Síntesis Informativa - Segundas Jornadas | Sociedad y Mujer

ECN | 30 abril 2018
Síntesis Informativa - Segundas Jornadas | Sociedad y Mujer

 

ECN  | 30 abril 2018

Segundas Jornadas | Sociedad y Mujer

  • Hombres y mujeres tenemos los mismos derechos, pero tenemos que encontrar condiciones materiales distintas de realización, porque nuestras condiciones sociales son distintas: José Ramón Cossío
  • El rezago en cuanto a derechos políticos de la mujer ha sido la clave del siglo XX: Diego Valadés
  • En términos feministas, el derecho es un instrumento patriarcal y reproduce la desigualdad entre hombres y mujeres, pero puede llegar a ser un factor de cambio social: Luz Helena Orozco y Villa

Este viernes 27 de abril El Colegio Nacional (ECN) albergó la tercera y última sesión de las Segundas Jornadas Sociedad y Mujer, un ciclo de mesas redondas en el que distintas especialistas reflexionan en torno al papel de la mujer en la sociedad, bajo la coordinación de las integrantes de la institución Concepción Company Company, Linda Rosa Manzanilla Naim y María Elena Medina-Mora.

El primer panel de la jornada, dedicada al tema del Derecho, contó con la participación de Luz Helena Orozco y Villa y Patricia del Arenal Urueta, ambas Secretarias de Estudio y Cuenta de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y con el colegiado y jurista Diego Valadés.

El integrante de ECN José Ramón Cossío, quien fungió como moderador de la charla, sintetizó brevemente las condiciones jurídicas y de derechos que las mujeres han enfrentado a lo largo de la historia, afirmando que en la actualidad se está dando una particularización de la universalidad de los derechos. “Hombres y mujeres tenemos los mismos derechos, pero tenemos que encontrar condiciones materiales distintas de realización, porque nuestras condiciones sociales son distintas”, manifestó Cossío.

Luz Helena Orozco y Villa abrió el panel realizando un diagnóstico de la brecha de género en las instituciones y normas mexicanas. “En términos feministas, el derecho es un instrumento patriarcal y reproduce la desigualdad entre hombres y mujeres, pero puede llegar a ser un factor de cambio social”,  aseguró Orozco y Villa. La secretaria destacó que la igualdad de género es, por primera vez en la historia, uno de les ejes transversales del Plan Nacional de Desarrollo, dando pie al programa nacional de oportunidades y no discriminación contra las mujeres PROIGUALDAD. “Es un triunfo de la movilización de las mujeres insertar el tema de la igualdad en la agenda pública en los tres niveles de gobierno”, aseveró Orozco y Villa, “esto ha implicado la generación de muchos datos desagregados en razón de género y de estadísticas muy valiosas para valorar las políticas públicas que está realizando el Estado mexicano”. 

A continuación, Patricia del Arenal Urueta se enfocó en la violencia contra las mujeres y analizó las dos dimensiones de la mujer en el derecho penal, como víctima y como sujeto activo, ejemplificando su exposición con algunos casos conocidos por el público general que reflejan “un problema estructural en México desde el punto de vista del derecho internacional”, como el caso Campo Algodonero. La jurista advirtió sobre los peligros que los estereotipos de género en el contexto del derecho y defendió la necesidad de juzgar con perspectiva de género, “ya que obliga y vincula a los jueces del país a detectar y remediar asimetrías de poder entre los sexos y los géneros”.

“Actualmente las sentencias de la SCJN están operando para cambiar una realidad y para resistir un problema de violencia creando jurisprudencia y criterios”, señaló Del Arenal Urueta. 

El colegiado Diego Valadés cerró el panel ofreciendo una visión histórica de la evolución de los derechos de las mujeres en México y a nivel internacional. En general, el rezago en cuanto a derechos políticos de la mujer ha sido la clave del siglo XX”, afirmó el jurista, quien explicó que el feminismo es producto del positivismo, que comenzó a generar nuevas formas de pensamiento “en un sentido igualitarista”. En México, el primer congreso feminista en el que se planteó el tema del derecho al voto fue en 1915 en Yucatán, convocado por Salvador Alvarado. Pero no fue hasta 1953 que la mujer accedió al derecho plenamente y en toda la República y Valadés destacó que apenas hace 4 años que la Ley General de Partidos Políticos estableció la equidad para la mujer en cuanto a la participación en la candidaturas para cargos de elección popular.

