Síntesis Informativa - How we educate

Colnal | 18 febrero 2019
Síntesis Informativa - How we educate

 

Colnal | 18 febrero 2019

How we educate | Mesa Redonda | en la Facultad de Ciencias-UNAM  

  • Las escuelas deben ayudar a los niños a convertirse en ciudadanos responsables y productivos de nuestra democracia y para ello necesitan más que un plan de estudios regulado diseñado únicamente para mejorar los resultados de los exámenes: Patricia Graham
  • México aún está en una etapa educativa de asimilación: necesitamos ajustes, acceso y logros y, sobre todo, entender que debemos conseguir mejoras entre todos y para todos: Ranulfo Romo
  • La escuela tiene un deber social indispensable de llevar el conocimiento a la mayor parte de la población posible: Ana Barahona
  • Tenemos la obligación de demandar la garantía de que todo el mundo tenga acceso a una educación de calidad: Antonio Lazcano

Este viernes 15 de febrero tuvo lugar la mesa redonda How we educate (Cómo educamos) bajo la coordinación de los integrantes de El Colegio Nacional (Colnal) Antonio Lazcano y Ranulfo Romo.

Durante esta actividad, celebrada en la Facultad de Ciencias de la UNAM, las investigadoras Patricia Graham, de la Universidad de Harvard, y Ana Barahona de la Facultad de Ciencias de la UNAM, ofrecieron una visión de la historia de la educación en Estados Unidos y México, respectivamente, y plantearon los retos educativos que enfrentan en la actualidad los dos países.

En su presentación de la mesa, el neurofisiólogo Ranulfo Romo apuntó que el cerebro humano tiene un mecanismo muy poderoso para aprender, procesar y comunicar información, y que la clave radica en entender “cómo codifican esta información nuestras neuronas, cómo la almacenan y cómo la utilizamos para interactuar con otros seres humanos”.

La académica Patricia Graham centró su intervención en la educación en Estados Unidos durante el último siglo, distinguiendo cuatro etapas distintas: asimilación, ajuste, acceso y logro. Durante el periodo de asimilación, que abarcó los primeros años del siglo XX (de fuerte afluencia de inmigrantes), la escolarización era un medio para crear patriotas. Esta finalidad, particularmente en las ciudades de rápido crecimiento de Estados Unidos, causó graves problemas de aglomeración. Para enfrentar el hacinamiento, las escuelas implementaron la regulación de los programas escolares, lo cual conllevaba una estricta rigidez.

Después de la Primera Guerra Mundial, surgieron nuevos críticos del sistema educativo estadounidense que argumentaron que las prácticas utilizadas para crear patriotas ahogaban la creatividad y curiosidad natural de los niños. Estos críticos creían que fomentar la adaptación social y psicológica de un niño debería ser la tarea principal de las escuelas de Estados Unidos y dieron paso al siguiente periodo educativo, llamado de ajuste (1920-1954).

La siguiente etapa fue de acceso (1954-1983), ya que se produjo el fin de la segregación racial y el gobierno federal se transformó en una fuerza importante en la educación pública y los derechos civiles. 

Con la era Reagan "la ventaja competitiva" se convirtió en el nuevo mantra, dando paso al periodo que Patricia Graham definió como del logro. Los líderes empresariales proclamaron que Estados Unidos perdería su ventaja competitiva si las escuelas no eran más efectivas en aumentar las habilidades académicas de su futura fuerza laboral, lo cual ha conducido a un sistema demasiado rígido con un énfasis desmesurado en los exámenes “que empobrece el papel de la escolarización”, señaló Graham.

En última instancia, las escuelas deben ayudar a los niños a convertirse en ciudadanos responsables y productivos de nuestra democracia”, afirmó la académica, quien aseguró que para ello es necesario “un mayor rendimiento académico, pero también imaginación, honestidad, juego limpio, trabajo en equipo, compromiso cívico y participación, incluida una crítica informada del gobierno, no un plan de estudios regulado diseñado únicamente para mejorar los resultados de los exámenes”.

Ranulfo Romo comentó al respecto de la plática de Graham que México está aún “en una etapa educativa de asimilación: necesitamos ajustes, acceso y logros y, sobretodo, entender que debemos conseguir mejoras entre todos y para todos”.

A continuación, Ana Barahona describió las principales características de las reformas educativas implementadas en México desde 1993, poniendo el acento en el área de la biología. Barahona aseguró que los avances asimilados desde el Programa para la Modernización Educativa, bajo el mandato de Salinas de Gortari, y el Proyecto 2061, bajo la administración de Vicente Fox, han sufrido un retroceso desde la Reforma Integral de Educación Básica (RIEB), desarrollada durante los gobiernos de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto. 

La académica detalló que, en el plan de estudios actual de Ciencias Naturales a nivel primaria, la biología no se estudia desde una perspectiva evolutiva ni hay referencias a la genética, entre otros ejemplos que ponen de manifiesto que “retrocedimos a los últimos años del siglo XIX”, tal como lamentó la investigadora.

“La escuela tiene un deber social indispensable de llevar el conocimiento a la mayor parte de la población posible”, afirmó Barahona, quien añadió que “la ciencia y la tecnología son esenciales y al mismo tiempo parte constitutiva de las sociedades modernas, su importancia exige una reflexión sobre el impacto y el alcance del conocimiento y, por otro lado, una revisión de la ley educativa para hacer que el conocimiento científico y tecnológico estén al alcance de todos”. 

El colegiado Antonio Lazcano cerró la sesión con un comentario sobre la necesidad de ofrecer una mayor continuidad entre las enseñanzas básica, secundaria y superior, y de incrementar la inversión económica en educación. “Tenemos la obligación de demandar la garantía de que todo el mundo tenga acceso a una educación de calidad”, concluyó el integrante del Colnal.