Síntesis Informativa - Introducción al pensamiento sobre las lenguas

ECN | 19 junio 2018
Síntesis Informativa - Introducción al pensamiento sobre las lenguas

 

ECN | 19 junio 2018

Introducción al pensamiento sobre las lenguas | Curso

  

  • Los humanos modernos sabemos que la relación entre los nombres de las cosas y las cosas es arbitraria, es accidental: Luis Fernando Lara

Ayer en la tarde tuvo lugar la tercera sesión del curso Introducción al pensamiento sobre las lenguas, coordinado e impartido por el lingüista Luis Fernando Lara Ramos, integrante de El Colegio Nacional, en colaboración con el Centro de Estudios de Historia de México, Fundación Carlos Slim. El objetivo del curso, abierto a cualquier interesado, es presentar un amplio panorama sobre la historia del pensamiento de las lenguas, la formación de las lenguas y la lengua en sociedad. 

Durante la clase de ayer Lara ofreció un análisis acerca de las lenguas y su relación con el pensamiento y la realidad. Los primeros enfoques del pensamiento sobre las lenguas eran de carácter mítico-religioso. La civilización griega, origen de nuestra cultura, fue la primera en considerar la lengua como representación de la realidad y preocuparse por los errores en este proceso.

El pensamiento más antiguo de la filosofía griega proviene de Heráclito de Éfeso, del siglo VI a.C., que sostuvo que el logos (pensamiento) es el que tiene la virtud de significar las cosas de la realidad y para el habla humana es imposible llegar a esa significación si no es por revelación en el oráculo de Delfos. 

En el Diálogo de Cratilo, Platón plantea una conversación entre Cratilo, Hermógenes y Sócrates en la que describe las dos principales corrientes de pensamiento acerca de la relación entre lengua y realidad de la filosofía griega: la physei y la thesei. La physei plantea que los nombres de las cosas tienen  relación esencial con las cosas mismas (es la idea de la participación del signo en la cosa), y la thesei defiende que la relación entre las cosas y la lengua es accidental y arbitraria, o convencional.

La idea de la physei denota que en el nombre de la cosa, está la cosa misma, lo que da lugar al pensamiento mágico, el de los hechizos y el habla infantil. “Los humanos modernos sabemos que no existe tal participación, la relación entre los nombres de las cosas y las cosas es arbitraria, es accidental”, señaló Lara.

El colegiado también explicó que origen de la gramática griega es semántico, no formal, puesto lo que les preocupaba a los pensadores clásicos eran las palabras con un significado reconocible, como los sustantivos y los verbos. El griego Dionisio de Tracia exportó esta gramática de orden filosófico al latín, y es la que usamos hoy en día con un objetivo más instrumental para el análisis de oraciones. 

Ya en el siglo IV d.C., San Agustín seguía planteando el problema de la relación entre la lengua y la realidad. Para el filósofo, todo lo hablado tenía una materialidad, el vox verbum, que tenía que estar relacionada con un concepto, la dictio“Para San Agustín, entre la cosa y el vehículo material hay una relación mediada por el concepto, y este concepto viene de Dios. Por tanto, todos los seremos humanos tenemos los mismos conceptos, la misma dictio", puntualizó el integrante de ECN.

Los psicólogos Ogden y Richards renovaron la visión agustiniana a principios del siglo XX,  estableciendo que existen relaciones entre referencia, referente y símbolo, pero planteando que quizá la referencia, la dictio agustiniana, no tenía porque ser la misma para todos respecto al símbolo. 

También a principios del siglo XX, el lingüista suizo Ferdinand de Saussure propuso que la relación entre lengua y realidad es arbitraria y de carácter histórico, y además es inmanente de cada lengua: está definida por el juego de valores semánticos de cada lengua. Estas afirmaciones dieron pie a su Teoría del signo, “la cual es parte de los fundamentos de la lingüística moderna”, conlcuyó Lara Ramos.

Las siguientes sesiones del curso Introducción al pensamiento sobre las lenguas tendrán lugar durante el resto del mes de junio (días 20, 25 y 27) y principios de julio (2, 4, 9 y 11), siempre a las 19:00 en el Auditorio del Centro de Estudios de Historia de México (Plaza Federico Gamboa 1, Chimalistac, San Ángel, Ciudad de México). El curso está abierto a cualquier interesado, sin lista de asistencia ni diplomas.