Síntesis informativa - Presentación de Cartilla moral, de Alfonso Reyes

Colnal | 27 marzo 2019
Síntesis informativa - Presentación de Cartilla moral, de Alfonso Reyes

Colnal | 27 marzo 2019

Cartilla moral, de Alfonso Reyes 

  • No es un libro religioso [...] ahora hay un gran debate, algunos rechazos a la Cartilla moral, porque es un texto religioso: mentira. Alfonso Reyes fue liberal, hijo de liberal y nieto de liberal: Javier Garciadiego

  • Es un texto que nos lleva muy lejos y que al mismo tiempo nos lleva muy cerca porque nos lleva a esta agenda que está por construirse: la agenda del respeto”: Adolfo Castañón

  • La publicación de la Cartilla moral es un acontecimiento de singular relevancia por la elegante y generosa inteligencia del libro; por la primacía que la cuestión moral ha adquirido en el país: Rodrigo Martínez Baracs

 

“No es un libro religioso [...] ahora hay un gran debate, algunos rechazos a la Cartilla moral que porque es un texto religioso: mentira. Alfonso Reyes fue liberal, hijo de liberal y nieto de liberal” recalcó el miembro de El Colegio Nacional (Colnal) Javier Garciadiego este miércoles en la Capilla Alfonsina durante la presentación de la Cartilla moral de Alfonso Reyes.

La presentación de la novedad editorial del Colnal, preparada y prologada por Javier Garciadiego, contó con las participaciones del crítico Adolfo Castañón —uno de los mayores expertos en la obra de Alfonso Reyes— y del historiador Rodrigo Martínez Baracs —cuyo padre José Luis Martínez estuvo fuertemente involucrado en los avatares del texto alfonsino.

Castañón fue el primero en tomar la palabra: “es un texto que nos lleva muy lejos y que al mismo tiempo nos lleva muy cerca porque nos lleva a esta agenda que está por construirse: la agenda del respeto”. Recordó que desde su origen ha sido un texto tachado de anacrónico y lo describió como “un manual de ética, una suerte de catecismo humano, que va de la persona a la familia, de la familia a la nación, de la nación al mundo”. Además de exponer el contexto histórico en que fue escrita la Cartilla  y compararla con El Manual de Carreño, en tanto códigos, Castañón sostuvo que Reyes era un gran escritor de este género, pues redactó los estatutos del Colnal y el Colegio de México, instituciones en las que se involucró como fundador.

Respecto a la edición que los reunía, Castañón celebró que la introducción escrita por Javier Garciadiego dé cuenta minuciosa de la “azarosa” historia editorial del texto, pero echó de menos que no incluyera el “muy importante texto de Guillermo Hurtado” o el de Jesús Silva Herzog Márquez, entre otros; también criticó que Garciadiego no haya referido el fuerte influjo de Lord Chesterfield en la redacción de la Cartilla.

En su turno, Rodrigo Martínez Baracs calificó la edición como un “acontecimiento de singular relevancia por lo elegante y generosa inteligencia del libro; por la primacía que la cuestión moral ha adquirido en el país; y porque apenas en el mes de enero el gobierno de México, a través de la Secretaría de Educación Pública (SEP), publicó una edición masiva de la cartilla moral de 8 millones de ejemplares impresos y accesible en internet, con una presentación a cargo del presidente Andrés Manuel López Obrador”.

Martínez Baracs recordó al público que la Cartilla no fue un libro que le hayan solicitado a Reyes exactamente, sino que cuando le pidieron un texto de dos o tres cuartillas sobre moral para incluirlo en las cartillas de alfabetización de 1944, él presentó un texto de 30 páginas que por su longitud fue rechazado. Agregó a la anécdota que cuando Reyes conoció la cartilla alfabetizadora se disgustó mucho por cómo se habían ordenado “excéntricamente” las vocales y porque incluía un texto firmado por el presidente Manuel Ávila Camacho; todo lo cual influyó en que no participara en la elaboración de estos documentos. Martínez propuso, a manera de conclusión, una edición crítica que recogiera todas las versiones del texto e incluyera un facsimilar del manuscrito, así como la presentación redactada por el actual presidente de México, entre otros textos relevantes.

En el cierre, Javier Garciadiego narró para los asistentes las vicisitudes de la Cartilla moral a lo largo de 75 años, desde su redacción y rechazo en 1944, pasando por la edición que distribuyó el Instituto Nacional Indigenista en 1958 y por la censura que sufrió por parte del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación en 1992, hasta llegar a las campañas políticas de 2012 y 2018 cuando el libro recobró relevancia pública.

El colegiado y también director de la Capilla Alfonsina anunció una segunda edición para este año que recoja los nuevos aportes que la coyuntura política ha propiciado. Agregó que “Alfonso Reyes se sentiría orgullosísimo de que su texto haya terminado con un tiraje de casi 10 millones de ejemplares impresos; no solamente eso también fue trending topic por dos días y hasta caricaturas salieron”.

Al concluir la actividad, los asistentes agotaron los ejemplares disponibles que el Colnal dispuso para su venta en la salida de la Capilla Alfonsina.

La Cartilla moral forma parte de la colección Opúsculos (grandes ideas en libros breves) que edita El Colegio Nacional y se puede adquirir a un precio muy accesible en la librería de la institución (Donceles 104), así como en distintas librerías de México. 

 

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