Síntesis Informativa - El Origen de la vida (Día 3)

ECN | 24 agosto 2017
Síntesis Informativa - El Origen de la vida (Día 3)

 

ECN | 24 agosto 2017

El origen de la vida: hacia una historia cultural de las ideas científicas 

  • En biología, las continuidades son esenciales: no hay un momento específico en el que aparece la vida, es un proceso: Antonio Lazcano Araujo
  • La publicación del modelo de la doble hélice fue un triunfo extraordinario del intelecto humano: Antonio Lazcano Araujo

El biólogo e investigador Antonio Lazcano Araujo, miembro de El Colegio Nacional (ECN), ha coordinado e impartido esta semana el ciclo de conferencias El origen de la vida, conformado por una serie de tres charlas sobre la historia de las ideas científicas y algunos aspectos culturales, políticos, ideológicos y filosóficos del origen de la vida. 

En la última sesión, que tuvo lugar la tarde ayer en el Aula Mayor de ECN, Lazcano Araujo siguió examinando la forma en que se han desarrollado las concepciones sobre el origen de la vida desde principios del siglo XX hasta nuestros días.

Lazcano Araujo comenzó la plática resaltando el quiebre epistemológico, en términos científicos y evolutivos, que supuso la propuesta del bioquímico soviético A.I. Oparin de un origen de la vida en el que los primeros organismos habían sido precedidos por un proceso de evolución química. Oparin ubicó la cuestión del origen de la vida en un marco darwinista y sugirió un marco de investigación multi e interdisciplinar para sugerir que la naturaleza y la vida solamente se podían comprender como producto de sistemas moleculares.

En 1938, cuando Oparin publicó una versión mas refinada de su teoría, el mundo estaba prácticamente inmerso en la Segunda Guerra Mundial y lamentablemente la investigación sobre la cuestión del origen de la vida quedó al margen de las prioridades técnicas, académicas y científicas de un mundo en crisis.

Después de la guerra, muchos científicos decidieron alejarse de la investigación bélica, horrorizados por las consecuencias de la bomba atómica. Entre estos científicos se encontraba Harold .C Urey, quien “en rigor, es el fundador de lo que ahora llamamos cosmoquímica y su influencia intelectual fue mayúscula”, puntualizó el miembro de ECN. Urey trabajó en el problema de la atmósfera primitiva y en 1952 publicó un artículo en el que, con argumentos de tipo termodinámico, llegaba a la conclusión, al igual que Oparin, de que la atmósfera primitiva era reductora.

En 1953, el científico estadounidense Stanley L. Miller, en una tesis dirigida por Urey, investigó si en las condiciones de una atmósfera reductora se podían sintetizar los compuestos orgánicos que predecía la hipótesis de Oparin. En una semana, Miller logró la síntesis de los compuestos prebióticos y publicó los resultados de su experimento en la revista Science, provocando un enorme interés en el mundo académico así como de medios.

También en 1953 apareció el modelo de doble hélice del DNA de los científicos Watson y Crick, que marcó el origen de la molecularización de la biología. “La publicación del modelo de la doble hélice fue un triunfo extraordinario del intelecto humano”, puntualizó Lazcano Araujo. A partir de este momento, la biología molecular empezó a cobrar mayor importancia y redirigió la manera en que evolucionaría el estudio sobre el origen de la vida.

En 1957, el biólogo soviético Andrey Belozersky confirmó la importancia del papel que los ácidos nucleicos jugaron en la evolución del mundo orgánico y de las reacciones metabólicas, y manifestó que los ribonucleótidos y el RNA se formaron en una etapa evolutiva más temprana que el DNA.

En 1959, el bioquímico español Joan Oró logró sintetizar adenina a partir de ácido cianhídrico, “causando un gran impacto en la biología de la época por conseguir una de las bases del material genético a partir de una molécula tan sencilla y abundante en el universo. La cuestión del origen de la vida se conectó con la biología molecular”, especificó el miembro de ECN.

“En los veinte años que siguieron al experimento de Miller el estudio del origen de la vida se definió en términos científicos y en términos políticos”, recalcó Lazcano Araujo, “el afianzamiento del neodarwinismo desde los años 40 legitimó en términos sociales el estudio del origen de la vida y, a su vez, el nacimiento y desarrollo de la biología molecular definió de qué manera se iba a estudiar”. Pero todo esto ocurrió en el marco de la Guerra Fría, que tensó las relaciones entre los científicos de distintos bloques y afecto no solo la cooperación entre ellos sino también las visiones sobre el papel de la genética, debido a los excesos de Lysenko y el apoyo que tuvo de parte de Stalin.

De los años 60 a los 80 del siglo XX, en la investigación del origen de la vida los temas principales fueron el estudio del origen de los ácidos nucleicos, del RNA y de la síntesis de proteínas.

Desde el lanzamiento del Sputnik por parte de los soviéticos en 1957, la exploración del espacio se incorporó a las discusiones sobre el origen de la vida, un enfoque al que se sumaron Estados Unidos y Europa con el desarrollo de sus programas espaciales.

Para concluir la charla, Lazcano Araujo quiso remarcar que “no hay un momento específico en el que aparece la vida, es un proceso. En biología, las continuidades son esenciales”.

Puede consultar la actividad completa en el canal de YouTube de El Colegio Nacionalhttps://www.youtube.com/watch?v=r9Os2TM6IGU