Síntesis Informativa - La generación de 1932 y la crítica

ECN | 5 septiembre 2018
Síntesis Informativa - La generación de 1932 y la crítica

 

ECN | 5 septiembre 2018

La generación de 1932 y la crítica

Tenemos un conglomerado generacional único, tanto por la coincidencia de fechas, como por la actuación que tuvieron varios de ellos como un verdadero grupo literario: Christopher Domínguez Michael.

● La generación del 32 en pensamiento y literatura es la equivalente a lo que en artes plásticas fue la generación de la Ruptura: Christopher Domínguez Michael.

El grupo literario conocido como “la generación de 1932” fue el tema de la conferencia del integrante de El Colegio Nacional (ECN), Christopher Domínguez Michael, quien ha realizado este año una serie de ponencias referentes a las distintas etapas de la literatura mexicana. Durante su exposición, se refirió especialmente a los escritores Tomás Segovia, Salvador Elizondo, Inés Arredondo, Juan García Ponce, Juan Vicente Melo, Vicente Rojo y Alejandro Rossi como los principales integrantes que conformaron una generación que posicionó a la literatura de México en el siglo XX al incursionar en la crítica literaria, el teatro, las artes plásticas y la pintura vanguardista. 

Domínguez Michael enlistó a los integrantes de la generación de 1932 comenzando del más viejo al más joven: Tomás Segovia (1927), Inés Arredondo (1928), Salvador Elizondo (1932), Juan García Ponce (1932), Juan Vicente Melo (1932), Alejandro Rossi (1932), Vicente Rojo (1932), Elena Poniatowska (1932), Ulalume González de León (1932), Julieta Campos (1932), Sergio Pitol (1933), José de la Colina (1934), Gabriel Zaid (1934), Fernando del Paso (1935), Carlos Monsiváis (1938) y José Emilio Pacheco (1939). El también escritor aclaró que aunque no todos formaron parte del grupo duro de la generación en cuestión, sí se les puede considerar escritores de la misma época. “Tenemos un conglomerado generacional único, tanto por la coincidencia de fechas, como por la actuación que tuvieron varios de ellos como un verdadero grupo literario”, puntualizó.

Para Domínguez Michael, el bautizo y consolidación de la generación del 32 tuvo lugar cuando se realizó una asociación entre sus integrantes y el escritor Octavio Paz en la revista Plural y, posteriormente, en la revista Vuelta. “La revista Plural se vuelve, sin temor a exagerar, una de las revistas culturales más activas e importantes del planeta y la más importante en lengua española (...) la generación del 32, en asociación con Octavio Paz, se enfrenta a la realidad política de México después del año de 1968 y 1971”. El colegiado señaló que la democratización del país en los años ochentas y noventas tiene influencia de las revistas culturales como Plural y Siempre, por ser medios que se difundieron en todo el país y que trataban temas importantes para la democracia.

Sobre los integrantes de la generación del 32 destacó la poesía de Tomás Segovia, los cuentos de Inés Arredondo, el diseño editorial de Vicente Rojo, la crítica literaria de Salvador Elizondo y Juan García Ponce. “La idea de esta generación era impulsar la crítica en todos los terrenos, la crítica política como lo hizo después del 68 Octavio Paz, la crítica de cine como lo hicieron José de la Colina y Emilio García Riera, la crítica de artes plásticas con García Ponce y, algunos otros como Elizondo se concentraron en su obra narrativa y la lectura incesante de algunos autores”.

Domínguez Michael explicó que la generación del 32 fue notablemente cosmopolita, especialmente con el trabajo de Alejandro Rossi en su columna El manual del distraído donde se plasmaba una visión distinta de la glosa universitaria. Asimismo, mencionó a integrantes de esta generación más solitarios, como Juan Vicente Melo, Ulalume González de León en el ámbito de la poesía y la traducción y Julieta Campos en el teatro. “La generación del 32 fue una generación esencialmente crítica, muy relacionada a la generación anterior en el sentido en el que reproducía el mismo espíritu antinacionalista, cosmopolita y crítico”.

El afán de democratizar el país que tenían las revistas literarias de izquierda o de derecha fue recalcado por Domínguez Michael al afirmar que los escritores mencionados, además de cuentistas, novelistas y poetas fueron críticos y hacedores de revistas cuya función era que el país tuviera una verdadera cultura crítica frente al poder político y ante los poderes totalitarios presentes en otros países.

“Encontramos que los vasos comunicantes entre la política y la literatura, entre la crítica política y la crítica literaria son enormes. Generalmente en una sociedad donde se habla con libertad del erotismo, como lo hicieron García Ponce y Salvador Elizondo, una sociedad donde pueden leerse críticas como la que hizo Alejandro Rossi al régimen de Salvador Allende o donde aparecen libros como El ogro filantrópico que era un retrato del régimen priista que hacía Octavio Paz, en una sociedad donde circulan ideas es casi inevitable que muy pronto se empiecen a llenar las urnas. En ese sentido, yo sí creo que el papel de la elites intelectuales es imprescindible para la vitalidad de una democracia, su vitalidad política, pero también una vitalidad cultural y estética”, finalizó Domínguez Michael.

Puede consultar la actividad completa en el canal de YouTube de El Colegio Nacional: https://www.youtube.com/watch?v=79iAzp0ea9g