Síntesis Informativa - Sociedad, política y orden constitucional - 8ª sesión

ECN | 6 octubre 2017
Síntesis Informativa - Sociedad, política y orden constitucional - 8ª sesión

 

ECN | 6 octubre 2017

Rojo Amanecer 

El movimiento estudiantil de 1968 puso en evidencia la falta de democracia y la rigidez de las instituciones mexicanas: Diego Valadés

Rojo Amanecer marcó el principio del fin de la censura en el cine mexicano: Alejandro Pelayo

En del marco del ciclo Sociedad, política y orden constitucional, El Colegio Nacional (ECN) proyectó la tarde de ayer la película Rojo Amanecer, del director Jorge FonsCoordinan el ciclo los miembros de ECN Héctor Fix-Zamudio y Diego Valadés, así como el director de la Cineteca Nacional, Alejandro Pelayo.

Rojo Amanecer narra una ficción ambientada entre el 2 y el 3 de octubre de 1968, en el marco del desenlace del movimiento estudiantil que culminó en la matanza de Tlatelolco. Está ambientada en un departamento del multifamiliar Chihuahua, del conjunto habitacional Nonoalco Tlatelolco, donde una familia de clase media se verá atrapada en medio de la represión más sangrienta del México moderno.

Diego Valadés, jurista y miembro de ECN, destacó en su comentario sobre la cinta los aspectos referidos al desarrollo de las instituciones, los problemas que afectaron a la Constitución y al orden constitucional y las consecuencias directas que tuvo sobre el marco constitucional el fenómeno vivido durante 1968. “Aquel proceso puso en evidencia la falta de democracia y la rigidez de las instituciones cuando no hay disposición para establecer un diálogo constructivo y para escuchar los planteamientos divergentes que siempre deben tener cabida en una sociedad global”, reflexionó Valadés.

El jurista subrayó que el movimiento estudiantil de 1968, agregado al movimiento laboral que había tenido lugar en los años 50 y principios de los 60, “impulsó un cambio en la concepción del sistema electoral y en la configuración del sistema representativo”. “Los ajustes institucionales que realizó el gobierno durante la década de los 70”, puntualizó Valadés, “fueron las respuesta que el Estado mexicano tuvo que ofrecer para generar un mínimo de tranquilidad en una sociedad que estaba exigiendo democracia y libertades públicas”.

El director de la Cineteca Nacional, Alejandro Pelayo, centró su comentario en el tema de la censura, que en el cine mexicano arranca desde los años 40, influido por el sistema de Hollywood, donde se aplicaba el código Hays. Aunque esta censura se suavizó a finales de los 60 y sobretodo durante los años 70, los temas políticos y religiosos siguieron siendo materias vetadas en el cine.

Rojo Amanecer fue filmada como una producción independiente y cooperativa por iniciativa de Héctor Bonilla, quien protagoniza la película y convenció a Jorge Fons para que la dirigiera a partir de un guión de Javier Robles. La coyuntura política del momento, con el cambio de gobierno en 1988 presidido por Carlos Salinas, propició  el estreno y exhibición de la cinta en 1990, en una expresión de aperturismo por parte del nuevo mando.

Rojo Amanecer marcó el principio del fin de la censura en el cine mexicano, y ayudó a que los creadores se pudieran expresar libremente en términos cinematográficos”, puntualizó Pelayo.

Valadés concluyó la actividad reflexionando sobre la deficiencia en la construcción constitucional del Estado mexicano y sobre la importancia de generar mecanismos de responsabilidad política y mejorar la arquitectura de las instituciones para que el congreso pueda realizar investigaciones relacionadas con decisiones de la autoridad y así evitar actos como el malogrado suceso de Tlatelolco.