Síntesis Informativa - 3er Encuentro Libertad por el saber (Día 5)

ECN | 19 octubre 2018
Síntesis Informativa - 3er Encuentro Libertad por el saber (Día 5)

 

ECN | 19 octubre 2018

¿Ciencia para qué? 

  • Mientras la ciencia está generando conocimiento, la tecnología y la innovación son las actividades que impactan la economía de un país, y no siempre es fácil ver la conexión directa entre una y otras: Luis Felipe Rodríguez Jorge
  • En México es necesario fortalecer los lazos entre academia e industria y, sobretodo, invertir en ciencia básica: Susana Lizano
  • El futuro de la ciencia en México depende de la calidad y la cobertura de la enseñanza; la enseñanza es central para disminuir la gran disparidad en la distribución de la riqueza: Manuel Peimbert
  • En el mundo actual es fundamental la defensa de la racionalidad humanista incluyendo el ataque central a la pseudociencia y al conocimiento mágico: Alejandro Frank 

En el marco del 3er Encuentro Libertad por el Saber, que este año invita a reflexionar sobre los problemas y las oportunidades del país, El Colegio Nacional (ECN) albergó ayer en la tarde la mesa ¿Ciencia para qué?, coordinada e impartida por los colegiados Alejandro Frank, Manuel Peimbert y Luis Felipe Rodríguez Jorge, quien ejerció además de moderador. La mesa contó con la participación de la astrónoma Susana Lizano, de la Academia Mexicana de Ciencias, quien recientemente ha sido electa como nueva integrante de ECN.

Luis Felipe Rodríguez Jorge, astrónomo e investigador, inauguró la mesa definiendo los términos ciencia, tecnología e innovación, conceptos que salen a colación cuando se discute sobre el mundo científico. Según Rodríguez Jorge, mientras la ciencia es la búsqueda del conocimiento “libre, básico y sin compromiso, que luego puede tener aplicaciones prácticas o no”, la tecnología produce bienes que sí tienen utilidad práctica y por ello está más vinculada con la economía. Finalmente, el colegiado describió que la innovación es la capacidad de una sociedad de realizar mejoras útiles y muy rentables, ya sea en el campo de la ciencia u otras áreas. “Mientras la ciencia está generando conocimiento, la tecnología y la innovación son las actividades que impactan la economía de un país, y no siempre es fácil ver la conexión directa entre una y otras”, explicó el integrante de ECN y lamentó que en México muchas veces se ha fallado en apreciar la relación, resultando este error en un menoscabo para la ciencia. 

Seguidamente tomó la palabra la astrófísica Susana Lizano, quien compartió datos y estadísticas relevantes sobre el estado de la ciencia en México. Actualmente en nuestro país, el Gasto Federal en Investigación y Desarrollo Experimental (GIDE), es menor a un 0.48% del Producto Interno Bruto, uno de los más bajos dentro de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), cuya media de inversión es del 2.3%. Desde el año 2000 China y Corea han duplicado su inversión en ciencia y tecnología, llegando al 2 y 4% respectivamente. En el mismo lapso de tiempo, México apenas ha logrado incrementar el gasto en un 0.15%. Además, en 2017 el porcentaje de participación privada en el GIDE fue del 29.3%, “las empresas no están entendiendo que invertir en ciencia les da muchísimas ganancias”, infirió la investigadora. 

Lizano también comentó que, según indicadores de la balanza tecnológica, México está comprando más tecnología de la que está vendiendo, lo cual le convierte “en dependiente en la tecnología que producen otros países” y la falta de capital humano es así mismo relevante, con sólo un 0.8% de investigadores por cada mil habitantes de la población activa, respecto al 8.3% de media del resto de países de la OCDE. La ponente concluyó que en México se requieren acciones y políticas científicas que influyan en los niveles de prosperidad del país y en el bienestar de la población, destacando que “es necesario fortalecer los lazos entre academia e industria y, sobretodo, invertir en ciencia básica”. 

