Síntesis Informativa / Tiempos de Revoluciones (Segunda jornada de actividades)

ECN | 14 octubre 2017
Síntesis Informativa / Tiempos de Revoluciones (Segunda jornada de actividades)


ECN | 14 octubre 2017

La doble hélice del ADN, la molécula de la vida y sus revolucionarias implicaciones

  • Hay evidencia científica contundente sobre la inocuidad y ausencia de daño de los OGM como alimento humano y animal: Bolívar Zapata
  • Hemos comido alimentos transgénicos desde hace unos 7,000 años: Herrera Estrella
  • La revolución tecnológica para descifrar y modificar el ADN no tiene ningún paralelo: Soberón Mainero

Como parte del 2º Encuentro Libertad por el saber: Tiempos de revoluciones se realizó ayer el simposio La doble hélice del ADN, la molécula de la vida y sus revolucionarias implicaciones coordinado por el miembro de El Colegio Nacional Francisco G. Bolívar Zapata y con la participación de Luis Herrera Estrella de Langebio, Cinvestav-Irapuato, y Xavier Soberón Mainero del Instituto de Biotecnología, UNAM e INMEGEN. El descubrimiento de la doble hélice del ADN fue una de las principales revoluciones en la biología, de ahí su pertinencia dentro del encuentro.

El mensaje central de la participación de Bolívar Zapata fue resaltar que la estructura de doble hélice del ADN la compartimos todos los seres vivos y los virus, y que es justamente esta estructura la que hace posible la transferencia horizontal y la recombinación genética del material genético de distintos organismos, es decir, la construcción de organismos genéticamente modificados (OGM).

“Esto es lo que nos va a dar la certeza de que los organismos transgénicos están hechos también de genes iguales que hay en todos lados y eso es lo que sustenta la inocuidad”, dijo Bolívar y explicó que los organismos transgénicos se construyen para contar con mejores organismos para atender problemáticas y demandas, por ejemplo, el uso de proteínas transgénicas en el sector salud como la insulina y algunas vacunas. Otros sectores que ya se han beneficiado del uso de transgénicos son la producción de alimentos y las plantas transgénicas, a las cuales se les confiere resistencia contra plagas y así se reduce la cantidad de agroquímicos dañinos que se utilizan.

El doctor Herrera Estrella, habló sobre cinco revoluciones biotecnológicas en la producción y la calidad de los alimentos. La primera fue la domesticación de los alimentos, como la transformación del teosinte a maíz en Mesoamérica. La segunda revolución implicó el mejoramiento genético sistemático de los cultivos gracias a las leyes de Mendel. La tercera consistió en crear plantas enanas pero con muchas semillas, con lo cual la producción de alimentos aumentó mucho aunque una de sus consecuencias negativas fue la contaminación secundaria al uso desmedido de agroquímicos.

La cuarta revolución es la de las plantas transgénicas, donde “volvemos empezar a hacer cambios dramáticos del mejoramiento genético convencional”, dijo Herrera. Ejemplos de este mejoramiento son aumentar la vida de anaquel o agregar nutrientes a los productos, pero principalmente combatir plagas y reducir o eliminar el uso de agroquímicos para que las personas no los consuman y se reduzca la degradación ambiental.

La quinta revolución consiste en la edición de genomas para incluir de forma dirigida características deseables en un cultivo, como resistencia a la sequía, en un periodo corto. Herrera aclaró que “esto no es un transgénico, sino una modificación genética que replica lo que ocurrió en la naturaleza”. 

El simposio cerró con la plática de Xavier Soberón Mainero, quien analizo si la revolución en el manejo del material genético también generará una revolución en la medicina. “No existe ninguna tecnología en la historia de la humanidad que haya progresado, que se haya abaratado o que se haya hecho tan poderosa en tan poco tiempo como la tecnología genética, por eso es, sin duda, la base de una revolución”, dijo Soberón. 

En términos de medicina se busca que los servicios médicos se beneficien a partir del conocimiento del genoma humano y que esto dé paso a un nuevo tipo de medicina llamado de 4P’s: personalizada, basada en el genoma de cada persona; predictiva, porque se podrá ver muy pronto qué posibilidades hay de desarrollar enfermedades; preventiva, para pasar de una acción reactiva a una donde se busca mantener saludable a la persona y participatoria, donde cada individuo se haga cargo de su salud con la ayuda de los profesionales de la salud.

Puede consultar el simposio completo en el canal de YouTube de El Colegio Nacional:

https://www.youtube.com/watch?v=c9HFNY50coY


 

La revolución científica

  •  El campo de la historia de las revoluciones científicas no es homogéneo como podría parecer a simple vista: Ruy Pérez Tamayo
  • El hecho de hacer el descubrimiento por el valor mismo del conocimiento, no por su utilidad, empieza a ganar un lugar muy claro: José Sarukhán

Como parte del 2º Encuentro Libertad por el saber: Tiempos de revoluciones, los miembros de El Colegio Nacional Ruy Pérez Tamayo, Alejandro Frank, José Sarukhán y Antonio Lazcano Araujo se reunieron para discutir la transformación de la ciencia que ocurrió durante la segunda mitad del siglo XVI y el siglo XVII, particularmente en Europa.

