Síntesis Informativa - El Colegio Nacional en la FILUNI (Día 2)

ECN | 25 agosto 2017
Síntesis Informativa - El Colegio Nacional en la FILUNI (Día 2)


ECN | 25 agosto 2017

Cómo se escribió y cómo se ha leído nuestra Constitución

  • La Constitución de 1917 es el documento más importante de la Revolución mexicana y de la historia moderna y contemporánea de México: Javier Garciadiego
  • Si algo tiene la Constitución de 1917 es que no inventó problemas, no fue una especulación académica: resolvió problemas políticos concretos: Ignacio Marván 

El Colegio Nacional (ECN) participa esta semana en la Feria Internacional del Libro Universitario (FILUNI) con una serie de conversatorios dedicados a distintas áreas del conocimiento.

El derecho y la historia de México fueron los temas que trataron la tarde de ayer el historiador y miembro de ECN Javier Garciadiego y el politólogo Ignacio Marván, investigador del Centro de Investigaciones y Docencia Económicas (CIDE). Con la charla Cómo se escribió y cómo se ha leído nuestra Constitución, los académicos describieron y ofrecieron su docta visión sobre la elaboración de la Constitución de 1917.

“La Constitución de 1917 es el documento más importante de la Revolución mexicana y de la historia moderna y contemporánea”, sentenció Garciadiego, remarcando la vigencia que mantiene el documento desde finales del Porfiriato hasta nuestros días.

El miembro de ECN detalló que la Revolución fue un movimiento con actores individuales y colectivos que generaron todo tipo de documentos relevantes, como por ejemplo el Plan de San Luís Potosí, redactado por Madero, y el Plan de Guadalupe, los cuales describió como documentos que buscaban derrocar al gobierno, sin una propuesta gubernamental alternativa. Otro tipo de documentos importantes de la época fueron los sectoriales, que buscaban resolver los problemas de sectores sociales concretos, como el Plan de Ayala, y los regionales, con el Plan de la Empacadora como ejemplo más complejo.

El cuarto tipo de documentos que aportó la Revolución mexicana fue el que comprendió los escritos que tenían una visión gubernamental, de los cuales solo se elaboraron tres y fueron redactados con una perspectiva social compleja y múltiple: el programa del Partido Liberal de 1906, el programa de reforma de la Soberana Convención, de 1916, y la Constitución de 1917. Entre ellos, “la Constitución de 1917 es el único documento con vocación gubernamental, propuesto por el grupo que está en el poder y que no tiene restricciones sociales ni regionales”, describió Garciadiego.

Para entender el contexto de la redacción de la Constitución de 1917 hay que tener en cuenta que los Constitucionalistas habían tomado las armas prometiendo la restauración del orden constitucional, rota con la llegada de Huerta al poder, y se enfrentaban a un importante reto político: el de transformarse de movimiento armado y revolucionario a gobierno.

Venustiano Carranza convocó una asamblea para reformar la Constitución de 1857, pero a su vez convocó un Congreso Constituyente Extraordinario mediante diputados electos.

Según Garciadiego, “para ese momento la Constitución de 1857 les parecía absolutamente anacrónica y ya no era adecuada para el México del siglo XX posrevolucionario”.

Ignacio Marván tomó la palabra para ahondar en el proceso de formulación y de aprobación de la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos y del propio Constituyente de 1917. El politólogo señaló que “este Constituyente se formó para terminar con una dictadura, y por tanto propuso una presidencia y un ejecutivo fuertes”. “Son condiciones políticas extraordinarias”, continúo explicando Marván, “las que dan la oportunidad de que un determinado grupo de políticos generen nuevas reglas para construir un nuevo orden”.

El politólogo detalló que los 218 diputados que intervinieron en el Congreso Constituyente fueron en su mayoría jóvenes, el 50% eran menores de 35 años, y profesionistas como médicos, ingenieros, abogados y periodistas. Además, muchos de ellos estaban vinculados al gobierno preconstitucional a nivel nacional o local, pero la mayoría no tenía antecedentes de participación en cargos públicos antes de 1910. Según estos datos, Marván determinó que “esto supuso una renovación total de la clase política”. “El Porfiriato cae porque no le daba espacio a las nuevas generaciones, y con este hecho se demuestra claramente”, especificó el politólogo. Marván continuó explicando que, gracias al estudio de las votaciones registradas, se puede deducir que no hubo disciplina partidaria dentro del Congreso.

Las grandes aportaciones de la Constitución de 1917 fueron la inclusión de garantías individuales y de derechos sociales y el equilibrio de poderes. Respecto a la Constitución de 1857, aunque se fortaleció más el ejecutivo, no se debilitó al congreso y sí se le dio más preponderancia al poder judicial. “Si algo tiene la Constitución de 1917 es que no inventó problemas, no fue una especulación académica: resolvió problemas políticos concretos”, sentenció el politólogo.