A continuación, tomó la palabra el astrónomo Manuel Peimbert, quien realizó una disertación sobre el futuro de la ciencia en México, advirtiendo que la inversión en ciencia básica es vital para el desarrollo del país. “La ciencia básica está relacionada con la ciencia aplicada, la ciencia aplicada lo está con la tecnología, que a su vez está relacionada con el desarrollo de la economía y, por ende, con el bienestar del país. Haciendo ciencia básica estamos ayudando al bienestar de un país”, reflexionó Peimbert.

El investigador también advirtió que la ciencia es necesaria para lograr una independencia plena como país y evitar la subordinación tecnológica y económica a otro país o conjunto de países. “El futuro de la ciencia en México depende de la calidad y la cobertura de la enseñanza: la enseñanza es central para disminuir la gran disparidad en la distribución de la riqueza”, ponderó el colegiado, y enfatizó la necesidad del país de acrecentar el gasto en ciencia y tecnología, incrementar la fracción de jóvenes que ingresan en la educación superior, mejorar la calidad de la enseñanza y aumentar la carga fiscal a los más privilegiados económicamente.

El físico e investigador Alejandro Frank cerró la mesa con una intervención dedicada al desarrollo de la ciencia a lo largo de la historia, desde la aparición del método científico en Medio Oriente, la India y China y posteriormente en su versión moderna occidental en la Europa del Renacimiento, repasando influyentes figuras científicas como Copérnico, Galileo, Charles Darwin y Carl Sagan, entre otros.

“En el mundo actual es fundamental la defensa de la racionalidad humanista incluyendo el ataque central a la pseudociencia y al conocimiento mágico”, manifestó Frank, quien abogó por una ciencia transdiciplinaria con un enfoque integral hacia los sistemas complejos y desestimó el alcance de la visión dogmática, las supersticiones y las teorías de la conspiración, definiéndolas como “charlatanería”. El colegiado también enfatizó la necesidad de cambiar los paradigmas actuales hacia una economía climática innovadora y sostenible, y requirió para México la transformación hacia un modelo de país soberano e implicado con la sustentabilidad medioambiental mediante el camino de la educación crítica y científica. 

“La ciencia, al darnos conocimientos y poder sobre la naturaleza hace posible librarnos de la esclavitud de los elementos, del hambre y las plagas, permitiéndonos observar nuestro universo y comprenderlo”, concluyó el integrante de ECN. 

Puede consultar la actividad completa en el canal de YouTube de El Colegio Nacional: https://www.youtube.com/watch?v=CdKSO20S_5M

 

 

 
 

Alimento

No se busca transgenizar el país, no se busca sustituir los cultivos naturales por transgénicas, hay que tener ambas alternativas por una cuestión de sustentabilidad: Francisco G. Bolívar Zapata

● La inocuidad de los OGM se sustenta en la ingesta de alimentos de este tipo por los animales de laboratorio sin reportar daños: Francisco G. Bolívar Zapata

Estos organismos transgénicos hay que usarlos responsablemente: Francisco G. Bolívar Zapata

 

El 3er Encuentro Libertad por el Saber, organizado por El Colegio Nacional (ECN), cerró su quinto día de actividades con la conferencia Alimento a cargo del colegiado Francisco G. Bolívar Zapata, quien además fue el coordinador de la ponencia. Durante la exposición, el bioquímico defendió el uso de Organismos Genéticamente Modificados (OGM), explicó su contexto, habló sobre los cuestionamientos que se le hacen a estos organismos y finalizó subrayando sus beneficios en su consumo y siembra: “Estos organismos transgénicos son resistentes a las plagas de insectos y están libres de insecticidas químicos como el malatión, estas plantas ya tienen genes que les permite resistir a las plagas”.

El investigador comenzó recordando que los OGM tienen más de 35 años en el mercado sin ningún problema para la salud y afirmó “No hay evidencia científica relevante de daño ocasionado por organismos transgénicos a las salud (...) La posibilidad de que el cáncer ocurra en México por el uso del maíz no es ciertamente por el maíz transgénico, sino por el maíz convencional que están usando con herbicidas y plaguicidas dañinos para nuestra salud”.