Ruy Pérez Tamayo inició la conferencia con un recuento histórico sobre las revoluciones en la ciencia y dijo que se puede hablar de revoluciones científicas en plural o de la revolución científica en singular. La segunda se refiere a un período único de progreso ocurrido durante los siglos XVI y XVII, el cual resultó fértil para el desarrollo científico porque hubo muchos cambios sociopolíticos como el Renacimiento, la invención de la imprenta y la publicación de textos en lenguas nacionales europeas de más fácil acceso 

Alejandro Frank dijo que la evolución científica es permanente, aunque algunas veces hay picos de desarrollo que son las revoluciones. Frank consideró que Galileo Galilei fue “el primer científico moderno, el primero en combinar la observación con el análisis matemático y uno de los primeros exponentes de la ciencia como la concebimos hoy”. También analizó cómo es que a pesar de los grandes avances científicos aún queda mucho por hacer, pues “supersticiones y dogmas irracionales” conducen a la desinformación y, en el peor de los casos, a actos criminales de discriminación. Llamó a luchar contra la ignorancia, a disminuir la falta de cultura científica y a contar con un indispensable escepticismo.

Para José Sarukhán algunos de los puntos más importantes del período fueron que numerosos personajes científicos de la época establecieron las bases del método científico y que quienes se dedicaban a la investigación comenzaron a basarse en los errores, pues ya tenían claro que las fallas aportaban información valiosa. Sarukhán señaló que ciertos cambios sociales, como la disolución del Santo Imperio Romano y la disminución de la influencia papal, propiciaron los avances científicos. Destacó que en esa época ya había segmentos de la población que habían acumulado riqueza y eso les permitía dedicarse a experimentar, de ahí que muchos científicos provinieran de familias acomodadas.

Otro aspecto destacado fue que se comenzaron a gestar sociedades científicas como la Royal Society en Inglaterra, la Academia de las Experiencias en Italia o la Academia Francesa de las Ciencias.

Antonio Lazcano cerró la conferencia y puntualizó que lo que llamamos revolución científica ocurrió a lo largo de 200 años y que no fue una consecuencia del Renacimiento o de la Reforma, sino que formó parte de esta triada histórica. La visión matematizada del universo que tenía Platón fue una fuerte influencia en la época, por lo tanto, una característica del período fue estudiar las regularidades de la naturaleza y transformarlas en leyes precisas que establecieran relaciones de causalidad.

El doctor Lazcano recordó que en México hubo gabinetes de historia natural, uno de ellos estuvo en el actual Museo de San Carlos, y dijo que la importancia de estos “teatros de la maravilla” fue que formaron parte de la educación de ciertas élites que posteriormente promovieron la Ilustración.

Puede consultar la conferencia completa en el canal de El Colegio Nacional en YouTubehttps://www.youtube.com/watch?v=pZBwmAcUG04


 

La revolución cuántica 

  • “El hecho de que haya existido esta revolución cuántica y que esté en proceso no anula los principios de la revolución del racionalismo, del escepticismo, la matematización. De hecho esas teorías sigue siendo válidas en la escala de validez, pero hemos encontrado que en el mundo microscópico tenemos que usar otras leyes ”: Alejandro Frank.
  •  “Hoy sabemos que más allá de los 380 mil años después del Big Bang no hay ninguna forma de ver qué es lo que ocurría,  la única manera de hacerlo es ir al mundo microscópico y recurrir a la teoría cuántica”: Gerardo Herrera.

El Colegio Nacional (ECN) ofreció al público en general el día de ayer la conferencia La Revolución Cuántica, en el contexto de su 2º Encuentro Libertad por el saber: Tiempos de revolucionesLa mesa de diálogo, que fue coordinada por el miembro del ECN Alejandro Frank, tuvo la participación del doctor en física Alberto Güijosa,  el investigador del Instituto de Ciencias Nucleares(ICN) Alfred U’Ren, y el ingeniero físico Gerardo Herrera. 

La charla entre los especialistas comenzó con la participación del miembro de ECN, quien hizo una introducción al tema al decir que “a principios de siglo XX empezó la posibilidad de analizar fenómenos en una escala mucho más pequeña de la que habíamos podido hacer y se descubrió que las leyes que habían descubierto Newton, Galileo y otros científicos dejaban de ser válidas y no podían explicar ciertos fenómenos”.

“En la mecánica cuántica, los problemas filosóficos se acrecientan de una manera impresionante. Con esto se dan sorpresas en donde al parecer la lógica que teníamos parece no ser válida. En el mundo cuántico hay muchos más problemas filosóficos que entender”, afirmó Frank.

El siguiente científico en hablar fue el investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Alberto Güijosa, quien expuso el experimento de la doble ranura. En su participación explicó cómo un electrón puede estar en dos lugares al mismo tiempo y como un objeto cuántico es capaz de estar indeciso en su posición, por lo que es imposible saber por cual lugar se va a decidir.

