Malos hábitos alimenticios se relacionan con abuso de drogas | María Elena Medina-Mora

Diario de Chiapas | 22 mayo 2016
Malos hábitos alimenticios se relacionan con abuso de drogas | María Elena Medina-Mora


Diario de Chiapas | 22 mayo 2016 | http://www.diariodechiapas.com/landing/malos-habitos-alimenticios-se-relacionan-abuso-drogas/

Cuando existen conductas alimentarias de riesgo, es más frecuente que se tenga un abuso de sustancias nocivas, siendo la cocaína la de mayor incidencia, expuso María Elena Medina-Mora, directora general del Instituto Nacional de Psiquiatría “Ramón de la Fuente Muñiz”, durante el Simposio: Obesidad, hipertensión y diabetes, que se realizó el pasado viernes en el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición, Salvador Zubirán.

En una encuesta realizada a estudiantes de secundaria y preparatoria de la Ciudad de México, se encontró que aquellos que tenían malos hábitos alimenticios, presentaban una incidencia en sustancias nocivas dos veces más frecuente en comparación de los que se alimentaban  bien (25 por ciento contra 10 por ciento respectivamente), comentó Medina-Mora, en su conferencia “Trastornos psicosociales del paciente con obesidad”.

“El consumo de la cocaína fue cuatro veces más alto en quienes mostraron conductas alimentarias de riesgo que aquellos que no las tenían (8.4 por ciento contra 2.1 por ciento)”, detalló la integrante del Sistema Nacional de Investigadores que forma parte de la Mesa Directiva del Foro Consultivo Científico y Tecnológico.

Tanto la obesidad como la adicción a las drogas se han asociado a un mal funcionamiento en el sistema cerebral de recompensa. En ambos casos, el consumo puede activar un crecimiento gradual en el umbral del sistema antes mencionado, que resulta en una necesidad creciente de comida rica en grasas o de drogas reforzadoras para satisfacer el deseo, explicó la integrante de El Colegio Nacional, institución organizadora del simposio.

Entre los trastornos psicosociales que se presentan en el paciente obeso está  la compulsividad a la hora de ingerir alimentos, la depresión y ansiedad en adultos, y la impulsividad en adolescentes.

A las personas que exhiben un consumo compulsivo de alimentos, se les diagnóstica el “Síndrome de Atracón”, el cual tiene similitud con la bulimia pero sin vómito. Emocionalmente los enfermos desarrollan un sentimiento de culpa, vergüenza o estrés acerca del consumo compulsivo.

La práctica de atracones es similar en hombres (5.3 por ciento) y mujeres (4.9 por ciento).

En ambos grupos, los atracones se incrementan con la edad: 4.3 por ciento de los estudiantes hombres entre 12 y 13 años reportaron haber incurrido en estas prácticas, proporción que aumenta hasta 9.3 por ciento entre adolescentes de 18 y 19 años, explicó la doctora Medina-Mora