Síntesis Informativa - ECN EN LA FIL DE GUADALAJARA 2018 (1 de diciembre)

ECN | 3 diciembre 2018
Síntesis Informativa - ECN EN LA FIL DE GUADALAJARA 2018 (1 de diciembre)

 

ECN | 3 diciembre 2018

El Colegio Nacional en la FIL 2018

Lengua, hierbas y estimulantes ancestrales de América para el mundo


  • Las lenguas indígenas amerindias le regalaron al mundo, a través de la lengua española, y de esta a otras lenguas, objetos, conceptos y actividades: Concepción Company Company

  • Si queremos que el chocolate nos estimule, el que debemos consumir es el obscuro, ya que es el que contiene más cafeína y teobromina: María Emilia Beyer


En el marco de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL) y como parte del programa La FIL también es ciencia, Concepción Company Company, integrante de El Colegio Nacional (ECN), impartió este sábado la conferencia Lengua, hierbas y estimulantes ancestrales de América para el mundo, junto con María Emilia Beyer.

Company comenzó explicando qué es una lengua: “un sistema adaptativo social, de base genético-neuronal muy complejo, que permite la comunicación y, por la tanto, también es un vehículo del pensamiento y de los sentimientos”. Posteriormente, hizo un breve recorrido por la historia lingüística en Hispanoamérica, en la que resaltó tres puntos: el trasplante del español de España a partir de 1492, los contactos múltiples que ha tenido el español con las lenguas amerindias, y su constante transformación a lo largo de 500 años (por ejemplo, el pasar de ser una lengua de colonización a una lengua patrimonial de 430 millones de americanos nativos). “El contacto enriquece”, sopesó Company.

La lingüista continuó su exposición al mencionar algunas de las palabras, objetos, conceptos y alimentos que América ha “regalado” al mundo, tales como batata, boniato, camote, mandioca, tapioca, papa, yuca, cacao, chocolate, aguacate, palta, caimán, cancha, cochinilla, canoa, carey, cacique, caníbal, guano, hamaca, huracán, tiza, ají, chile, pimiento, papaya, tomate, quinoa, vainilla, maíz, coca, tabaco, cigarro, chile y hule.

De las palabras anteriores, Company centró su charla en cuatro “estimulantes ancestrales”: el chocolate, la coca, el cigarro y el chile.

Sobre el chocolate mencionó su etimología (del náhuatl xoco ‘amargo’ + atl ‘agua’)  y sus usos antiguos (asociado a remedios curativos, a brujería y a estimulante erótico, pero no a postres ni a dulces como en la actualidad). De la coca (con etimología quechua y aymara = kuka), explicó que en un principio era una moneda y tenía también un uno ritual.

Del tabaco, con étimología árabe (ṭubaq ~ ṭabbaq, tabacco: plantas adormideras, es una planta con origen en el Caribe (Cuba) a la que se ha tenido la costumbre de secarle las hojas y fumarlas. En cuanto al cigarro, de etimología maya (siyar “envoltura -cilíndrica-”), mencionó su relación con el placer y el erotismo. Y, finalmente, del chile (del náhuatl chilli), explicó su uso como castigo. 

Company mostró algunos ejemplos de cómo se utilizaban estas palabras en distintas épocas en América, mientras que María Emilia Beyer, en su participación, analizó los efectos neurofisiológicos de dichos estimulantes, así como sus propiedades naturales.

“Si queremos que el chocolate nos estimule, el que debemos consumir es el obscuro, ya que es el que contiene más cafeína y teobromina”, explicó Beyer y puntualizó que era este tipo de chocolate el que en la antigüedad se les daba a los guerreros para las batallas.

Respecto a la planta de coca, altamente adictiva, Meyer comentó que su principal uso ha sido para abatir el hambre y la fatiga, así como para generar euforia y como anestésico, dados los alcaloides que contiene, los cuales la convierten en un potente estimulante del sistema nervioso central.

En cuanto al tabaco, Meyer explicó que en la raíz de la planta es donde se encuentra la fuente de la nicotina, el alcaloide estimulante que genera. “Al fumar tabaco se está expuesto a más de 70 sustancias carcinógenas”, puntualizó.

María Emilia Meyer cerró su exposición al hablar sobre el chile, que ha formado parte de la dieta básica de los mexicanos desde hace 5000 años. Explicó cómo funciona la capsaicina en nuestro cuerpo, afectando los receptores de calor y de dolor.

Concepción Company concluyó al decir que “las lenguas indígenas amerindias le regalaron al mundo, a través de la lengua española, y de esta a otras lenguas, objetos, conceptos y actividades”.