“Cuando se tienen dos o más objetos cuánticos puede suceder que cada uno está indeciso por su parte, pero la novedad que es radicalmente innovadora es que se puede compartir su indecisión. Siempre que se encuentre al electrón en un lugar se va a encontrar al protón. El compartir la indecisión se llama entrelazamiento cuántico.”, aclaró el ganador del Premio de Investigación 2010 de la Academia Mexicana de Ciencias. 

Por su parte, Alfred U’Ren expuso los alcances que podría tener el conocimiento de la teoría cuántica en la tecnología y enumeró la creación de microchips con una dimensión más reducida de la que existe hoy día, la creación de códigos cuánticos para mejorar la comunicación sin intercepción de terceros y la posibilidad de la teletransportación cuántica.

Por último, Gerardo Herrera, quien es investigador del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional  (Cinvestav), habló sobre los distintos tipos de fuerzas que hay en el mundo cuántico y mencionó que la “fuerza fuerte” está presente en el núcleo de los átomos, la “fuerza débil” la ubicó en los procesos que ocurren en el centro del sol y  la “fuerza electromagnética” se encuentra presente en la electricidad.

Por último, explicó la manera en la que funciona el acelerador de partículas al decir que los principales experimentos que se hacen es la interacción de protones a velocidades similares a la de la luz para medir la radiación que producen y la interacción que generan al encontrarse. Muestra de ello, fue la explicación de cómo puede generarse un campo de Higgs para iniciar el proceso con el que explican la creación de masa los físicos cuánticos.

Puede consultar la conferencia completa en el canal de El Colegio Nacional en YouTubehttps://www.youtube.com/watch?v=M4uVb719rEQ

 


 

De la España imperial a la Guerra Civil 

(Lecturas de la obra de Hugh Thomas) 

  •  Hay una gran enseñanza en la obra de Thomas y es que las ideas son maravillosas, pero si se toman religiosamente son altamente peligrosas: Enrique Krauze
  • Para Hugh Thomas las ideas son el centro de la historia, en sus escritos se puede observar que está convencido que la historia la hacen las ideas: Tomás Pérez Vejo

Dentro del 2º Encuentro Libertad por el saber: Tiempos de revoluciones organizado por El Colegio Nacional (ECN)se celebró la mesa de diálogo De la España Imperial a la Guerra Civil. Lectura de la obra de Hugh Thomas con la participación del doctor en geografía e historia, Tomás Pérez Vejo y el coordinador de la ponencia, el historiador y miembro de ECN, Enrique Krauze. 

La charla, que se llevó a cabo en las instalaciones de ECN, versó alrededor de la obra del hispanista británico Hugh Thomas, quien apenas el pasado 7 de mayo falleció, dejando una basta obra donde sobresale su libro La Guerra Civil Española que fue publicado en pleno franquismo y que en palabras de Pérez Vejo “educó a una nueva generación de españoles respecto a esa época del país”.

El miembro de ECN, Enrique Krauze, comenzó la plática al puntualizar las características de la obra de Thomas subrayando que “era un historiador del verbo, es decir, le encantaba contar la acción. Sus textos eran muy apegados a la novela. Lo que le importaba era seguir a los personajes, las vidas eran las que lo apasionaban”.

Al profundizar en el tema del imperio español, Pérez Vejo, quien funge también como investigador de la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH), narró la manera en la que el imperio ibérico se conformó por medio de matrimonios y conquistas hasta llegar a ser la potencia más importante del mundo.

“La historia del imperio no sólo es una historia nacional de la monarquía católica, sino las consecuencias de la historia del mundo. Por primera vez podemos hablar de la historia global del mundo y ese es el punto que le interesa hablar a Hugh Thomas, le interesa saber cómo y por qué sucedió tales acontecimientos”.

A su vez, el autor de Por una democracia sin adjetivos, resaltó la naturalidad con la que los mexicanos adoptaron el mestizaje en tiempos de la corona española, “es algo que no se encuentra en el mundo anglosajón. Aquí no pasó nada parecido como decir que se “iban a las tinieblas” cuando iban a tierra de los indios, piensen en Gonzalo Guerrero. La explicación es la consideración de que todo ser humano, independiente del color de piel, es hijo de dios”. 

Al comenzar a hablar de la Guerra Civil Española, el investigador ibérico enfatizó el trabajo de Thomas al decir que la guerra civil española fue una parteaguas del mundo europeo por lo que  aseguró que, “desde el punto de vista historiográfico, pasado 20 años del fin de la guerra civil, no había una historia objetiva de la guerra civil. Hugh publica la primera historia global de la guerra y es la primer historia que quiere ser imparcial al respecto”.

Por último, Enrique Krauze concluyó la mesa de diálogo al decir que “esa idea que proliferó tanto en España de ‘Salvar a España’ es un concepto religioso. Quienes tienen fé en dios ponen su fe en donde deben ponerla. Aquí, en el reino de este mundo, no es cuestión de los políticos traernos salvación, algunos pueden mejorar o empeorar la situación, pero no es lícito hablar de salvación con ellos”.

Puede consultar la conferencia completa en el canal de El Colegio Nacional en YouTubehttps://www.youtube.com/watch?v=ISfnYJ0r8f8