Síntesis Informativa - Músicos y Medicina // Claudio Monteverdi

ECN | 17 agosto 2017
Síntesis Informativa - Músicos y Medicina // Claudio Monteverdi

 

ECN | 17 agosto 2017

Músicos y Medicina: Claudio Monteverdi

  • Monteverdi unió la música a las pasiones humanas: Adolfo Martínez Palomo

En el marco del ciclo de conferencias-concierto Músicos y Medicina, El Colegio Nacional (ECN) albergó en la tarde de ayer la sesión dedicada al compositor Claudio Monteverdi, bajo la coordinación del médico e investigador Adolfo Martínez Palomo, miembro de ECN.

Claudio Monteverdi (1567-1643) es considerado el padre de la música moderna, el padre de la ópera e incluso “el Shakespeare de la música”, según indicó Martínez Palomo, “ya que unió la música a las pasiones humanas: su música sigue emocionando cuatro siglos después de escrita”.

Entre sus aportaciones más importantes a la historia de la música, cuenta con la de haber revolucionado la composición musical y con la reinvención del madrigal, un género de composiciones vocales breves basadas en textos poéticos. También es considerado el inventor del teatro lírico moderno, “dotándolo de una coherencia expresiva perfecta”, señaló el miembro de ECN. “Se puede decir que Monteverdi perfeccionó el mecanismo por el cual la música se convierte en un medio para explicar un texto literario en la búsqueda de la comprensión de la psicología humana”, destacó Martínez Palomo. Su obra más popular es la composición sacra Vísperas de la Santísima Virgen, la cual dispone de 55 grabaciones diferentes en la actualidad.

La vida profesional de Monteverdi fue “la lucha exhaustiva de un genio por obtener una posición definitiva y lograr financiamiento, remuneración y pensión adecuadas”, detalló el médico e investigador Martínez Palomo.

Empezó su trayectoria en la corte del duque de Mantua, Vincenzo I Gonzaga, como cantante e intérprete de viola. El duque, interesado en el talento del joven músico, fue quien le proporcionó a Monteverdi la oportunidad de iniciar su carrera como compositor.

Hacia los 37 años, Monteverdi empezó a presentar problemas médicos que le afectarían durante el resto de su vida de forma intermitente. Desde entonces, el tratamiento de sus afecciones cobraría gran importancia en el devenir de sus días, puesto que su mayor preocupación era recuperar la salud para poder seguir componiendo. Martínez Palomo señaló la posibilidad de que el mal que aquejaba al músico no fuera otro que la varicela, que en los adultos se manifiesta como un herpes zóster muy doloroso y de larga duración. El seguimiento de dietas, la cauterización de heridas, las purgas, las sangrías aplicadas por él mismo y la automedicación fueron una constante en la vida adulta del compositor, que llegó a experimentar incluso con la ingestión de mercurio, con consecuencias nada favorables.

Aún así, Monteverdi gozó de una notoria longevidad, puesto que murió a los 76 años, una edad bastante avanzada para la época. Fue enterrado en la Basílica de Santa Maria de los Frailes, la iglesia más grande de Venecia.

Después de su exposición, Martínez Palomo dio paso al concierto de Madrigales a cinco voces y obras para voz solista y clavecín del compositor italiano, interpretados por las sopranos Nadia Ortega y Liliana Valadez, la mezzosoprano Verónica Alexanderson, el tenor Eduardo Díaz y el barítono Salvador Guizar, acompañados de Santiago Álvarez al clavecín.

Verónica Alexanderson quiso resaltar la importancia de Monteverdi “como parteaguas en la historia de la música”, ya que rompió con la perfección de la estética del Renacimiento para crear una teoría de los afectos extrínsecos, gracias a la cual cada intérprete tiene la libertad de aportar su experiencia y vivencias a la música escrita.

Los ejecutantes interpretaron, entre otros, las composiciones Sfogava con le stelle, Si Ch’io vorrei morire y Luce serene e chiare.

Puede consultar la actividad completa en el canal de YouTube de El Colegio Nacional: https://www.youtube.com/watch?v=tLulEj6tEBg