Lo mejor de la Universidad de Connecticut en México

ECN | 21 marzo 2017
Lo mejor de la Universidad de Connecticut en México


ECN | 21 marzo 2017

  • Académicos e investigadores de la Universidad de Connecticut ofrecieron una serie de conferencias en El Colegio Nacional para compartir su oferta educativa y distintos avances científicos en el área de la química. 

El conocimiento científico nos ayuda a comprender y resolver problemáticas de interés general. Es por eso que, la comunicación entre los especialistas y el público,  resulta una necesidad para construir sociedades mejor informadas sobre su entorno inmediato y los fenómenos que llegan a presentarse en otros territorios.

Para acercar al público mexicano con el conocimiento más representativo del extranjero, el día de hoy se llevó a cabo en El Colegio Nacional una serie de conferencias sobre Lo mejor de la Universidad de Connecticut. El evento, coordinado por Eusebio Juaristi, reunió a académicos e investigadores de dicha institución estadounidense, quienes compartieron la oferta educativa en química y algunos avances científicos que se desarrollan en su casa de estudios.

Eusebio Juaristi, miembro de El Colegio Nacional, dio inicio a las actividades con unas palabras de bienvenida y una breve explicación de la labor científica que se realiza en las aulas y los laboratorios de la UConn, que actualmente, cuenta con más de 30 mil estudiantes y se encuentra entre las 25 mejores universidades de Estados Unidos. 

Posteriormente, Christian Brückner, director y profesor del Departamento de Química de la UConn, explicó alguno de los proyectos que se efectúan en su dependencia, de los cuales destacó una investigación enfocada a encontrar nuevos procedimientos para la síntesis de proteínas complejas denominadas como “porfirinoides”, una familia extendida de pigmentos que generalmente contienen un tetrapirrol macrocíclico.

William F. Bailey, investigador y profesor del Departamento de Química, expuso acerca de la síntesis de compuestos de organolitio; explicó que el litio es un elemento difícil de aislar, con importantes aplicaciones como el desarrollo de baterías o el tratamiento de trastornos neurológicos. Los procesos para sintetizar el organolitio que han desarrollado en la UConn tienen una gran utilidad para la industria farmacéutica.

Por su parte, Michael A. Lynes, profesor y director del Departamento de Biología Molecular y Celular de la UConn, habló sobre los posgrados que dicho departamento ofrece. Lynes se autodefinió como un “granjero de ratones” al explicar cómo ha usado a estos animales para comprender la manera en la que el estrés impacta y altera la función inmunológica en los seres vivos. Los hallazgos de su investigación abren una puerta a nuevos procedimientos terapéuticos para distintas enfermedades.

Penny Vlahos, profesora asociada del Departamento de Ciencias Marinas, dio parte sobre algunas investigaciones que ella y su equipo han realizado con diversas instituciones científicas y gubernamentales, que van desde los problemas renales en comunidades de América Latina a causa de agroquímicos hasta el diseño de medidas de contención para municiones y explosivos que se han quedado varados en el océano.

El color de la nanociencia fue el tema central de la participación de Jing Zhao, profesora e investigadora del Departamento de Química, quien describió la forma en que nanopartículas plasmónicas con aleaciones de oro y cobre pueden generar una amplia paleta de colores a partir de cargas eléctricas que les permiten absorber la luz.

José A. Gascón, del Departamento de Química, detalló con modelos cuánticos y mecánicos la relaciones espectrales y estructurales que existen en nanoclusters de oro, un grupo numeroso de nanopartículas que tiene distintas propiedades y aplicaciones útiles en procesos catalíticos, microelectrónica o en el desarrollo de dispositivos móviles, marcadores biológicos o sensores; aseguró que la mecánica cuántica es fundamental para el cálculo de estructuras electrónicas y la resonancia magnética nuclear provee información para poder interpretar los datos arrojados por los experimentos.

Finalmente, Margaret A. Rubega, profesora e investigadora del Departamento de Ecología y Biología Evolutiva de la UConn, cerró el simposio con una conferencia en torno a la biomecánica de la alimentación de las aves, específicamente, de los colibríes; señaló que hay alrededor de 10 mil especies de aves y el 80% de las familias que conforman estas especies nunca han sido examinadas en cuanto a su alimentación.