Síntesis Informativa - Introducción al pensamiento sobre las lenguas

ECN | 14 junio 2018
Síntesis Informativa - Introducción al pensamiento sobre las lenguas

 

ECN | 14 junio 2018

Introducción al pensamiento sobre las lenguas | Curso 

  • Gracias a la huella histórica que imprime la escritura, conocemos la historia pasada y podemos reflexionar sobre lo que son nuestras lenguas y sus diferentes evoluciones: Luis Fernando Lara Ramos

Ayer en la tarde tuvo lugar la segunda sesión del curso Introducción al pensamiento sobre las lenguas, coordinado e impartido por el lingüista Luis Fernando Lara, integrante de El Colegio Nacional, en colaboración con el Centro de Estudios de Historia de México, Fundación Carlos Slim. El objetivo del curso, abierto a cualquier interesado, es presentar un amplio panorama sobre la historia del pensamiento de las lenguas, su formación y rol en la sociedad.

Durante la sesión de ayer Lara ofreció un análisis acerca de los orígenes de la escritura, “gracias a la cual empezamos a tener un medio de reflexión sobre las lenguas”, puntualizó el colegiado. Los primeros vestigios de representaciones de la realidad por parte de los humanos son las pinturas rupestres, que tienen entre 13 a 15 mil años de antigüedad, y tal como explicó el lingüista, “nos indican que aquellos individuos prehistóricos ya eran capaces de elaborar abstracciones y tenían la suficiente conciencia de sí mismos para diferenciarse de otros humanos y de los animales”. La finalidad de estas manifestaciones pictóricas es incierta, aunque la teoría más extendida las relaciona con prácticas de carácter mágico-religioso.

La escritura, como sistema de representación gráfica del habla por medio de signos trazados o grabados en un soporte, apareció hace entre 4 y 5 mil años en Egipto y Mesopotamia, y algo más tarde en China. La evolución inicial que dio pie a los distintos tipos de escritura es muy parecido en todos los casos, puesto que de unas primigenias representaciones pictográficas se produjo una transición hacia signos más esquemáticos  y menos figurativos, los ideogramas, que a su vez se transformaron en caracteres más abstractos que podían representar conceptos o campos semánticos (como los logogramas de la escritura china), y sonidos o grupos de sonidos (como los fonogramas del alfabeto latino).

En América la escritura también apareció en Mesoamérica, teniendo como uno de sus primeros ejemplos conocidos los jeroglíficos de la escritura maya, con una antigüedad menor a 2 mil años.

“Los humanos inventan la escritura para hacer algo, con una finalidad, y cada pueblo va optando por diferentes soluciones escriturarias”, indicó Lara, quien puso como ejemplo la escritura cuneiforme de los mesopotamios, que tiene su origen en la necesidad de llevar a cabo la contabilidad de los acuerdos comerciales. Para los egipcios, en cambio, la principal función de la escritura eran la religión y mantener la memoria de las hazañas de sus faraones.

“Gracias a la huella histórica que imprime la escritura, conocemos la historia pasada y podemos reflexionar sobre lo que son nuestras lenguas y sus diferentes evoluciones”, sopesó el colegiado, y añadió que “la escritura es un espejo que nos permite reflexionar de forma completa y directa sobre las lenguas”.

En el presente, la mayor parte de las escrituras del mundo son puramente grafémicas, como las escrituras románicas, basadas en alfabetos en los que cada signo representa un sonido o fonema; pero también existen escrituras como la china y la japonesa, que  combinan logogramas con signos cuya interpretación es puramente fonética.

Lara finalizó criticando la creencia que existió durante mucho tiempo de que todas las escrituras tendrían que llegar a ser fonográficas, “como si nosotros, los miembros de Occidente, fuéramos el grado mayor de desarrollo de la humanidad”, lamentó el colegiado, quien concluyó manifestando que “las escrituras se inventaron para obedecer a las necesidades de sus sociedades y a las características de sus lenguas”.

Las siguientes sesiones del curso Introducción al pensamiento sobre las lenguas tendrán lugar durante el resto del mes de junio (días 18, 20, 25 y 27) y principios de julio (2, 4, 9 y 11), siempre a las 19:00 en el Auditorio del Centro de Estudios de Historia de México (Plaza Federico Gamboa 1, Chimalistac, San Ángel, Ciudad de México). El curso está abierto a cualquier interesado, sin lista de asistencia ni diplomas.