niños, curiosos, pero en esta sociedad moderna se les presiona para mantenerse disciplinados. Sería más útil desarrollar su curiosidad y creatividad”. 

Entre las preguntas también destacó su opinión sobre el valor de la ciencia en la sociedad. A ello respondió que, para él, la ciencia es “la cosa más divertida que me imagino que se puede hacer”, pero para la sociedad el significado es mayor y vital para su desarrollo. 

“Lo que más valoramos en esta sociedad moderna proviene, en su mayoría, de la ciencia: el cuidado médico, que nos permite vivir más que nuestros ancestros, eso es ciencia; calentar algo en el microondas en cuestión de segundos, también. 

“El valor de la ciencia es inestimable, por lo que es importante continuar invirtiendo  en ella y entender que si bien hay muchas otras cosas que requiere la sociedad, nunca se debe descuidarla. Vivimos muchos problemas y en el futuro serán peores si no invertimos en ciencia para resolverlos, y no podemos saber cuál de las cosas que apoyemos más será la que haga la gran diferencia”.