Síntesis Informativa - Presentación de El vértigo horizontal

ECN | 24 octubre 2018
Síntesis Informativa - Presentación de El vértigo horizontal

 

ECN | 24 octubre 2018

Presentación editorial: El vértigo horizontal, de Juan Villoro

  •  La Ciudad de México de Villoro es con la que muchos citadinos podríamos identificarnos más: Paola Tinoco
  •  En esta cuenca en donde estamos podemos o deberíamos inventar una ciudad propia por medio del lenguaje: Jorge Pedro Uribe
  • Todas las ciudades del mundo nos desafían y después nos estimulan: Juan Villoro

El Vertigo Horizontal. Una ciudad llamada México es el nuevo libro del colegiado Juan Villoro, el cual fue presentado el día de ayer en la Glorieta de Insurgentes. El libro, coeditado por El Colegio Nacional (ECN) y la editorial Almadía, cuenta con 40 textos, entre crónicas y ensayos, que tienen como eje conductor la Ciudad de México. Previo a la charla sobre el libro, se llevó a cabo un recorrido organizado por la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México, Secretaría de Turismo de la Ciudad de México, Almadía, el Sistema de Transporte Colectivo Metro y ECN, que fue desde la calle de Balderas hasta la Glorieta de Insurgentes, pasando por lugares emblemáticos de la ciudad como el Café la Habana, el Reloj chino, el mercado de la Ciudadela, la Biblioteca de México, el Parque Tolsá y la Arena México.

Durante la presentación, la socióloga y escritora Paola Tinoco leyó el texto La ciudad que nunca se acaba, en donde recordó las variedad de voces cotidianas que pueden contar parte de la historia de la capital del país y afirmó que “pasan por estas páginas la historia y la sociología e incluso la psicología de los personajes, pasan Juan y su familia y pasamos todos, porque los rincones que aparecen en este libro son lugares donde hemos estado o han estado los nuestros (...) El libro tiene tantas maneras de conversación como habitantes tiene esta ciudad”.

Posteriormente, el editor y comunicólogo, Jorge Pedro Uribe habló sobre el cambio de la ciudad que se ve plasmado en las páginas del libro y se centró en comentar los textos Conocí el mundo en la colonia Insurgentes Mixcoac y Santo Domingo en donde rescató la riqueza que tiene el libro como documento histórico de un periodo de la vida de ciudad“La palabra antecede al pensamiento y con eso se crea al mundo, un autor no es que nos ofrezca la visión del mundo, nos ofrece el mundo (...) Un cronista tiene la virtud de apoyar un pie en el pasado, otro en el presente y solo entonces decide hablarle a sus coetáneos, pero también a gente que todavía no ha nacido”. 

El último en hablar en la mesa moederada por Alejandro Cruz Atienza, director editorial de ECN, fue el propio Villoro, quien confesó que le tomó 24 años escribir el libro. Se centró en recordar la crónica La Ciudad es el cielo del Metro por considerar a este transporte un punto de reunión con el pasado: “Toda la gente de esta ciudad tiene su propia historia de la ciudad y lo más importante es que ella se narra a sí misma todo el tiempo (...) En el metro están los descendientes de nuestros pueblos originarios representando al México del pasado que tiene que ver con el de hoy”.

Más adelante, Villoro explicó que el diseño del libro permite distintas lecturas. Propuso algunas como la autobiográfica, la de los sobresaltos de la ciudad y la de sus personajes como el merenguero, el vulcanizador y el merolico. Al hablar de la ciudad, también señaló lo difícil que es ubicarse en ella cuando hay múltiples calles que se llaman igual: “Tenemos una ciudad prácticamente inabarcable y una de sus características también es que de alguna manera es ilocalizable”.

Asimismo, el sociólogo afirmó que escribió sobre algunos lugares ajenos a su contexto, como Iztapalapa o la Ciudad de los niños. También se detuvo a hacer mención de las distintas comidas que existen en la ciudad como los tacos de canasta, los tamales oaxaqueños, los camotes y las gorditas de nata.

Al final de la presentación, el colegiado analizó la palabra chilango y dio algunas de las características de los habitantes de la capital del país como la exageración de las desgracias y la resistencia a las mismas: “Tenemos de algún modo la capacidad de relacionarnos con las desgracias y las convertimos en experiencias (...) sabemos que la ciudad tiene problemas, pero también sabemos que podemos superarlos”. Concluyó recordando que la Ciudad de México fue fundada por migrantes y nutrida de ellos durante toda su historia, por lo que exhortó a construir una ciudad diversa, abierta y tolerante al otro.