Síntesis Informativa - Una historia crítica de la evolución molecular

Colnal | 8 marzo 2019
Síntesis Informativa - Una historia crítica de la evolución molecular
Colnal | 8 marzo 2019

 

Una historia crítica de la evolución molecular | Los viernes de la evolución 

  • Hace falta más investigación histórica de las complejas redes de científicos, instituciones y consideraciones geopolíticas, para lograr reconstruir la rotunda relación entre las investigaciones teóricas de la biología evolutiva y las políticas de salud pública: Edna Suárez
  • La evolución molecular no es sólo una disciplina teórica; provee de un marco de referencia para interpretar resultados prácticos y puede ser una guía para desarrollar investigaciones empíricas: Antonio Lazcano

 

Como parte del ciclo de conferencias Los viernes de la evolución, coordinado por los colegiados Antonio Lazcano Araujo y José Sarukhán, el pasado viernes en la tarde El Colegio Nacional (Colnal) albergó la conferencia Una historia crítica de la evolución molecular, impartida por la bióloga e historiadora de la ciencia Edna Suárez, de la Facultad de Ciencias de la UNAM.

El biólogo Lazcano Araujo abrió la sesión explicando que el progreso de la biología molecular como disciplina es el responsable de que hoy en día cualquier laboratorio use la tecnología computacional para comparar las secuencias de aminoácidos y proteínas, construir filogenias muy elaboradas y reconocer que “en la estructura de las secuencias de DNA y RNA hay un registro que nos habla tanto del pasado biológico como del presente, como vemos en la diversidad de las poblaciones”.

En su labor de investigación, Suárez se han enfocado en el estudio del desarrollo de las metodologías y los conceptos básicos que llevaron al reconocimiento de la evolución molecular como una disciplina “que no sólo es teórica”, detalló Lazcano, “sino que provee de un marco de referencia para interpretar resultados prácticos y puede ser una guía para desarrollar investigaciones empíricas”.

La científica inició la plática puntualizando que hacer historia crítica de la ciencia significa “realizar una búsqueda exhaustiva de indicios y evidencias que nos permitan reconstruir y escribir descripciones densas y profundas”, para lo cual se debe tomar en cuenta el contexto profundo de los hallazgos científicos y dotar de significados múltiples a los diferentes estudios y resultados.

Para la historia reciente de la ciencia existen obstáculos metodológicos importantes y específicos, siendo el principal que muchos de sus protagonistas están aún vivos y eso, aunque a veces es una ventaja, también puede dificultar el llevar a cabo una investigación sin sesgos.

El estudio de los mecanismos y patrones de la evolución biológica a nivel molecular se constituyó como una disciplina científica a inicios de la década de 1970. La biología molecular es una disciplina que reúne dos tradiciones, “dos formas de hacer biología que generalmente son vistas como antagónicas o excluyentes, una más tecnológica y otra más anclada en la historia natural”, describió Suárez, quien explicó que esta materia reúne biólogos experimentales, sistemáticos y teóricos.

En los años 60, la biología molecular confrontó a representantes de la biología clásica u organísmica, como George Gaylord Simpson o Theodosius Dobzhansky, con los de investigadores de la nueva disciplina.

Los debates entre las dos ramas académicas se desarrollaron a los largo de tres décadas, siendo los principales puntos de divergencia que, mientras los evolucionistas organísmicos sostenían que los caracteres moleculares no proporcionan el mejor registro de la evolución, los evolucionistas moleculares defendían absolutamente lo contrario, que las proteínas y los ácidos nucleicos son caracteres privilegiados para el estudio de la evolución. Además, los evolucionistas moleculares aseguraban que la sustitución de aminoácidos ocurre en una tasa constante para cada proteína, y que la deriva génica es la principal fuerza evolutiva, no la selección natural.

Suárez se centró en la colaboración entre los científicos Linus Pauling y Emilé Zuckerkandl, que daría como resultado teorías básicas de la biología molecular como la de el reloj molecular, según la cual la tasa de cambio evolutivo de cualquier proteína específica era aproximadamente constante a lo largo del tiempo y de distintos linajes. El primer artículo que publicaron juntos fue Enfermedad Molecular, Evolución y Heterogeneidad Génica (Molecular Disease, Evolution and Genic Heterogeneity). La investigadora señaló que, si bien para Zuckerkandl y Pauling la técnica del reloj molecular era un instrumento de cálculo de divergencias entre especies, a finales de la década de los 60 y hasta los años 80 del siglo XX se convirtió en un concepto  crucial en el debate entre neutralistas y seleccionistas.

Suárez concluyó que, pese a los innegables éxitos de la evolución molecular, en las décadas que siguieron a la secuenciación masiva de proteínas y ácidos nucleicos, “se cometió un gran error al juzgar a los arquitectos de la Síntesis Evolutiva como un grupo de científicos sin visión de futuro”. “Hace falta más investigación histórica de las complejas redes de científicos, instituciones y consideraciones geopolíticas”, finalizó la historiadora, “para lograr reconstruir la rotunda relación entre las investigaciones teóricas de la biología evolutiva y las políticas de salud pública”.

 

Puede consultar la actividad completa en el canal de YouTube de El Colegio Nacional: https://www.youtube.com/watch?v=V2qS5HH6Zxo

 

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