En México comemos peces de plástico: José Sarukhán

El Sol de Cuautla | 27 marzo 2017
En México comemos peces de plástico: José Sarukhán


El Sol de Cuautla | 27 marzo 2017 | https://www.elsoldecuautla.com.mx/sociedad/en-mexico-comemos-peces-de-plastico-jose-sarukhan

Debido a que los organismos marinos ingieren una enorme cantidad de moléculas de polímeros, se podría decir que los mexicanos comen “peces de plástico”, señaló el doctor José Sarukhán, director de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio), en su conferencia del Congreso Internacional de Sustentabilidad de la Universidad Iberoamericana.

En el encuentro organizado por la Sociedad de Alumnos de Ingeniería Química, el exrector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) advirtió que la molécula final de los polímeros que se conforman a los plásticos muchas veces terminan en el mar y, por lo tanto, en el tejido de los peces que comemos.

“Comemos peces de plástico, perdón que lo exagere de esa manera, pero cada vez más los organismos marinos ingieren esa cantidad astronómica de moléculas”, señaló el investigador, quien recomendó limitar el uso de ropa fabricada con textiles artificiales, así como reducir el uso de popotes en la vida cotidiana.

Por otro lado, comentó que en México, cerca de 70 por ciento de los suelos están “degradados, erosionados, en condiciones en que ya realmente no son fértiles”.

“El asunto es que ustedes no pueden ir a Walmart y comprar unas toneladas de suelo para reponer al dañado. Eso no existe. Éste se genera por procesos naturales ecosistémicos y toma decenas, cientos de años para recuperarse”, subrayó.

“¿Cuáles son las tecnologías que tenemos para recuperar suelos? Exactamente, cero. No existen. Esto es un proceso natural y lo hemos cortado”, lamentó el académico, y añadió que la degradación del suelo es “el resultado malo de una acción noble, que es producir alimentos”, pero que se ha hecho con mala planeación, mala regulación y sin las técnicas adecuadas.

Asimismo, enfatizó que la agricultura altamente tecnificada, como se aplica hoy, es ecológica, energética, económica y socialmente insustentable.