 

Evolución, efectos y afectos de los Darwin. Una historia de familia 

  • Los Darwin-Wedgwood son una extraordinaria saga de personas hechas a sí mismas que crearon un ambiente muy productivo, en el sentido de cultivar la cultura y crear patrimonio: Antonio Lazcano Araujo
  • La manera de hacer de los Darwin tiene que ver con la curiosidad y la observación de lo que nos rodea, ya sea de la naturaleza, ya sea a través de un microscopio: Emma Darwin 

El Colegio Nacional (ECN) participa esta semana en la Feria Internacional del Libro Universitario (Filuni) con una serie de conversatorios dedicados a distintas áreas del conocimiento.

El día de ayer, Antonio Lazcano Araujo, biólogo y miembro de ECN, junto con la novelista inglesa Emma Darwin, tataranieta de Charles Darwin, sostuvieron una charla sobre el legado de su familia en la charla Evolución, efectos y afectos de los Darwin. Una historia de familia. 

Emma Darwin es descendiente de la familia Darwin–Wedgwood, cuya historia es “una saga prolífica en personas distinguidas por sus contribuciones esenciales a la cultura de Inglaterra y del resto del mundo” detalló Lazcano Araujo. Darwin es autora de La aritmética del amor (2006) y de Una secreta alquimia (2008), y en esta ocasión platicó sobre el proceso de escritura de su libro This is not a book about Charles Darwin, que aún no está publicado.

El libro que he escrito se podría describir como de no-ficción creativa y lo he llamado This is not a book about Charles Darwin porque en realidad es sobre los demás integrantes de la familia”, detalló Emma Darwin, “pero por supuesto no se hubiera escrito sobre ninguno de ellos si no hubiera sido por Charles Darwin”.

La autora confesó que su idea inicial era escribir una novela de ficción sobre sus antepasados, pero se dio cuenta de que el género no le estaba funcionando. Sin embargo, en el transcurso de su investigación sobre los miembros de la familia, que realizó a través de cartas y materiales publicados, se dio cuenta de la gran importancia que tuvieron la ciencia y el pensamiento creativo en todas las generaciones de los Darwin.

“Una de las razones por las decidí escribir This is not a book about Charles Darwin como un libro de no-ficción creativa” confesó la novelista, “fue porque quería usar los datos para crear una narrativa y contar una historia, cosa que no podría haber hecho si el objetivo hubiera sido escribir una biografía”.

Una de las premisas que siguió Emma Darwin para no vulnerar la privacidad de su familia fue la de usar solo fuentes y escritos ya publicados anteriormente, así sentía que tenía el permiso y la legitimidad para utilizar el material. “Escribir ficción usando la vida real de las personas tiene implicaciones éticas. Considero que las personas tienen, por decirlo de algún modo, el copyright de sus propias vidas y cuando escribes sobre ellas de alguna manera estás tomando sus vidas de prestado; es una cuestión complicada”.

Lazcano Araujo quiso ahondar en la cuestión del peso y las implicaciones de pertenecer a una saga tan conocida, haciendo referencia a las novelas Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez, y Buddenbrooks de Thomas Mann, para ejemplificar la interesante y complicada tarea de escribir sobre historias familiares. Emma Darwin reconoció que la influencia era indiscutible, pero de una forma benévola, ya que desde la generación de los nietos de Charles Darwin la genealogía familiar es muy nutrida en científicos, escritores y artistas reconocidos. La autora analizó, a través de interesantes anécdotas y la descripción de su propio núcleo familiar, que lo que distinguía y sigue distinguiendo la atmósfera en la que se educan los Darwin es la observación y el interés por todas las cosas.

Una de mis primas es una distinguida poeta británica, Ruth Padel,” relató la novelista, “y su abuela, nieta de Charles Darwin y bióloga, la acompañó en una ocasión a una lectura de poesía. Pues bien, al terminar la lectura, su abuela le comentó: ‘ahora entiendo el sentido de los poetas: se dan cuenta de las cosas‘. Este comentario ejemplifica la manera de hacer de los Darwin, que tiene que ver con la curiosidad y la observación de lo que nos rodea, ya sea de la naturaleza, ya sea a través de un microscopio.” 

Para finalizar, el miembro de ECN quiso señalar que “si se observa a los ancestros y descendientes de los Darwin-Wedgwood, uno llega a la conclusión de que no es una cuestión de genes de genios, sino de una extraordinaria saga de personas hechas a sí mismas que crearon un ambiente muy productivo, en el sentido de cultivar la cultura y crear patrimonio”.