El jurista también advirtió que en México se está dando una regresión en materias como el aborto. Recientemente 18 estados modificaron sus constituciones para defender el derecho a la vida desde el momento de la fecundación y reputan como nacido al concebido. Eso significa que el aborto en algunos estados es homicidio, con una pena mínima de 20 años de prisión. Este hecho ha producido un cambio altamente perjudicial, tanto para la mujer como para el ordenamiento constitucional, lo ha pervertido”, remarcó Valadés y apeló a la necesidad una homologación de la legislación penal para que se iguale el derecho que tienen las mujeres a ejercer la libertad sobre su propio cuerpo en todos los estados.

El papel de la mujer en las instituciones culturales y científicas fue el tema tratado en la segunda parte de la sesión, en un panel que contó con la participación de la escritora,  dramaturga y periodista Sabina Berman Goldberg, la bióloga y ambientalista Julia Carabias Lillo (UNAM) y Silvia Torres Castilleja (UNAM), Presidenta de la Unión Astronómica Internacional desde 2015.

Sabina Berman Goldberg inició la plática analizando el rezago en cuanto a la presencia cultural de las mujeres en las instituciones culturales más importantes de este país, mencionando El Colegio Nacional y la Academia Mexicana de las Letras, donde históricamente solo un 3% de sus miembros han sido mujeres. “La inclusión de las mujeres en una institución es siempre el desmantelamiento de una visión patriarcal del mundo”, observó la escritora y destacó los grandes beneficios de la paridad al hablar del Congreso Nacional, del cual ya forman parte un 33% de mujeres. “Gracias a la presencia abundante de legisladoras, el Congreso empezó a emitir leyes que protegen a las mujeres y ensanchan sus libertades”, señaló Berman, “lo que cambió la condición de todas las mujeres en todo el país”. Además, afirmó que desde que las mujeres son más numerosas en el Congreso también se ha legislado “a favor de toda la población y las instituciones antes discriminadas o ni siquiera percibidas, como los niños, los homosexuales, los indígenas y los espacios familiares y comunitarios”. 

Le siguió Julia Carabias Lillo, quien realizó un análisis de la condición de las mujeres en el contexto de las instituciones científicas. Carabias relató que, en la actualidad, la brecha de personal académico se ha cerrado, con un 44% de mujeres, aunque lamentó que la tendencia es que haya menos personal femenino en aquellos niveles y categorías que requieren de una mayor exigencia académica. También señaló la desigualdad existente en las áreas del conocimiento: la presencia de las mujeres aún es muy baja en los departamentos de matemáticas (20%) y ciencias nucleares (14%). En cuanto a los estudiantes, el ingreso es simétrico, aunque sigue existiendo un sesgo en cuanto a la  elección de las carreras. “La UNAM está reflejando las desigualdades históricas de la sociedad mexicana”, manifestó la bióloga, “se llega a la universidad con este bagaje de inequidad y la dinámica universitaria no facilita su cambio”. Carabias advirtió de que la repetición de estas tendencias “repercute en el ingreso económico y los derechos de la mujer”. La ambientalista defendió la necesidad de que exista una mayor tolerancia con los tiempos académicos, para hacer posible la compatibilidad de la maternidad con la carrera académica, y de fomentar desde las universidades “un entorno que ofrezca las mismas oportunidades tanto a hombres como a mujeres para que puedan elegir su futuro”.

Finalmente, Silvia Torres Castilleja comentó los datos de los porcentajes de mujeres en la ciencia según estadísticas de la UNESCO, reportando un sesgo de género por disciplinas.  Humanidades y Ciencias Naturales son, tradicionalmente, las áreas donde hay más igualdad, mientras que en Ciencias Sociales y Ciencias Exactas la proporción de mujeres es menor con respecto a los hombres. En el Sistema Nacional de Investigadores se observa un incremento de mujeres en los niveles más bajos, aunque la proporción desciende en los niveles más altos. La científica mencionó también las cifras de la Unión Astronómica Internacional, en la que aseguró “hay una intención deliberada de estimular la participación de las mujeres”. Actualmente, de los 6 vicepresidentes de la Unión, 3 son mujeres, así como 3 de las 9 divisiones científicas que la componen están presididas por mujeres.

Diego Valadés, quien moderó el panel, concluyó manifestando que los integrantes de El Colegio Nacional comparten sin reservas una visión feminista y el interés de “exhibir las asimetrías que se dan en la sociedad mexicana en detrimento de la mujer”.

Puede consultar la actividad completa en el canal de YouTube de El Colegio Nacional: https://www.youtube.com/watch?v=UFqkTW1d7NA