Síntesis Informativa - El Origen de la vida (Día 2)

ECN | 23 agosto 2017
Síntesis Informativa - El Origen de la vida (Día 2)


ECN | 23 agosto 2017

El origen de la vida: hacia una historia cultural de las ideas científicas 

  • En el marco de la teoría evolutiva de Darwin, muchos científicos posteriores lograron proponer las teorías que hoy conocemos como las hipótesis heterótrofas del origen de la vida: Antonio Lazcano Araujo

El biólogo e investigador Antonio Lazcano Araujo, miembro de El Colegio Nacional (ECN), coordina e imparte esta semana el ciclo de conferencias El origen de la vida, conformado por una serie de tres charlas sobre la historia de las ideas científicas y algunos aspectos culturales, políticos, ideológicos y filosóficos del origen de la vida.

En la segunda plática, que tuvo lugar en la tarde ayer en el Aula Mayor de ECN, Lazcano Araujo siguió examinando la forma en que se han desarrollado las concepciones sobre el origen de la vida, poniendo el énfasis en la visión evolutiva introducida durante el siglo XIX bajo la figura tutelar de Charles Darwin. 

En 1859, el naturalista inglés Charles Darwin publicó El origen de las especies, obra científica cumbre que actualmente constituye la base de la síntesis evolutiva moderna. Aunque gracias a esta publicación la teoría de la evolución alcanzó una gran popularidad, Lazcano Araujo señaló que “Darwin no incidió de manera específica en el problema del origen de la vida”, tema sobre el cual el naturalista fue modificando su opinión a lo largo de su trayectoria para concluir que, con lo datos disponibles en la época, no era posible esclarecer la cuestión.

Aún así, el miembro de ECN especificó que “en el marco de la teoría evolutiva de Darwin, reconociendo que los seres vivos se pueden comparar a partir de su anatomía, de su conducta y de su embriología, muchos científicos posteriores lograron proponer las teorías que hoy conocemos como las hipótesis heterótrofas del origen de la vida”.

Ernst Haeckel, naturalista y filósofo alemán seguidor de los postulados de Charles Darwin, trató de desarrollar una visión que completase las ideas evolutivas de Darwin, y fue probablemente “el primer evolucionista que se asomó al mundo microbiano”, detalló Lazcano Araujo. “Haeckel es un heredero directo de las ideas de la Ilustración: para formular su idea de la evolución cósmica, leyó a Kant y conjeturó una continuidad entre la formación de un planeta y la aparición de los seres vivos incluyendo a los humanos”, explicó el biólogo e investigador. Las principales aportaciones de Haeckel fueron, por un lado, la propuesta de que los factores hereditarios residen en el núcleo de la célula y, en segundo lugar, su propuesta de una taxonomía evolutiva, creando el Reino Protista donde incluyó a las bacterias en un subgrupo llamado Monera, y que supuso era la forma mas antigua de vida..

“Un buen número de científicos materialistas del siglo XIX se empeñaron en explicar la naturaleza de la vida en términos físicos, apelando al magnetismo, la radioactividad, la tensión superficial, etc.”, destacó Lazcano Araujo, “y es fácil comprender el porqué de ese materialismo simplista, tan sencillo, estaba reforzando la idea de una visión secular de la biología. Pero esta línea fue fallida en términos científicos”. 

El redescubrimiento de las leyes de Mendel a principios del siglo XX, pareció explicar mejor el fenómeno de la herencia y la mutación de los seres vivos que el darwinismo, provocando un enfrentamiento en la comunidad biológica que llevó a muchos a suponer que las mutaciones representaban una alternativa viable a la selección natural. Este fenómeno no se dio en Rusia primero y luego en la Unión Soviética ni en México, donde el darwinismo continuó gozando de un compromiso intelectual pleno.

Gracias a la combinación de la persistencia de la teoría darwinista y al nuevo auge de las leyes de Mendel, a principios del siglo XX se pudieron lanzar las primeras hipótesis sobre cromosomas y sobre el gen. Por ejemplo, el genetista estadounidense Hermann Joseph Muller, basándose en sus estudios con virus, afirmó que los virus y los genes eran la misma cosa y en 1926 expuso que los rayos X son agentes mutagénicos, demostrando que los genes existían y no eran meras entidades metafísicas. Este descubrimiento tan importante le mereció el Premio Nobel años más tarde.

Muller, que propuso que los primeros seres vivos fueron los genes surgidos por azar en las aguas primitivas de la Tierra, viajó a la Unión Soviética para continuar investigando. Pero allí, basado en la idea del darwinismo que había aprendido de Tymiryazev, un agrónomo que habia conocido y divulgado a Darwin, Alexander I Oparin propuso una idea del origen de lavida que forma las bases de nuestra visión actual: la de que los primeros organismos habían sido precedidos por un proceso de evolución química. 

Hoy, 23 de agosto, tendrá lugar la tercera y última charla del ciclo El origen de la vida impartida por Antonio Lazcano Araujo, en el Aula Mayor de El Colegio Nacional.

Puede consultar la actividad completa en el canal de YouTube de El Colegio Nacionalhttps://www.youtube.com/watch?v=r9Os2TM6IGU