Síntesis Informativa - 75º aniversario de la Sociedad Matemática Mexicana (Día 2)

ECN | 3 diciembre 2018
Síntesis Informativa - 75º aniversario de la Sociedad Matemática Mexicana (Día 2)

 

ECN | 3 diciembre 2018

75º aniversario de la Sociedad Matemática Mexicana

Apuntes para la historia de la matemática en México

 

  • La Escuela Nacional Preparatoria causó una revolución en el aspecto de presentar nuevas maneras más autóctonas de estudiar las matemáticas: Roberto Torres Hernández

El Colegio Nacional albergó la tarde de ayer la segunda sesión de las jornadas de celebración del 75º aniversario de la Sociedad Matemática Mexicana (SMM), asociación civil fundada en 1943 dedicada a la divulgación, promoción y difusión matemática en México, al apoyo de la investigación y la educación, y al financiamiento y subvención de proyectos de ciencia básica. 

La actividad, coordinada por el colegiado José Antonio de la Peña, abrió con la conferencia Apuntes para la historia de la matemática en México a cargo de Roberto Torres Hernández, de la Universidad Autónoma de Querétaro, quien compartió algunos pasajes de la historia de la matemática en México y analizó varios textos y manuscritos producidos en el país a lo largo de la historia.

En la época prehispánica hay algunos trabajos como el Códice Vergara, un documento catastral azteca elaborado en 1539 por los conquistadores españoles, en nombre del rey de España, con el fin de facilitar la recaudación de impuestos entre la población nativa. Los aztecas se las ingeniaban para pagar los menos impuestos posibles, calculando las áreas de sus terrenos con interesantes fórmulas de geometría.

El primer libro de matemáticas impreso en América se publicó en 1556 en la ciudad de México y lleva por título Sumario conpendioso de las cuentas de plata y oro que en los reynos del Piru son necesarias a los mercaderes: y todo genero de tratantes. Con algunas reglas tocantes al Aritmética. El libro cuenta un total de 105 hojas de las cuales 89 están dedicadas a dar tablas de equivalencia entre las diferentes monedas que circulaban en aquella época en México. En la última parte del libro, dedicada al Arte Mayor o álgebra, se resuelven algunos problemas que dan lugar a ecuaciones cuadráticas.

Tal como afirmó el ponente, a lo largo de la Colonia hubo personajes bastante interesantes que empezaron a dar cierto consenso a la ciencia matemática. Uno de los más eminentes fue Fray Diego Rodríguez, nacido en Atitalac (estado de Hidalgo), hacia 1596. Ocupó la primera cátedra de matemáticas de la Real y Pontificia Universidad de México en el siglo XVII y en 1637 fundó la primera cátedra dada en toda Latinoamérica de Matemáticas, Astronomía y Astrología. 

En sus cátedras, Fray Diego incluyó estudios de astronomía, trigonometría, geometría, álgebra y cosmografía, explicando las principales ideas matemáticas de autores como Euclides, Tartaglia, Cardano y Neper, entre otros. La gran mayoría de sus trabajos manuscritos se han conservado hasta la actualidad. Entre ellos, hay tratados sobre temáticas diversas, desde las ecuaciones hasta los relojes y los eclipses.

José Sáenz de Escobar fue el siguiente personaje citado por el ponente, un científico natural de la Nueva España que vivió en el primer tercio del siglo XVIII. Maestro en Artes por la Universidad de México y célebre abogado en la Real Audiencia, Sáenz de Escobar se especializó en geometría, escribiendo tres tratados a partir de 1706 para medir tierras, superficies acuáticas y minas.

A continuación, Torres habló sobre la matemática en la Escuela Nacional Preparatoria, que sirvió para darle su lugar a la ciencia y causó “una revolución en el aspecto de presentar nuevas maneras más autóctonas de estudiar las matemáticas”, describió el académico. Hacia 1881 aún se usaban traducciones del francés o libros españoles, pero también se empezaron a realizar libros específicos para las clases, como el Tratado de  Álgebra Elemental de Manuel María Contreras, que llegó a contar más de diez ediciones.

Torres concluyó animando a los jóvenes académicos a dedicarse al análisis de libros y manuscritos de autores mexicanos, puesto que aún queda mucho por conocer sobre temas como la cuadratura del círculo o la criptografía en México, y sobre científicos como Felipe Ángeles, José María Mansilla Bermúdez y Juan Nepomuceno Adorno, quien se dedicó a las matemáticas a comienzos del siglo XIX y ahondó en temas de hidrografía, meteorología, terremotos y sobre el desagüe del valle de México.

“Estos son pedacitos de nuestro pasado, una reflexión para sentirnos orgullosos de nuestra herencia, de nuestros abuelos matemáticos y ser conscientes del gran bagaje teórico con el que contamos”, finalizó el ponente.

 

Las primeras Olimpiadas Matemáticas en México

 

  • Gracias a la financiación de la Academia Mexicana de Ciencias se logró profesionalizar más la Olimpiada, dándole una gran estabilidad y abriendo el camino para poder pedir la organización de Olimpiadas Internacionales: Carlos Bosch

Carlos Bosch, jefe del Departamento Académico de Matemáticas de la ITAM, continuó la sesión con una conferencia sobre el inicio de las Olimpiadas Matemáticas en México (OMM).

