Síntesis Informativa - Los animales y el recinto sagrado de Tenochtitlan (Día 2)

ECN | 9 noviembre 2018
Síntesis Informativa - Los animales y el recinto sagrado de Tenochtitlan (Día 2)

 

ECN | 9 noviembre 2018

Los animales y el recinto sagrado de Tenochtitlan | Biología, arqueología, historia y conservación | Coloquio internacional

Los peces que se han colocado en las ofrendas se caracterizan por tener colores llamativos, espinas prominentes e incluso aspectos casi monstruosos: Óscar Uriel Mendoza

En general, la capa inferior de las ofrendas siempre está muy bien representada por organismos marinos, particularmente erizos de mar: Carlos Andrés Conejeros-Vargas

Celebro el profesionalismo con que se actúa, es decir, la manera en que están interviniendo todo este patrimonio que a final de cuentas es historia. Este respeto y manejo de esta documentación tan variada de restos realmente son de reconocer: Eduardo Matos Moctezuma

Nuestro propósito es recuperar la información que nos ofrecen los restos, pero también que estos materiales se conserven para las generaciones venideras: Leonardo López Luján

Los moluscos son quizá el registro animal que mejor se ha documentado en la arqueología de México: Ana Fabiola Guzmán Camacho.

 

El segundo día del coloquio Los animales y el recinto sagrado de Tenochtitlan. Biología, arqueología, historia y conservación se realizó este jueves en las instalaciones de El Colegio Nacional (ECN) gracias a la coordinación de Eduardo Matos Moctezuma y Leonardo López Luján. A manera de introducción, López Luján reconoció el trabajo que se ha hecho en la conservación de los restos encontrados en la zona del Templo Mayor: “Desde que el Proyecto Templo Mayor fuera fundado por Eduardo Matos Moctezuma en el año del 78 los arqueólogos hemos trabajado codo a codo con el equipo de conservación que cuenta con restauradoras de primerísimo nivel“.

El coloquio dio inicio con el tema del mundo acuático en las ofrendas mexicas, que fue el cuarto eje temático de los siete tratados. La primera exposición fue Los objetos serpentiformes en las ofrendas del Templo Mayor de Tenochtitlan impartida por la integrante del Proyecto Templo Mayor, Alejandra Aguirre Molina con la colaboración en la investigación de Antonio Marín Calvo. Durante su ponencia revisó los diversos objetos serpentiformes encontrados en las ofrendas, además de aseverar que las piezas se clasificaron en tres categorías dependiendo de sus características, de manera naturalista, esquemática o seres fantásticos. La investigadora concluyó su presentación al decir que “la polisemia de las serpientes las hicieron un material abundante en los depósitos rituales del Templo Mayor. Estas imágenes no sólo evocaban, era como si el animal representado estuviera vivo. El material del signo no era tan relevante como lo que esas imágenes representaban, en ellas hay toda una figura simbólica que se encontraba representando una metáfora que podría traducirse al lenguaje hablado“.

Posteriormente fue el turno de Pedro Medina-Rosas, quien expuso Los corales de las ofrendas del Templo Mayor de Tenochtitlan, en donde aseguró que se han encontrado distintos tipos de corales en 35 ofrendas con más de 200 ejemplares provenientes de los océanos Atlántico y Pacífico. La investigación realizada en conjunto con Belem Zúñiga-Arellano y Leonardo López Luján destacó las especies de corales encontrados, su proveniencia y su posición en las construcciones: “En la actualidad les damos un valor diferente a los corales, uno mas estetico. Ahora es un momento difícil para los corales, pues se están muriendo por diversas enfermedades originadas por el cambio climático“.

Erizos de mar de las ofrendas del Templo Mayor de Tenochtitlan fue el nombre de la siguiente ponencia que estuvo a cargo de Carlos Andrés Conejeros-Vargas, quien comenzó especificando las características de los erizos y aclaró el origen y especie de los hallados en las ofrendas. “Es importante señalar que en total 5 366 fragmentos o piezas de las ocho especies de equinoideos se han identificado en 20 ofrendas (...) La mayor diversidad de especies reportadas de erizos de mar fue presentada en la etapa sexta del Proyecto Templo Mayor”. Cabe destacar que esta investigación tuvo un corte multidisciplinario y contó con las aportaciones de  Francisco Alonso Solís-Marín, Leonardo López Luján, Belem Zúñiga-Arellano, Andrea Alejandra Caballero-Ochoa y Carolina Martín Cao-Romero.

La bióloga evolutiva, Ana Fabiola Guzmán Camacho, fue la encargada de presentar Los moluscos de las ofrendas de la primera temporada de excavaciones del Proyecto Templo Mayor, en donde habló de los resultados de la investigación de 46 ofrendas que contenían restos de moluscos. La investigadora encontró registro de 13 mil 300 restos de moluscos pertenecientes a 61 familias  de 185 especies que en su mayoría venían del océano Atlántico. Concluyó su exposición al comentar que “se puede afirmar que se usó una gran diversidad de moluscos para fines rituales. Hubo familias por las que se mostró preferencia y puede representar partículas relevantes dentro de los mensajes de oblación”.

