Sociedad, política y orden constitucional - 2ª sesión

ECN | 3 marzo 2017
Sociedad, política y orden constitucional - 2ª sesión


ECN | 3 marzo 2017

  • Diego Valadés, José Antonio Valdés y Alejandro Pelayo comentaron la película de Roberto Gavaldón, basada en el libro de B. Traven.

 El día de ayer se llevó a cabo la segunda sesión del ciclo de cine-debate sobre Sociedad, política y orden constitucional, que organizan Héctor Fix-Zamudio, Elvia Flores y Diego Valadés en El Colegio Nacional. Rosa blanca fue la película que continuó con este ciclo, cuyo objetivo es vincular la historia de México y sus procesos constitucionales con distintas expresiones filmográficas.

Basada en el libro homónimo de B. Traven, Rosa blanca es el retrato cinematográfico del conflicto nacional que surgió entre las empresas extranjeras, el sindicato petrolero y el gobierno, que llevaría al presidente Lázaro Cárdenas a expropiar el petróleo en 1938. Dirigida y filmada por Roberto Gavaldón en 1961, Rosa blanca relata la historia de un campesino veracruzano que encuentra petróleo en su propiedad, lo que desata una serie de problemas con las compañías norteamericanas instaladas en la zona. 

“En esta película vemos a un gobernador, que en realidad personifica a Miguel Alemán, quien fuera uno de los más importantes apoyos que tuvo Cárdenas para la consolidación petrolera”, señaló Diego Valadés, “en 1937 se produce una demanda por parte de los trabajadores de la industria petrolera, con relación a la renovación de su contracto colectivo de trabajo, contrato ley que vinculaba a varias empresas petroleras con un solo sindicato”.

El miembro de El Colegio Nacional explicó que así surgió el Sindicato de Trabajadores Petroleros Mexicanos, que aglutinaba a todos los petroleros que prestaban sus servicios a diferentes empresas. Al pedir un aumento de salario y prestaciones, las compañías extranjeras se niegan a cumplirle esta demanda, provocando una huelga. El conflicto llegaría hasta la Suprema Corte, que daría el fallo a favor de los petroleros. 

“Las compañías tampoco cumplen con esta sentencia y entonces, intempestivamente, se produce la expropiación, que nadie esperaba: las empresas se habían preparado para la ocupación pero no para la expropiación de la industria”, refirió Diego Valadés, “Cárdenas manejó con la máxima discreción esta decisión, que sólo compartió con Francisco J. Mujica, uno de los personajes más importantes del Constituyente de 1917”. 

Agregó que la expropiación, jurídicamente hablando, se produjo el 19 y no el 18 de marzo de 1938, día en que Lázaro Cárdenas hace pública su decisión y emite el discurso de expropiación a través de la radio. “Todo esto tuvo una base crucial, la Constitución de 1917, donde se introdujo en el artículo 27º un concepto clave que subsiste hasta la fecha y el día de hoy algunas fuerzas pretenden derogar: el de la propiedad, que corresponde a la nación y es la nación la que transmite a los particulares el derecho de ejercerla, en medida que el propio Estado lo autorice”, apuntó Diego Valadés.

“Esta película es una de las más importantes que se realizan sobre un tema vital para nuestro país, el petróleo, que es prácticamente ignorado por el cine”, aseguró José Antonio Valdés. Para el investigador y crítico cinematográfico, Rosa blanca es la primera película que habla de ducho tema, de las empresas extranjeras, de la actuación del gobierno y de cómo se movía la gente en torno al petróleo antes de la expropiación.

“Hay algunas películas en los años 20 y 30 que manejan el tema como Los millones de Chaflán, película donde aparece la primera gran figura cómica fílmica antes de Cantinflas”, dijo el también jefe del Departamento de Información de la Cineteca Nacional, “después desaparece de tajo y el cine mexicano no lo retoma, como tantas veces no ha retomado el tema de los asuntos nacionales”.

Alejandro Pelayo destacó la censura que sufrió la Rosa blanca, película que no debe confundirse con La rosa blanca, filmada por Emilio “El Indio” Fernández en 1954 sobre José Martí. Esta censura, compartida con La sombra del caudillo de Julio Bracho, haría que la película de Gavaldón, protagonizada por Ignacio López Tarso, Christiane Martel y Rita Macedo, se estrenara hasta 1972, diez años después de su filmación.

“B. Traven participó en otras adaptaciones y películas de Roberto Gavaldón, como Macario, también protagonizada por López Tarso”, comentó el actual director de la Cineteca Nacional, “Gavaldón era muy buen lector; se fueron incorporando los grandes escritores al cine mexicano y él tenía muy buen ojo para identificarlos”.

La siguiente sesión del ciclo de cine-debate sobre Sociedad, política y orden constitucional se realizará el próximo jueves 6 de abril, a las 18 hrs. en El Colegio Nacional, donde se proyectará y comentará Distinto amanecer de Julio Bracho, película basada en La vida conyugal de Max Aub y adaptada por Xavier Villaurrutia.