Síntesis Informativa - Los animales y el recinto sagrado de Tenochtitlan (Día 3)

ECN | 12 noviembre 2018
Síntesis Informativa - Los animales y el recinto sagrado de Tenochtitlan (Día 3)

 

ECN | 12 noviembre 2018

Los animales y el recinto sagrado de Tenochtitlan | Biología, arqueología, historia y conservación | Coloquio internacional

  • El sacrificio y autosacrificio ritual fueron prácticas sumamente utilizadas en el México prehispánico: Erika Robles Cortés
  • Como es de sobra sabido, hay diferencias entre lo que se ve en la luna en otras regiones del mundo. Las sombras creadas por el satélite han dado origen a muy diversas interpretaciones, mitos y leyendas: Alfredo López Austin
  • Hemos visto investigaciones desde la perspectiva de la conservación y la restauración, la historia del arte, insignias rituales, la mitología y el arte. Ha sido un programa muy rico: Leonardo López Luján 

El coloquio internacional Los animales y el recinto sagrado de Tenochtitlan. Biología, arqueología, historia y conservación, tuvo su última jornada este viernes 9 de noviembre en El Colegio Nacional (ECN) al explorar los ejes temáticos de Los animales y la elaboración de instrumentos e insignias rituales y La fauna en la mitología y el arte. El coloquio organizado por Eduardo Matos Moctezuma (ECN) y Leonardo López Luján, cerró con la conferencia magistral del historiador Alfredo López Austin, quien narró algunos mitos del mundo relacionados con la luna, los conejos y las liebres. “Hemos tenido la oportunidad de escuchar una buena parte de 31 ponencias e investigaciones que han ofrecido un total de 47 investigadores que vienen de seis países distintos. Todas estas investigaciones se dedican al tema de los animales desde una enorme diversidad de perspectivas“, dijo López Luján a manera de introducción.

El tema de los animales y la elaboración de instrumentos e insignias rituales fue inaugurado por el doctor en Antropología, Adrián Velázquez Castro, quien nombró a su ponencia De Axayácatl a Ahuízotl, cambios y permanencias en el trabajo de la concha de las ofrendas del Templo Mayor, en donde explicó cómo por medio de estudios de laboratorio se puede determinar que muchos de los objetos encontrados en las ofrendas del Templo Mayor provenían de otros lugares del imperio mexica. Después de hacer una serie de comparaciones en la manufactura de los objetos pertenecientes a diferentes tlatoanis, el profesor concluyó que “es posible que a finales del imperio mexica se considerara tener representantes en las ofrendas de los bienes procedentes de las regiones conquistadas, en lugar de dar un sello característico y propio a sus producciones”.

Enseguida fue el turno de la arqueóloga, Erika Robles Cortés, que expuso sobre la manufactura y el simbolismo de los punzones de hueso usados en Tenochtitlan. Explicó que los 26 punzones estudiados eran utilizados para el sacrificio y el autosacrificio y se elaboraban con huesos de jaguar, lobo, guajolote y águila, además de estar decorados con piedras como obsidiana y pedernal. Aseguró que dependiendo si el hueso era de un ave o un mamífero se trabajaban de manera distinta y los animales que utilizaba eran silvestres y algunos criados en cautiverio: “La identificación de punzones ayuda para entender el uso y aprovechamiento de la fauna y para entender más sobre el ritual de autosacrificio en el Templo Mayor”, dijo la investigadora.

Selección y obtención de plumas multicolores para la elaboración de escudos en el siglo XVI fue la presentación de la doctora en arqueología, Laura Filloy Nadal, quien realizó la investigación en colaboración con la historiadora del arte, María Olvido Moreno Guzmán. Las investigadoras estudiaron seis objetos elaborados con plumeria y aseguraron que los mexicas utilizaron dos técnicas, el mosaico y las plumas atadas, para realizar estos atavíos. Filloy Nadal dijo que el 34 por ciento de los territorios del imperio mexica mandaban plumas como tributo, además de utilizar el vivario como fuente de esta materia prima, pues un centímetro de trabajo plumario necesita 10 plumas útiles.

Dentro del mismo eje temático, la restauradora Martha Angélica Soto Velázquez expuso Tocados de plumas en las ofrendas del Templo Mayor de Tenochtitlan en donde explicó que la ofrenda 141 es de las mejor conservadas, sin embargo fue necesario hacer estudios a nivel microscópico para poder identificar algunos materiales que fueron degradados. Este tipo de investigación ofreció nuevas perspectivas que fueron expuestas por la ponente: ”Mediante el uso de técnicas analiticas podemos realizar la identificación precisa de los materiales, además de puntualizar propuestas sobre su técnica de manufactura. Se abre la posibilidad de realizar el análisis de materiales de otras ofrendas que nos permita corroborar o descartar el uso de tocados en otros contextos”.