Dentro del mismo eje temático, la bióloga Belem Zúñiga-Arellano presentó Los moluscos en contextos oblatorios del Templo Mayor en donde se dedicó a revisar 29 documentos históricos para dar cuenta de la importancia de los moluscos en el pueblo mexica. “De los 29 documentos revisados encontré información solo en cinco de ellos. De las más de 100 especies que fueron encontradas en las ofrendas solo encontré referencia de 16. La calidad de la información de los moluscos, sus usos y la forma de adquisición es muy pobre, además que el conocimiento de estos como objetos oblatorios es aún menor”.

La profesora Adriana Gaytán-Caballero habló sobre su investigación Los crustáceos en la cosmovisión del México antiguo: una ofrenda asociada al monolito de TlaltecuhtliTemplo Mayor de Tenochtitlan en donde detalló una posible explicación de la presencia de cangrejos y langostinos en la ofrenda 125 asociadas al culto de Tlaltecuhtli: “Los organismos colocados en la ofrenda 125 tienen relevancia religiosa y son organismos potencialmente en cautiverio y poco conocidos. Los crustáceos encontrados en esta ofrenda, ambas especies acuáticas, representan al inframundo y son poco comunes simbolizando rareza”, afirmó a manera de conclusión.

Los peces sierra ofrendados al pie del Templo Mayor de Tenochtitlan fue la siguiente exposición que estuvo dirigida por el Investigador del Proyecto Pristis México de Océanos Vivientes, A.C.,  Óscar Uriel Mendoza, quien explicó las dificultades en extraer y conservar los dientes rostrales de los peces sierra por ser de un material cartilaginoso que al degradarse se hace muy frágil. Aclaró que actualmente todas las especies de pez sierra se encuentran en extinción, incluyendo al Pristis pectinata y al Pristis pristis, que fueron los hallados en los alrededores del Templo Mayor. Finalizó al afirmar que “los mexicas tenían un gran conocimiento de la estructura biológica de estos organismos al hacer cortes precisos y extraer la estructura ósea completa de dientes rostrales de estos peces”.

Al término del receso se expuso Dentículos dérmicos, una herramienta en la identificación de tiburones y rayas, a cargo de Nataly Bolaño Martínez, quien  trabajó en conjunto con Oscar Uriel Mendoza y Sofía Salinas Amézquita. Durante el inicio de la presentación aclaró que la investigación tiene un corte multidisciplinario y se enfocó en explicar lo que son los dentículos dérmicos, para posteriormente demostrar que al comparar los dentículos de las ofrendas con otros ejemplares menos dañados se puede encontrar la parte del pez a la que pertenece: “Lo que observamos es que el dentículo dérmico encontrado en la ofrenda es muy similar por el número de crestas y eso, junto con el hallazgo de un diente, nos permite decir que se colocó la mandíbula y una parte de la boca en las ofrendas”.

La arqueóloga Erika Robles Cortés fue la siguiente en pasar al estrado al presentar Pieles de cocodrilo en las ofrendas del Templo Mayor de Tenochtitlan: un estudio sobre su producción y simbolismo en donde afirmó que se han encontrado 20 individuos y 8 dientes  provenientes de dos especies en las ofrendas estudiadas por el Proyecto Templo Mayor. Puntualizó que la forma en la que son encontrados los restos habla del uso que tenían estos animales, en específico, la piel de cocodrilo se utilizaba principalmente para crear atavíos. “Durante la investigación se encontró piel curtida extendida, piel con cráneo y falanges, fracciones de piel y un intento de montaje taxidérmico (...) Las ofrendas que contienen restos de cocodrilo se dividen en ofrendas de consagración y funerarias”.

El eje temático de conservación y restauración de moluscos y peces inició con la exposición Presencia y conservación de capas proteicas en los moluscos ofrendados en el Templo Mayor a cargo de María Barajas Rocha, quien dijo que se han encontrado un total de 54 depósitos rituales en los que se han registrado cientos de miles de conchas y caracoles de más de 200 especies provenientes del Atlántico y el Pacífico. Aclaró que este tipo de restos sufren diferentes alteraciones desde que salen de su ecosistema hasta el momento en que son colocados en las ofrendas. “La participación de diversos especialistas contribuye a la obtención de más y mejores resultados. Los trabajos de conservación y de análisis de innumerables conchas, moluscos, bivalvos y caracoles han permitido profundizar en diversos aspectos de la cultura mexica”.

La última ponencia de la segunda jornada del coloquio estuvo a cargo de la restauradora Adriana Sanromán Peyron, quien presentó La conservación de los cartílagos rostrales de pez sierra en el Templo Mayor de Tenochtitlan en donde explicó a detalle los proceso y materiales de conservación que se tienen que utilizar para mantener los rostrales de los peces sierra y concluyó al puntualizar: “Podemos apreciar que aunque han existido variaciones en los materiales y procedimientos, los mejores resultados han sido encontrados cuando hay un proceso multidisciplinario para su extracción”.

Puede consultar la actividad completa en la página de