Bolívar Zapata negó que las plantas transgénicas sólo benefician a las compañías que las producen, pues afirmó que su utilización conviene a los campesinos al ayudarlos a dejar de usar insecticidas que dañan su salud y su economía aumenta al no tener que hacer un gasto en este tipo de productos químicos. “Las plantas transgénicas no fueron hechas para aumentar la productividad, sino para eliminar el uso de herbicidas e insecticidas. Con esto, los campesinos dejan de comprar estos productos y se incrementa la productividad de las cosechas y, por lo tanto, se adquiere una mejor calidad de vida”.

Más adelante, destacó que no hay ninguna prueba en animales de laboratorio que arrojen resultados en donde se demuestre el daño a la salud originado por los organismos transgénicos. “Muchos agricultores están usando cada vez más los transgénicos a lo largo del mundo por los diversos beneficios a la salud humana, a la biodiversidad, al medio ambiente y a la economía. Lamentablemente sus opositores no entienden los beneficios, los ecólogos no entienden que esto es a nivel molecular”, dijo el científico al referirse a los opositores a este tipo de productos.

El investigador explicó el panorama de México respecto a los OGM en donde subrayó el impedimento legal para poder sembrar maíz y soya transgénicos, pero se mostró positivo en sembradíos como el algodón. Respecto a la contaminación originada por herbicidas e insecticidas dijo que “en 2014 se fumigaron más de 10 millones de hectáreas para contender las plagas de maíz y se usaron anualmente 3 mil toneladas de estos productos”.

Posteriormente el colegiado subrayó que en México, por medio del trabajo de Luis Herrera y su grupo, se han desarrollado plantas transgénicas de tercera generación que utilizan el fosfito como fertilizante en lugar del contaminante fosfato. “Estas plantas no pertenecen a las compañías transnacionales, por lo que representan una gran oportunidad para la salud, la producción sustentable de alimentos libres de herbicidas químicos y el avance en la defensa del ambiente (...) Es una revolución extraordinaria para el planeta, es una verdadera oportunidad para no contaminar y bajarle al uso del fosfato, herbicidas e insecticidas”.

Asimismo, habló de las plantas de nueva generación que van a usar técnicas más precisas llamadas CRISPR-Cas9  que, a diferencia de otras, lo que hacen es usar un ácido nucleico para llegar al núcleo de la célula y poder así replicar lo genes. “Con esto vamos a poder insertar el material en el sitio específico del núcleo de una manera mucho más rápida y también esta tecnología se está usando para inactivar genes perjudiciales”.

La segunda parte de la conferencia versó sobre las cuestiones técnicas relacionadas en la fabricación de OGM en donde se detalló la estructura de la célula y del ADN, para posteriormente aclarar que desde 1973 es posible, por medio de técnicas de ingeniería genética, pasar un gen de un organismo a otro para tener nuevas propiedades. “La construcción de transgénicos es posible porque los seres vivos pueden incorporar genes de cualquier origen, ya que tienen la misma estructura en el ADN. La razón más importante que sustenta la transgénesis es que la estructura del ADN es la misma en todos los organismos y gracias a eso las plantas pueden tener capacidades que antes no podían realizar”.

Aclaró que en Latinoamérica hay 11 países que producen y cosechan plantas transgénicas, además de Estados Unidos y Canadá, y aseguró que los beneficios de estas plantas son reales y no imaginarios: “Los beneficios son muy claros, son reales y los podemos contar. Nos gustaría sentarnos con los detractores para poderle decir al gobierno que nos parece inmoral que consumiéndose en Estados Unidos y Europa vayamos a prohibir el uso y la importación de estos productos en México y sigamos usando los que se están cultivando con insecticidas”.

Bolívar Zapata finalizó su conferencia al refutar las críticas que se le hacen a los cultivos transgénicos al afirmar que el artículo que publicó Gilles-Eric Séralini, en donde se afirmaba que los OGM producían tumores en ratones, ha sido refutado por cientos de artículos que comprueben la inocuidad de los transgénicos. Además que el experimento de Séralini utilizó ratones muy susceptibles al cáncer y la revista que publicó el artículo se tuvo que retractar por su bajo rigor científico.

Puede consultar la actividad completa en el canal de YouTube de El Colegio Nacional: https://www.youtube.com/watch?v=m26ymHGeAac