La investigación científica sabe menos de lo que reporta sobre el zika | Antonio Lazcano

Crónica | 21 abril 2016
La investigación científica sabe menos de lo que reporta sobre el zika | Antonio Lazcano

 

Crónica | 21 abril 2016 | http://www.cronica.com.mx/notas/2016/956655.html

Visto de manera microscópica, el virus del zika es similar a una flor de terciopelo. Coloreada en tonos verdes y rojos o alguna otra gama de colores, parece como si tuviera sembrada una estrella de mar en su centro. Es una imagen bella.

Para obtener este nivel de detalle del flavivirus, declarado emergencia sanitaria por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en febrero de este año, investigadores de la Universidad de Pardue y del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciones de EU emplearon una técnica llamada criomicroscopia (cryo-EM), la cual ha tomado años de mucho trabajo en otro tipo de virus, sin embargo, para el caso del zika sólo transcurrieron seis meses. Esta celeridad ha sorprendido a investigadores como Susana López Charretón, destacada viróloga del Instituto de Biotecnología de la UNAM, quien se pregunta por qué este tipo de respuestas para entender y atender una enfermedad no ocurre todo el tiempo. “Quizá la publicidad, la prensa y el dinero, generados por el medio, nos permite tener así de rápido esta información”.

En el marco del cabo el ciclo de conferencias Epidemias emergentes y virus de RNA en El Colegio Nacional, la investigadora refirió que este tipo de escenario ha generado una explosión en el número de publicaciones científicas relacionadas con la enfermedad, que la semana pasada tuvo la confirmación de la OMS —mediante estudios de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de EU— que causa microcefalia en fetos cuyas madres contrajeron el virus durante el embarazo. 

“A principios de 2016 no había más de 100 artículos sobre el virus del zika y ahora no nos damos abasto”, expuso en el evento del Colegio, organizado por sus miembros Ruy Pérez Tamayo, Adolfo Martínez Palomo y Antonio Lazcano Araujo y donde participaron media docena de especialistas. Lo que causa dudas sobre estos reportes, añadió, es que se basan en datos obtenidos a veces hasta por un solo caso, y en ciencia se necesita mucha información y datos porque, como dijo López Charretón, “una golondrina no hace verano. Ese es el problema con el zika, salen y salen artículos casuísticos, pero se necesita tiempo y estadística para saber todas las consecuencias de esta infección”.

IGNORANCIA CIENTÍFICA. Durante su participación en el ciclo, Adolfo Martínez Palomo, investigador emérito del Cinvestav, mencionó que hay mucha ignorancia en la ciencia sobre el zika, de la que se sabe poco y que se comenzó a estudiar con particular énfasis sólo hace algunas semanas —no obstante que surgió 1949 en Uganda con brotes esporádicos, pero que brotó en América en 2014 en la Isla de Pascua y ha recorrido todo el continente y está a las puertas de EU—. Los científicos piensan que este resurgimiento se debe a una mutación del virus, sin embargo, de nuevo, hace falta información para confirmarlo.  

“No se sabe si las complicaciones relacionadas con la enfermedad son asociadas con la virulencia del zika”, enfatizó Martínez Palomo, “algunos investigadores refieren que esta explosividad y daños en fetos y adultos (que pueden manifestar el síndrome de Guillain-Barré) se deben a que el virus ha mutado”.

Pero insistió que en la literatura científica aún existe muy poca investigación y sólo se han publicado resultados a partir de unos cuantos casos. Ante la falta de medicamentos o vacunas para contrarrestar la enfermedad transmitida por el mosquito Aedes aegypti —también vector del dengue, chikungunya (presentes en nuestro país) y fiebre amarilla— la respuesta rápida de la comunidad científica no ha ido a la par con la calidad de las investigaciones realizadas, enfatizó el Premio Nacional de Ciencias y Artes. 

“Los dos mil millones de dólares aprobados por el gobierno estadunidense para contrarrestar el virus deben ser un buen estímulo para los investigadores, quienes quizá por ello han magnificado de manera exagerada el problema, al igual que los medios de comunicación”. Agregó que al revisar día a día las publicaciones científicas en revistas arbitradas ha observado que es fácil publicar sobre zika en los mejores sitios y donde “el copy-paste que uno encuentra es fenomenal. También aparecen las publicaciones de muchos que no han visto ni verán nunca un caso de zika, y quienes se han vuelto expertos”.