Encuentro | La infraestructura en la constitución política de la Ciudad de México | en el Colegio de Ingenieros Civiles de México

ECN | 17 noviembre 2016
Encuentro | La infraestructura en la constitución política de la Ciudad de México | en el Colegio de Ingenieros Civiles de México


ECN | 17 noviembre 2016

  • Se reúnen expertos para identificar y analizar problemas en materia de infraestructura, rumbo al Constituyente de la Ciudad de México.
  • “Si no tomamos en serio el conocimiento vamos a dibujar una Constitución preciosa pero utópica”, aseguró el Ministro José Ramón Cossío.

Con el objetivo de identificar principios y conceptos en materia de infraestructura que deban ser incluidos en la nueva Constitución de la Ciudad de México, así como para proponer reglas o alcances que sirvan a otras zonas metropolitanas, expertos y académicos se reunieron el día de ayer en el Colegio de Ingenieros Civiles de México, en una mesa redonda organizada por Sergio M. Alcocer, el Ministro José Ramón Díaz Cossío y El Colegio Nacional.

La seguridad hidráulica, el tráfico y la movilidad, el abastecimiento de energía, la disposición de residuos sólidos, el mal aprovechamiento del espacio subterráneo, la prevención de desastres y la seguridad pública fueron algunos de los problemas de la Ciudad de México que Angélica Lozano, Fernando González Villarreal, Jorge Gutiérrez Vera, Federico José Kuhlmann, Arturo Dávila, Alberto Jaime Paredes, Andrés Moreno, Alfredo Sánchez y José Ignacio Chapela abordaron en la mesa.

“Sin análisis previos que sean integrales no se pueden determinar los impactos de las políticas, obras y servicios de transporte; las soluciones no responden a las necesidades de viaje, a pesar de tantas inversiones el problema se sigue agravando”, destacó Angélica Lozano, del Instituto de Ingeniería de la UNAM, en la primera participación de la jornada. La investigadora señaló que la ciudad carece de una vinculación entre el transporte y el desarrollo urbano, redes multimodales que optimicen el tráfico y una planificación a nivel metropolitano.

Fernando González Villarreal disertó sobre el abastecimiento, el manejo y los servicios de agua en la ciudad, problemas se han agravado por el deterioro de la infraestructura hidráulica, construida hace más de 50 años. “Tenemos un sistema que está dando signos graves de una nueva crisis, que se manifiesta en inundaciones y tráfico, en el drenaje y en problemas de calidad del servicio”, indicó el ex director general de la Comisión Nacional del Agua, “no tenemos un servicio eficiente ni sostenible ni equitativo; más de un millón y medio de personas no tienen agua todos los días, el 40% del agua se pierde antes de ser entregada a los domicilios y sustraemos el doble de recarga de los mantos acuíferos”.

 “La Ciudad de México es altamente deficitaria en materia de suministros de energía eléctrica; junto al Gobierno de la ciudad y sus dependencias desconcentradas, está dentro de los tres principales consumidores de la Comisión Federal de Electricidad”, afirmó Jorge Gutiérrez Vera, ex director general de Luz y Fuerza del Centro, “la nueva Constitución debe contemplar que, tanto el Jefe de Gobierno como los alcaldes, tengan la facultad de firmar compromisos vinculantes, más allá de una gestión de 6 o 3 años”.

Posteriormente, Federico José Kuhlmann, director en Ingeniería de Telecomunicaciones del Instituto Tecnológico Autónomo de México, refirió que el Constituyente debe tomar en cuenta que el acceso a la información y los servicios de internet “ya no son un lujo” sino un derecho que debe ser garantizado; la Constitución y sus reglamentos deberán ayudar al despliegue de las telecomunicaciones, incentivar la innovación y la competencia, aumentar la eficiencia en el uso de recursos, incrementar el espectro que afecta a la banda ancha y desarrollar infraestructura de manera inteligente.

 “Es inconcebible que la Ciudad de México todavía no cuente con una planeación, a largo plazo y con visión metropolitana, en el área de infraestructura para el tratamiento y disposición final de residuos sólidos”, aseveró Alberto Dávila Villarreal, de Sustenta, asociación civil para crear conciencia ambiental entre las empresas mexicanas. El participante mencionó que la ciudad genera 8100 toneladas de residuos sólidos al día, cuyo costo de gestión integral es de 2900 millones de pesos; el Constituyente debe contemplar esta situación, así como la inclusión de fuentes de energía limpia y el aprovechamiento del biogas, generado por estos residuos en los rellenos sanitarios.

Alberto Jaime Paredes, secretario de la Academia de Ingeniería de México e investigador del Instituto de Ingeniería de la UNAM, explico que la promoción de estudios de riesgo y gobernabilidad es necesaria, a pesar de que la Ciudad de México es una de las 100 ciudades más resilentes del mundo en cuanto a infraestructura. Apuntó que la resilencia de la infraestructura es la capacidad de reducir la magnitud y duración de los efectos de un fenómeno perturbador, como los sismos, una catástrofe ambiental o un ataque terrorista.

Asimismo, Andrés Moreno y Fernández, vicepresidente del Colegio de Ingenieros Civiles de México, subrayó la importancia del espacio subterráneo de la ciudad, que puede ser aprovechado para resolver problemas importantes de operación como el estacionamiento de vehículos, generación de energía eléctrica, transporte, abastecimiento de agua e incluso de vivienda. “Existe un vacío legal en cuanto a las obras subterráneas, fuera de la vía pública; el Constituyente necesita hacer una revisión de leyes y reglamentos para emplear el subsuelo sin ambigüedades”, comentó, “este espacio debe ser incluido como recurso adicional para fines de ordenamiento territorial”.

 “La Constitución debe cuidar que lo que se escriba en ella no sea limitativo para crear una ciudad del futuro; hay que empujar alianzas con los municipios conurbados y tener una perspectiva general de la ciudad, más allá de su demarcación política”, manifestó Alfredo Sánchez Alcántara, presidente del Consejo QoS Labs de México, al hablar de cómo la Ciudad de México puede convertirse en una ciudad inteligente, “se requiere impulsar alianzas público-privadas que no estén condicionadas a los cambios de gobierno; crear polos de innovación para resolver problemas”.

José Ignacio Chapela Castañares, director general del Centro de Investigación en Geografía y Geomática del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, compartió algunos indicadores de seguridad pública y gráficas de la incidencia delictiva en la ciudad, que registran un incremento considerable en homicidios dolosos y robo a transeúntes. “Una ciudad no segura es una ciudad no inteligente”, dijo, “la Constitución deberá establecer un uso inteligente de la infraestructura inteligente; cambios normativos que protejan la privacidad de la ciudadanía”.

Finalmente, el Ministro José Ramón Cossío resaltó tres puntos importantes que no se han definido entre los Constituyentes: la distribución de competencias de las alcaldías o delegaciones; la inclusión de la Zona Metropolitana y la Zona Conurbada en el proyecto de la Ciudad de México; y el conjunto de derechos de los habitantes de la ciudad, que no tienen respaldo en término de competencia de autoridades. “Hay legislación pero es pésima, hay huecos”, aseguró el miembro de El Colegio Nacional, “si no tomamos en serio el conocimiento vamos a dibujar una Constitución preciosa pero utópica que tendrá consecuencias enormes”.