Síntesis Informativa - Ni RNA ni DNA: ¿Existen otros polímeros genéticos?

ECN | 19 septiembre 2018
Síntesis Informativa - Ni RNA ni DNA: ¿Existen otros polímeros genéticos?

 

ECN | 19 septiembre 2018

Diálogos del RNA | Ni RNA ni DNA: ¿Existen otros polímeros genéticos?

  • Nick Hud y su equipo son el ejemplo de que la ciencia se puede convertir en un lenguaje común que permita una convivencia civilizada y respetuosa, en la que todos podamos aprender y enseñar: Antonio Lazcano
  • Las primeras pistas sobre el origen de la vida fueron proporcionadas por químicos orgánicos y bioquímicos, que proporcionaron información sobre la estructura molecular y función de los materiales que componen los organismos vivos: Nicholas Hud

Ayer en la tarde, El Colegio Nacional albergó la conferencia Ni RNA ni DNA: ¿Existen otros polímeros genéticos?, impartida por el bioquímico Nicholas Hud, del Georgia Institute of Technology (Georgia Tech). Esta actividad se realizó en el marco del ciclo Diálogos del RNA, coordinado por los colegiados Francisco G. Bolívar Zapata y Antonio Lazcano Araujo y por la viróloga Susana López Charretón, del Instituto de Biotecnología de la UNAM.

Durante su introducción, el biólogo e integrante de ECN Antonio Lazcano señaló que el grupo que Hud dirige en Georgia Tech ha obtenido resultados espectaculares, mostrando que “no solamente el RNA y el DNA son polímeros genéticos, sino que es posible sintetizar en el laboratorio una serie de moléculas que podrían haber existido en la Tierra primitiva sin las bases y los esqueletos a los que estamos habituados”. El colegiado también quiso enfatizar la labor comunitaria que está llevando a cabo el equipo del científico norteamericano en Atlanta, que también se ha dedicado a encontrar alternativas para el desarrollo académico de personas en situación de riesgo de exclusión social. “Nick Hud y su equipo son el ejemplo de que la ciencia se puede convertir en un lenguaje común que permita una convivencia civilizada y respetuosa, en la que todos podamos aprender y enseñar”.

Durante la plática, Nicholas Hud explicó que hoy en día las principales fuentes para obtener pistas sobre el origen y la evolución de la vida se encuentran en los registros fósiles, la astroquímica, los modelos de reacciones prebióticas y en la bioquímica. La primera evidencia fósil de los animales más antiguos data de hace 600 millones de años. Fue Darwin quien propuso que los organismos que viven hoy en la Tierra evolucionaron a partir de formas más simples que vivieron hace millones de años, aunque no logró dilucidar por qué no existen fósiles de estos organismos simples. “A este problema se le conoció como el Dilema de Darwin”, indicó Hud. 

Ya a principios del siglo XX, con nuevos descubrimientos de fósiles de organismos unicelulares, los paleontólogos determinaron que la vida tenía al menos dos mil millones de años. Los geólogos también resolvieron, en el mismo periodo, que la Tierra tenía alrededor de cuatro mil millones de años.

En 1993, Bill Schopf reveló fósiles de bacterias en rocas de Australia que demuestran que la vida tiene al menos 3,400 millones de años, aunque tal como Hud afirmó “el hecho de que no tengamos fósiles más antiguos no significa que la vida no sea más antigua, simplemente hay muy pocas rocas con más de 3,500 millones de años en la Tierra hoy en día”.

El registro de impacto de asteroides también puede ayudar a determinar la edad de la vida en la Tierra, puesto que se conocen impactos de hace 3,900 millones de años que podrían haber sido más letales que el del asteroide que acabo con la existencia de los dinosaurios hace 65 millones de años.

El científico norteamericano reveló que para dilucidar el origen de la vida “las primeras pistas fueron proporcionadas por químicos orgánicos y bioquímicos, que dieron información sobre la estructura molecular y función de los materiales que componen los organismos vivos”. Los seres vivos están compuestos de proteínas, cuya estructura fue determinada en 1882 por el químico francés Édouard Grimaux. Una proteína, también llamada polipéptido, es un polímero de aminoácidos. “Cada unidad de estos polímeros es un bloque de construcción de la vida”, explicó Hud.

Con el descubrimiento de la estructura del DNA a principios del siglo XX se logró entender cómo se fabrican estos polímeros en las células y cómo podrían haberse fabricado antes de que hubiera células vivas. El bioquímico Alexander Oparin propuso en 1924 que las primeras moléculas de la vida se formaron espontáneamente en la Tierra. Su hipótesis de la sopa prebiótica fue probada en 1953, “marcando el comienzo de una búsqueda continua de los orígenes químicos de la vida”, aseveró el científico del Georgia Tech.

Nicholas Hud continuó explicando que en la década de 1980, los científicos se dieron cuenta de que el RNA, como las enzimas proteicas, puede catalizar reacciones químicas. Hud señaló que “el equipo del colegiado Lazcano ha tenido un gran papel en la propuesta de que los ácidos nucleicos aparecieron antes que las proteínas”.

La hipótesis actual es que la estructura del RNA ha evolucionado desde una forma temprana, el proto-RNA, cuyos bloques de construcción han cambiado desde que aparecieron los primeros ácidos nucleicos en la Tierra. “Todavía no hemos encontrado el antecesor del RNA y el DNA, pero creemos que nos estamos acercando”, concluyó el bioquímico. 

Puede consultar la actividad completa en el canal de YouTube de El Colegio Nacional: https://www.youtube.com/watch?v=O6ZUVZad-xo