Bosch explicó que la Olimpiada Internacional de Matemática (International Mathematical Olympiad, IMO por sus siglas en inglés) es una competencia anual para estudiantes preuniversitarios y se celebró por primera vez en Rumania en 1959. Desde entonces, se ha celebrado cada año. México concursó por primera vez en 1981 en Washington, aunque su segunda participación no fue sino hasta 1987, en La Habana. En ambos casos quedó en último lugar.

El mismo año, la Sociedad Matemática Mexicana (SMM) organizó la Primera Olimpiada Mexicana de Matemáticas. A partir de esa fecha, los concursos nacionales se han celebrado anualmente en ciudades de toda la geografía mexicana. Los ganadores del primer Concurso Nacional asistieron a la XXIX Olimpiada Internacional de Matemáticas, celebrada en Canberra, Australia, en julio de 1988; a partir de ese año México ha asistido a la emisión anual de la Olimpiada Internacional de Matemáticas. A partir del segundo Concurso Nacional, también se empezó a participar en la Olimpiada Iberoamericana de Matemáticas, que en 1989 se celebró en La Habana.

Bosch resaltó lo importante que fue su asistencia en el programa de Televisa Vida diaria para promocionar los primeros concursos estatales en 1987, logrando un éxito de convocatoria, con más de 800 inscritos en la Ciudad de México. El selectivo para la Olimpiada de Matemáticas se realizó en Jalapa en octubre del mismo año.

Para la Olimpiada de 1988, la sede fue Hermosillo. Según relató el académico, el colegiado José Antonio de la Peña, que en ese entonces era Presidente de la SMM, decidió que el ganador de la medalla olímpica estuviera en el presidium cuando anunciaron que el mexicano Antonio Peimbert había obtenido medalla de bronce en la Olimpiada Internacional.

Bosch afirmó que, a principios de los años 90, gracias a la financiación de la Academia Mexicana de Ciencias “se logró profesionalizar más la Olimpiada, dándole una gran estabilidad y abriendo el camino para poder pedir la organización de Olimpiadas Internacionales”

En 1996 se inició un programa para chicos menores de quince años, “para que los jóvenes interesados tuviesen la oportunidad de prepararse mejor”. Actualmente, este concurso tiene una participación de medio millón de adolescentes.

 

Las Olimpiadas Matemáticas actuales en México

 

  • Después de sus 32 años, la Olimpiada Matemática se ha convertido en la competencia anual de matemáticas para estudiantes pre-universitarios más importante y prestigiosa de nuestro país: Rogelio Valdez

Seguidamente tomó la palabra Rogelio Valdez, investigador de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, para platicar sobre el estado de las Olimpiadas Matemáticas en la actualidad, de la cual afirmó que “después de sus 32 años, se ha convertido en la competencia anual de matemáticas para estudiantes pre-universitarios más importante y prestigiosa de nuestro país”. 

Valdez explicó que uno de los principales objetivos del Programa de la OMM es promover el estudio de las matemáticas en forma creativa, buscando desarrollar el razonamiento y la imaginación de los jóvenes participantes; alejándose del enfoque tradicional que promueve la memorización y mecanización.

En la actualidad, la OMM organiza dos competencias nacionales: la Olimpiada Mexicana de Matemáticas, en la cual participan 192 alumnos (6 por Estado), y la Olimpiada Mexicana de Matemáticas de Educación Básica (OMMEB), en la que concursan 288 alumnos de educación primaria y secundaria (9 por Estado). 

La OMM también es responsable de la elaboración de material bibliográfico diverso, cuenta con una revista propia (Revista Tzaloa), publica cuadernos de Olimpiadas y un folleto anual de problemas matemáticos introductorios, además de realizar otras colaboraciones.

Valdez incidió en la mecánica interna del Concurso Nacional, explicando que éste cuenta con la colaboración de un equipo de 25 personas que integran el Tribunal de Coordinación, encargado de calificar los exámenes de los concursantes. Este equipo está formado por reconocidos profesores de todo el país y por alumnos que destacaron en olimpiadas anteriores y que han continuado su preparación en matemáticas.

Para llegar al Concurso Nacional, los estudiantes tienen que superar varias etapas, siendo la primera los Concursos Estatales, que se convocan cada año entre los meses de febrero y junio. En estos se presentan una media de 350,000 participantes. Los ganadores de los Concursos Estatales pueden participar en los Concursos Regionales, celebrados entre septiembre y octubre. El Concurso Nacional se celebra tradicionalmente en el mes de noviembre.

Los mejores alumnos del Concurso Nacional constituyen las preselecciones nacionales. De éstas, se eligen las delegaciones que representan a México en las olimpiadas internacionales que, según especificó el académico, son ocho: la Romanian Master of Mathematics, la European Girl’s Mathematical Olympiad, la Competencia Internacional de Matemáticas, la Olimpiada Iraní de Geometría, la Asian Pacific Mathematical Olympiad, la Olimpiada de Centroamérica y el Caribe, y la Olimpiada Internacional de Matemáticas.

Desde 1987, el desempeño de México en la Olimpiada Internacional no ha hecho sino mejorar, pasando de ocupar el último lugar a recibir hasta 6 medallas en los años 2011, 2013 y 2015.

La actividad finalizó con la proyección de un documento visual realizado especialmente para la ocasión, una conmovedora reunión de las imágenes más significativas de estos primeros 75 años de historia de la Sociedad Matemática Mexicana.

Puede consultar la actividad completa en el canal de YouTube de El Colegio Nacional: https://www.youtube.com/watch?v=Jz3HZk8Euuk