El eje temático de la fauna en la mitología y el arte comenzó con la presentación La relación entre la historia de vida de un escarabajo necrófago (Canthon cyanellus LeConte), el inframundo y su presencia en el recinto sagrado de Tenochtitlan, que estuvo a cargo del doctor en Ciencias, Mario E. Favila en colaboracion con Janet Nolasco Soto, Leonardo López Luján, María Barajas Rocha y Erika Robles Cortés. El doctor habló sobre la forma en la que se identificó el tipo de escarabajo encontrado en la ofrenda 141 que estaba con una bola de resina de copal. Al explicar las características del insecto afirmó que su presencia en la ofrenda tiene que ver con su relación con el inframundo y Mictlantecuhtli, pues el animal se alimenta de carroña y se mantiene buena parte de su vida bajo tierra. En este sentido, el investigador aseguró que al conocer la especie de escarabajo es fácil identificar que viene de los estados de Guerrero o Oaxaca, lo que confirma una ruta de comercio hacia esos territorios.

Más adelante, la doctora en arqueología, Elizabeth Baquedano llamó a su presentación Ranas y sapos: simbolismo entre los mexicas, en donde afirmó que entre los mexicas los sapos y las ranas estaban relacionados con las lluvias, la fertilidad y los cambios de estación. “Al parecer, los anfibios estaban asociados con principios y con fines, con la alternancia de las estaciones y con la tierra en general. La rana figura de manera importante en el mito Hystoire du Mechique, de la cual nacieron plantas, montañas, agua, todos indispensables para los seres humanos”.

La exposición de Michelle De Anda Rogel se llamó La fauna representada en los murales de los Templos Rojos del Templo Mayor de Tenochtitlan, ponencia en donde presentó los resultados de su investigación derivada del estudio por medio de calcas de 60 murales. A través de esta técnica, se observaron diseños no vistos a simple vista, lo que originó la identificación de dos aves, un felino y elementos acuáticos. “Gracias a la memoria gráfica bajo el resguardo del Proyecto Templo Mayor es posible realizar todo tipo de análisis estéticos de los murales, así como dar pie a futuras investigaciones a partir de los elementos que componen los complejos diseños policromados del Templo Mayor”, concluyó.

Antonio Marín Calvo, pasante de arqueología, presentó Las aves nocturnas entre los mexicas: muerte e inframundo en donde dijo que se buscó relacionar el tema de la muerte con la fauna volátil en la cultura mexica. “Creemos que hay razones de que estos volátiles anunciaban desde ese entonces el mal agüero, ya sea por un mandato de Mictlantecuhtli o por la voluntad de un hechicero (...) Los organismos volátiles tenían un gran valor simbólico en la concepción mesoamericana”.

El último ponente del eje temático fue el maestro en ciencias, Nicolas Latsanopoulos, quien habló del dios Xolotl en su exposición Perro que anda, hueso encuentra: rastreando las huellas de Xólotl en la Cuenca de México. Aclaró que es poca la evidencia en registros documentales de esta deidad, por lo que ha sido poco conocida: “Xolotl es el dios de los seres dobles, por eso se le asocia con los gemelos. También es el dios de las deformidades y de lo monstruoso, aunque monstruoso no es un término muy bien adaptado para la ideología azteca, pues todos sus dioses eran así”. Finalizó al señalar las regiones del valle de Puebla hasta el centro de Oaxaca y en el centro de Veracruz como zonas donde también hay registros de esta deidad y exhortó a adentrarse más en el tema.

Por último, se realizó la conferencia magistral a cargo del historiador, Alfredo López Austin quien leyó un texto que tuvo como nombre Conejos y liebres en la cara de la Luna, en donde hizo un recuento de leyendas de diversos países del continente asiático que relacionan a la luna con un conejo, de la misma manera que lo hacen las culturas en mesoamérica. Entre las narraciones que expuso estuvieron El cuento de la liebre sabia, Houyi y los diez soles, Polvo antiguo del ser mortal del hombre y  la historia de Kojiki de Izanagi e Izanami.

López Austin concluyó al afirmar que las similitudes de las concepciones de la luna en ambas regiones es un caso de pareidolia entre las culturas asiáticas y mesoamericanas: “Se entiende por pareidolia la percepción errónea de un estímulo vago y aleatorio que es percibido como una forma reconocible (...) Lo que lleva a ver al lepórido en la Luna, ya sea en Asia como en Mesoamérica son sendos complejos semióticos donde se asocian elementos cósmicos”. Cerró su lectura preguntándose si existe una línea de contacto entre las dos cosmovisiones tratadas y afirmó que es una pregunta que aún no cuenta con los elementos para ser respondida.

Puede consultar la actividad completa en la página de Facebook de El Colegio Nacionalhttps://www.facebook.com/pg/ColegioNacional.mx/videos/