Síntesis informativa - Evolución de los plástidos: su origen, diversidad e impacto en el desarrollo de las plantas

Colnal |14 junio 2019
Síntesis informativa - Evolución de los plástidos: su origen, diversidad e impacto en el desarrollo de las plantas

Colnal | 14 junio 2019

 

Evolución de los plástidos: su origen, diversidad e impacto en el desarrollo de las plantas | Los viernes de la evolución | Ciclo de conferencias 

 Comprender el funcionamiento de los plástidos podría ayudar a destruir a los parásitos que causan la malaria: Patricia León

 Lynn Margulis demostró que los cloroplastos al igual que las mitocondrias son resultado de un proceso de endosimbiosis y a partir de entonces reconocemos a la simbiosis como uno de los procesos básicos de la evolución: Antonio Lazcano Araujo

 

La malaria —enfermedad que mata al año a más gente que el VIH SIDA— es causada por un parásito que alguna vez fue un organismo fotosintético pero cuyo cloroplasto dejó de ser funcional y se convirtió en lo que llamamos un apicoplasto. Éste sigue produciendo metabolitos que son indispensables para su organismo: “si nosotros interferimos de alguna manera con la función del apicoplasto podemos destruir a estos parásitos”, sostuvo Patricia León en la conferencia Evolución de los plástidos: su origen, diversidad e impacto en el desarrollo de las plantas, como parte de la última sesión del ciclo Los viernes de la evolución coordinado por los miembros de El Colegio Nacional (Colnal) Antonio Lazcano Araujo y José Sarukhán, que se llevó a cabo este viernes.

En el preámbulo de la conferencia, el colegiado Lazcano Araujo narró cómo, cuando se descubrieron los plástidos en el siglo XIX y los científicos se percataron inmediatamente de que se dividían por bipartición como si fueran bacterias, científicos rusos propusieron que los plástidos eran resultado de un proceso de endosimbiosis y desarrollaron una teoría en la que trataron que fuera congruente con el darwinismo. En aquella época, en algunas partes del mundo el darwinismo, reducido a competencia para sobrevivir, se oponía a la simbiosis, es decir, a la posibilidad de que dos organismos para subsistir tuvieran una relación de apoyo mutuo.

Todavía hasta los años 70 del siglo XX, la idea de los científicos rusos era desestimada por colegas prestigiosos, pero “Lynn Margulis, con una articulación científica, uniendo muchas disciplinas de una manera extraordinaria, demuestra que los cloroplastos al igual que las mitocondrias son resultado de un proceso de endosimbiosis y a partir de entonces reconocemos a la simbiosis como uno de los procesos básicos de la evolución”, expuso Lazcano Araujo.

“Pero una cosa es reconocer [...] y otra cosa muy diferente es entender el intrincadísimo proceso [...] y una de las grandes autoridades en ese tema es Patricia León”, con esas palabras presentó el colegiado a la investigadora del Instituto de Biotecnología-UNAM.

Según la científica del Departamento de Biología Molecular de Plantas, los plástidos son “pequeños organelos que se encuentran en todas las células vegetales” y los cloroplastos “son los organelos encargados de llevar a cabo el proceso de fotosíntesis”. Explicó que la fotosíntesis es el proceso mediante el cual las plantas captan el carbón proveniente del CO2 y producen con él toda su estructura o “esqueleto carbonatado”. Por lo tanto, los cloroplastos son responsables de la mayor parte de nuestra estructura, de nuestros esqueletos carbonatados, “somos el resultado de este organelo que es el cloroplasto”, indicó la científica. Para terminar su introducción, añadió que el cloroplasto es sólo uno de los tipos de plástidos que hay en las plantas, donde también se pueden observar cloroplastos (responsables de la coloración de los vegetales que no son verdes) y amiloplastos (los cuales hacen acopio de almidón para ciertos vegetales como las papas), entre muchos otros.

“En algún momento, bacterias que eran de vida libre [...] fueron capaces de entrar a células eucariotas (con núcleo) y coevolucionar para formar la célula vegetal que ahora conocemos”, explicó al referirse al origen de estos organelos que les dio a las plantas “una ventaja enorme para poder colonizar los ambientes terrestres”, en la medida que estas dejaban atrás el ecosistema submarino. Agregó que cualquier tipo de plástido tiene la capacidad de adaptarse a las condiciones medioambientales y convertirse en otro tipo de plástido: “esta capacidad de poderse diferenciar es la causa de su nombre porque son muy plásticos”.

Seguidamente habló del aspecto específico que trabaja en el laboratorio a su cargo, el diálogo establecido entre estos organelos y el núcleo de la célula que permite a ambos poder cumplir con sus funciones: “el plástido tiene una voz tan fuerte que puede hacer que la hoja de una planta no se desarrolle adecuadamente. Muchas mutaciones que afectan a los cloroplastos provocan defectos en la morfología de las hojas”.

Al final de su charla, Patricia León subrayó la importancia de conocer mejor el origen y funcionamiento de los plástidos a los que describió como “grandes fábricas metabólicas” que sintetizan miles de moléculas importantes para los seres humanos: vitaminas, hormonas, ácidos grasos y aminoácidos, entre otras como el taxol, uno de los anticancerígenos más comunes. “Esto es un gran ejemplo de que no hay manera de manipular las cosas si no las entendemos. Es por eso que la ciencia básica es indispensable y no hay forma de tener ciencia aplicada si no está fundamentada en la ciencia básica”, concluyó la conferencista.

 

Puede consultar la actividad completa en el canal de YouTube de El Colegio Nacional:  https://www.youtube.com/watch?v=bT9iRIBNmPE

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