Resalta Vicente Quirarte la gran lección de Clementina Díaz de Ovando

Crónica | 12 noviembre 2016
Resalta Vicente Quirarte la gran lección de Clementina Díaz de Ovando


Crónica | 12 noviembre 2016 | http://www.cronica.com.mx/notas/2016/995201.html

“En Clementina Díaz y de Ovando (1916-2012) se resume la lucha de las mujeres por dignificar y demostrar con acciones un papel activo en la vida del país y sus nobles instituciones”, dijo Vicente Quirarte, durante el homenaje que le rindió La Academia Mexicana de la Lengua a la historiadora en el Museo Tamayo, con motivo del primer centenario de su nacimiento.

Vicente Quirarte comentó que Clementina Díaz honró a la Academia “con su presencia, con su trabajo y su singular alegría. Una de sus grandes lecciones consistió en que el mayor placer se halla en la sed de conocimiento y el servicio a los otros”.

A la investigadora se le considera como una cronista de los sucesos de su tiempo, título que para el miembro de El Colegio Nacional, no es producto de una situación cualquiera, “sino una consecuencia de la constancia, honestidad y profesionalismo, con los cuales recogió los trabajos y los días de protagonistas, edificios y sucesos que constituyen nuestra máxima casa de estudios”.

El también poeta hizo énfasis en la importancia de Clementina Díaz y de Ovando, pues fue quien tuvo la capacidad de hacer trabajos relevantes a través de “un lenguaje coloquial, que no le quita solidez y rigor a sus afirmaciones”.

Clementina Díaz y de Ovando es autora de La Escuela Nacional Preparatoria. Los afanes y los días (1972), libro que Vicente Quirarte reconociera como “el estudio más completo sobre la institución fundada por Gabino Barreda, una microhistoria de una batalla educativa, que aún sigue librándose”.

Desde el punto de vista del autor de Un paraguas y una máquina de coser,  la historiadora era capaz de hacer un libro a partir de un suceso, en apariencia insignificante, para construir puentes entre varias disciplinas: “Clementina Díaz y de Ovando no nos hace falta, porque siempre está con nosotros, nos acompaña”.

PERSONALIDAD: A pesar de que el filósofo Miguel León-Portilla canceló su participación, envió un video en el que contó cómo conoció a Clementina Díaz y de Ovando, e incluso algunos datos de su trabajo. “‘Clemen’, como le decíamos, era una persona jacarandosa, que sabía muchas cosas, amiga de sus amigos”.

La historiadora formó parte del Instituto de Investigaciones Estéticas desde temprana edad, en una época complicada en materia de equidad de género, pero “con tenacidad siguió y dedicó su vida a la Universidad”, indicó León-Portilla.

Clementina Díaz y de Ovando tomó a la prensa como una fuente de información muy importante para sus investigaciones, aspecto que algunos investigadores cuestionaban. “Clemen dignificó a la prensa como una fuente histórica para determinados aconteceres, no sólo importantes sino que a veces única y así nos dejó las fiestas del Centenario”, dijo el historiador mexicano.

PIONERA: Vicente Quirarte indicó que siempre enfrentó el noble y difícil trabajo de ser precursora: “Fue la primera en ocupar la dirección del Instituto de Investigaciones Estéticas, primera en ser integrante de la Junta de Gobierno, primera en formar parte de la Comisión Nacional de Derechos Humanos”.

Con respecto al cargo que Díaz y de Ovando ocupó en la Junta de Gobierno, Miguel León-Portilla explicó que fue un momento que pudieron compartir: “Tuve el honor de ingresar con ella el mismo día, de manera que éramos gemelos de la Junta, ahí formamos una especie de equipo”.

Sin embargo, no toda su historia se definió por los éxitos, pues Clementina Díaz estuvo refugiada tres meses en Cuernavaca: “Heredó de su esposo norteamericano una cantidad importante, pero los hermanos del marido arremetieron contra ella y lograron una orden de aprehensión en el DF, me enteré y le dije ‘Nunca pensé que te iba a ver detrás de las rejas’”, narró el galardonado con la Medalla Belisario Domínguez.

La amistad entre los investigadores eméritos de la UNAM se caracterizó por los momentos en los que bebían una copa, aunque León-Portilla desistió de contar algunas historias para no molestar a algunos de los miembros. De lo que sí habló, fue de los lugares en los que descansa Clementina Díaz y de Ovando: “Clementina nos dejó pero su recuerdo vive en la Escuela Nacional Preparatoria, en la Universidad, entre sus amigos y aquí en La Academia Mexicana de la Lengua”, concluyó.