Síntesis Informativa - Los dinosaurios (y otra fauna cretácica) de México

ECN | 17 septiembre 2018
Síntesis Informativa - Los dinosaurios (y otra fauna cretácica) de México

 

ECN | 17 septiembre 2018

Los viernes de la evolución | Los dinosaurios (y otra fauna cretácica) de México 

  • La orografía actual de México es un reflejo de la diversidad biológica manifiesta en el país desde hace millones de años: Marisol Montellano
  • El trabajo de los paleontólogos ha demostrado que hace millones de años ya existía un conjunto de especies que vivían en comunidades muy elaboradas y realizaban complejas interacciones ecológicas: Antonio Lazcano

Este viernes 19 de septiembre, El Colegio Nacional albergó la conferencia Los dinosaurios (y otra fauna cretácicade México, como parte del ciclo Los viernes de la evolución, coordinado por los colegiados Antonio Lazcano y José Sarukhán. La plática fue impartida por la paleontóloga Marisol Montellano, del Instituto de Geología de la UNAM.

Lazcano abrió la sesión señalando que la paleontología y, en especial, la paleobiología de los dinosaurios, es un tema que “permite acercar a todos los públicos a los procesos de evolución y a la relación de la biosfera con el planeta”, refiriéndose al inusitado interés que despierta esta especie de vertebrados ya extinta, sobre todo entre los más jóvenes. “El trabajo de los paleontólogos ha demostrado que hace millones de años ya existía un conjunto de especies que vivían en comunidades muy elaboradas y tenían complejas interacciones ecológicas”, destacó.

Durante su plática, Marisol Montellano mostró una imagen completa de la fauna y las biosferas del Cretácico, “puesto que existieron muchos grupos biológicos que convivieron con los dinosaurios”, indicó la paleontóloga.    

“La orografía actual de México es un reflejo de la diversidad biológica manifiesta en el país desde hace millones de años” señaló Montellano, especificando que el territorio sufrió cambios drásticos durante el Cretácico, puesto que durante mucho tiempo gran parte del oriente del país estuvo cubierto por el mar. Por esta causa en el registro fósil mexicano abundan los fósiles de origen marino, tanto de vertebrados como de invertebrados.

En la escala de tiempo geológico, el Cretácico forma parte de la era Mesozoica y, a su vez, está dividido en diversos periodos cuyas características fueron analizadas de forma detallada por la paleontóloga. Montellano se centró en las etapas del Cretácico superior, desde el Albiense, fase más antigua en la que se localizan vertebrados continentales en el Cretácico mexicano, hasta el Maastrichtiense.

Poniendo como ejemplo los descubrimientos evidenciados en la cantera Tlayúa en Puebla, la científica señaló que la presencia y sobrevivencia de formas primitivas de esfenodontes, peces y del escamado basal en el periodo Albiense (situado hace 110 millones de años) apuntan a que esta región estuvo muy probablemente aislada. “Probablemente fue esta insularidad la que provocó que la fauna fuera tan diferente a la de otras localidades de la misma edad”, detalló Montellano.

La paleontóloga siguió enumerando algunos de los descubrimientos más significativos acontecidos en diversas localizaciones mexicanas, por ejemplo los fósiles de reptiles voladores encontrados en la cantera de El Rosario, en Durango, pertenecientes al periodo Turoniano (93 millones de años), y relacionados con otras muestras localizadas en Kansas y en Brasil. En Coahuila y Chihuahua abundan los restos de dinosaurios Ceratópsidos de la era Coniaciana (89 millones de años). En Los Bonetes, Michoacán, se presentan restos del Huehuecanauhtlus tiquichensis, un tipo de hadrosaurio muy primitivo perteneciente al periodo Santoniano (86 millones de años).

El aumento de las masas continentales acontecido durante el Campaniano (83 millones de años), provocó la orogénesis, es decir el inicio de la formación del paisaje geográfico del territorio norteamericano. Gracias a este fenómeno, el registro de fósiles de este periodo es muy abundante en México, Estados Unidos y Canadá. Entre estas muestras, se encuentran restos de Velafrons, Latirhinus, Dromaeosaurios, Nodosaúridos y Saurópodos. Las principales localidades de estudio para el Campaniano en México son Cerro del Pueblo y El Gallo, donde la paleontóloga ha desarrollado gran parte de sus investigaciones.

Durante el periodo Maastrichtiense (72 millones de años) la parte continental del país se extendió hacia oriente y se formaron una serie de cuencas en la región noreste del país, favoreciendo las migraciones y la interacción entre diversas especies.

La paleontóloga lamentó que en México aún existen pocas localidades con dataciones radiométricas, lo cual conlleva una dificultad en la elaboración de correlaciones, que por ahora solo se pueden realizar mediante asociaciones faunísticas. “La falta de dataciones radiométricas supone una limitación para poder entender bien la evolución de nuestra fauna”, afirmó Montellano.   

La investigadora finalizó su plática con una muestra del trabajo que desarrolla junto con su equipo en la formación El Gallo, en Baja California, que comprende el estudio de fósiles y microfósiles de reptiles, mamíferos y aves, gimnospermas y madera petrificada.

“La formación Aguja en Texas era la más sureña conocida hasta hace unos pocos años”, agregó Montellano, “afortunadamente en México estamos descubriendo una gran diversidad de vertebrados cretácicos continentales cuyo estudio nos ayudará a concretar si hubo un gradiente latitudinal biótico en el norte del continente americano”.

Lazcano concluyó la actividad animando a los jóvenes a abordar los problemas científicos que se encuentran detrás de los interrogantes que la conferenciante evidenció durante la plática. “La paleobiología, como cualquier otra ciencia, nos abre un espectro extraordinario de posibilidades de estudio, investigación y desarrollo personal”, ponderó el integrante de ECN.

Puede consultar la actividad completa en el canal de Youtube de El Colegio Nacionalhttps://www.youtube.com/watch?time_continue=34&v=EDDZqEdJy9A