Χρώμα / Color / Tlapalli - Día 3

ECN | 19 enero 2017
Χρώμα / Color / Tlapalli - Día 3


ECN | 19 enero 2017

  • Concluyen las actividades del coloquio internacional sobre cromatismo en El Colegio Nacional.

La iconografía y el simbolismo de las esculturas, los murales y las pictografías mexicas fueron los ejes temáticos de la última jornada Χρώμα - Color – Tlapalli, coloquio internacional organizado en El Colegio Nacional por los arqueólogos Eduardo Matos Moctezuma y Leonardo López Luján para presentar las más recientes investigaciones en torno a la policromía de distintas expresiones artísticas antigüas.

Diego Matadamas, investigador del Proyecto Templo Mayor, abrió el último día de actividades compartiendo el resultado de un análisis cromático realizado a una serie de piezas escultóricas halladas en dicho recinto arqueológico. Colocadas en distintas posiciones y etapas constructivas del Templo Mayor, éstas piezas presentan restos de pigmentos azules, verdes, ocres y blancos, colores relacionados con los dioses de pulque y los dioses acuáticos, eternos derrotados del dios solar.

Posteriormente, Erika Lucero Robles y Alejandra Aguirre Molina explicaron cómo se realizó un estudio cromático a los cráneos encontrados en las ofrendas 120 y 141, entre restos óseos de animales, cuchillos de pedernal, cuentas verdes, ollas, caracoles y barras de copal quemado.

Las investigadoras del Proyecto Templo Mayor refirieron que los cráneos fueron hervidos, desollados, algunos con perforación de tzompantli, con restos de hematita (rojo), hidroxiapatita y  carbón (negro), moscovita (azul grisáceo) y sepiolita, vermiculita y cuarzo (azul). Algunos de los cráneos estuvieron pintados de azul con negro, en alusión a Mictlantecuhtli, y de rojo con azul, alusión a Cihuacóatl.

La tercera exposición del día estuvo a cargo de Salvador Guilliem Arroyo, director del Proyecto Tlatelolco, quien contó la historia de este proyecto, iniciado en octubre de 1987 y propuesto por Eduardo Matos Moctezuma, miembro de El Colegio Nacional. El arqueólogo mostró imágenes y fotografías de archivo de la excavación del Templo Calendárico de Tlatelolco y el análisis de su mural, resaltando la dificultad para detectar su composición por la falta de recursos y tecnología.

Asimismo, el estudio cromático de códices también fueron parte de la última jornada del coloquio. Élodie Dupey García explicó la materialidad y el simbolismo del color en el Códice Borbónico y otros códices nahuas, resguardados en el extranjero y que son de suma importancia para entender o interpretar la cosmovisión mexica.

La investigadora del Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM detectó que, los materiales usados para dar color a los códices, no son los mismos que los empleados en esculturas, murales u otras expresiones artísticas; además, las paletas de color utilizadas son mucho más amplias, registrando distintos matices y tonos de rojo, amarillo, negro y azul. Dupey García afirmó que el papel de los códices fueron compuestos por fibras vegetales (ficus) o tiras de piel animal (venado cola blanca o berrendo).

Guilhem Olivier, también del Instituto de Investigaciones de la UNAM, cerró el coloquio con una disertación en torno a la policromía de los dioses en las pictografías mexicas, específicamente, en el color negro, que de acuerdo con su trabajo de investigación, reducía la distancia entre los hombres y las deidades, siendo ésta la razón por la cual los mexicas se untaban hollín en el cuerpo.