Los viernes de la evolución: origen y evolución de las plantas con flores

ECN | 13 febrero 2017
Los viernes de la evolución: origen y evolución de las plantas con flores


ECN | 13 febrero 2017

  • Antonio Lazcano Araujo inauguró el ciclo de conferencias Los viernes de la evolución en El Colegio Nacional, donde se abordarán aspectos novedosos de la teoría evolutiva.
  • Susana Magallón, del Instituto de Biología de la UNAM, habló sobre la evolución de las plantas con flores y su diversificación durante el período cretácico.

Con la intención de llevar algunos aspectos novedosos de la teoría de la evolución a estudiantes, especialistas y al público en general, Antonio Lazcano Araujo inauguró Los viernes de la evolución, ciclo de conferencias que organiza junto a José Sarukhán en El Colegio Nacional.

Lazcano Araujo explicó que la teoría de Charles Darwin llegó a México poco después del triunfo de los liberales y de una visión laica de la sociedad y la naturaleza; fue el Colegio de San Ildefonso el primer lugar donde se discutieron las ideas de Lamarck y Darwin. Desde entonces, la teoría evolutiva ha sido enseñada en las escuelas, se difunde en las bibliotecas y se habla de ella en público y en privado.

“Como le gusta decir a Niles Eldredge, un gran evolucionista de nuestros días, en México no sólo hay una calle con el nombre de Charles Darwin sino que también se encuentra retratado en uno de los murales de Diego Rivera en el Palacio de Bellas Artes, viendo a la gente”, comentó el miembro de El Colegio Nacional, quien añadió que Los viernes de la evolución se llevarán a cabo el segundo viernes de cada mes. 

Una de las preocupaciones de Charles Darwin fueron las angiospermas: plantas con flores que producen semillas y tienen órganos diferenciados. Después de miles de años en que los organismos fueron muy sencillos, sigue siendo una interrogante para los biólogos la manera en que, en un tiempo relativamente muy corto, se dio un “frenesí” evolutivo entre las angiospermas, lo que provocó un gran número de especies y una mayor complejidad organística.

En la primera sesión de Los viernes de la evolución, Susana Magallón refirió las plantas terrestres aparecieron, de acuerdo con el registro fósil, hace aproximadamente 470 millones de años. Las plantas con flores fueron el último grupo en aparecer, hace unos 135 o 140 millones de años, durante el cretácico: con más de 300 mil especies, las angiospermas son uno de los grupos de metazoarios con más riqueza de especies, después de los insectos.

“Evolutivamente, las plantas con flores reinventaron la manera de ser de los árboles y de las hierbas; fueron uno de los primeros grupos de plantas que inventaron el hábito epifítico”, señaló la destacada profesora e investigadora del Instituto de Biología de la UNAM.

 Las angiospermas, además de representar un gran número de especies, predominan en las zonas terrestres, especialmente en México, representando un componente estructural y energético fundamental en sus cadenas tróficas.

Susana Magallón aseguró que las plantas con flores representan un fenómeno evolutivo muy interesante: no se sabe aún cómo se relacionan las angiospermas con las ginospermas, lo que parece indicar que en algún momento de la evolución hubo un ancestro diferente para cada grupo. Tampoco se sabe de dónde vienen sus órganos reproductivos, diferentes a los de otras plantas.

 “Lo más interesante no es su aparición sino que, inmediatamente después de ésta, se da una explosión de diversidad; un frenesí evolutivo donde se generó la gran mayoría de sus linajes, hace unos 139 y 120 millones de años”, apuntó la investigadora.

Agregó que, a través de la técnica de reloj molecular relajado, han podido fechar un árbol filogenético en la UNAM que permite calcular el origen de las angiospermas y sus 374 familias, así como estudiar su proceso de diversificación. De acuerdo con esta estimación, Magallón y su equipo de trabajo han detectado 799 especies y 62 órdenes.

“El origen de las especies que vemos en la actualidad no lo podemos obtener de estos datos porque son vienen de tiempos muy pasados o es algo muy reciente; no lo podemos obtener porque no tenemos un árbol fechado a nivel de especie”, advirtió. 

Sin embargo, han podido localizar varios cambios súbitos en la diversificación de las plantas con flores: la primera, en el cretácico inferior, en el linaje superasteride, que incluye desde los cactus hasta girasoles; el segundo cambio, en el linaje roside, que incluye desde la vid hasta las euforbiáceas; el tercer cambio, en el cretácico inferior, dentro de las monocotiledonias, un grupo grande que incluye desde las cebollas hasta los pastos; ya en el cretácico superior, en los ranunculales y en el linaje lamide, que incluye a las papas, los chiles y las berenjenas.

“La diversificación de las angiospermas está estable, a través del tiempo, por lo que continuará; ahora vemos que las tasas son más aceleradas”, indicó Susana Magallón, al explicar que no existe un tiempo o un grupo en particular donde se hayan concentrado los cambios. A largo plazo, esta trayectoria sugiere que la expansión de las plantas con flores no ha alcanzado un límite.