Los viernes de la evolución: la evolución de las proteínas

ECN | 10 marzo 2017
Los viernes de la evolución: la evolución de las proteínas


ECN | 10 marzo 2017 

  • Lorenzo Segovia, del Instituto de Biotecnología de la UNAM, ofreció una charla en El Colegio Nacional sobre los cambios y las adaptaciones de las proteínas.

Las proteínas son moléculas formadas a partir de distintos aminoácidos que llevan a cabo la gran mayoría de reacciones que permiten la vida. Descubiertas en 1838, son versátiles y la información genética del organismo determina su funcionamiento.

 Para hablar de estas moléculas y explicar los cambios y adaptaciones que han sufrido a lo largo del tiempo, Lorenzo Segovia, destacado investigador del Instituto de Biotecnología de la UNAM, ofreció esta noche una charla en El Colegio Nacional, como parte del ciclo de conferencias Los viernes de la evolución que organizan Antonio Lazcano Araujo y José Sarukhán.

El investigador refirió que las proteínas, en un principio, se pensaban como un suplemento alimenticio; algo que no tenía mucha utilidad y sólo servía de relleno para las células. Sin embargo, en 1839, Friedrich Ludwig Hünefeld logra cristalizar la primera proteína, la hemoglobina, abriendo nuevos estudios sobre estas moléculas. 60 años más tarde cambiaría radicalmente su concepto: en 1896 se demuestra que la fermentación del azúcar se logra por la acción de enzimas y en 1899 se descubre que las proteínas están compuestas por cadenas de aminoácidos.

“Todas las proteínas están hechas de 20 aminoácidos aunque existen dos variantes extras que permiten ciertas diferencias; sea de un virus, de una persona o de una planta, todas las proteínas de la biósfera están hechas con esos 20 aminoácidos”, aseguró Lorenzo Segovia, “el nivel de variación de las proteínas es brutal: podríamos obtener cualquier cosa con estos aminoácidos, aunque probablemente no pudiéramos ver todas las variantes”.

Agregó que se estima que existen alrededor de 15 mil tipos de proteínas, de las cuales, la mayoría aún no han sido descubiertas; todos sus átomos interaccionan,  todas comparten elementos de estructura y cada año se descubren nuevos plegamientos, que son las maneras de diferenciarse que tienen las proteínas.

Para Lorenzo Segovia y muchos otros investigadores, son estos plegamientos un misterio que rodea a las proteínas y podrían indicar que una parte de su evolución viene de manera exterior. “Hay tres orientaciones posibles para cada uno de los aminoácidos en el esqueleto de una proteína; no se puede plegar al azar, debe haber una ruta, las proteínas saben como plegarse solas”, señaló el investigador.

“Todo lo que estamos sacando de información de la evolución de las proteínas la estamos utilizando para entender el mundo, para entender por qué las cosas son como son y también para ver cómo podrían ser”, concluyó, “toda esta información es central para entender la biología ahorita porque además nos permite entendernos a nosotros mismos”.