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Fallecido

José Emilio Pacheco

Artes y Letras
Poeta y ensayista
Ingreso: 10 de julio de 1986

Elegí ser escritor y a estas alturas aún soy un aprendiz que no sabe nada de su trabajo y para quien cada página es de nuevo la primera y puede ser la última.

Escritor. Autor de No me preguntes cómo pasa el tiempo (1970), El principio del placer (1972), Islas a la deriva (1976), Las batallas en el desierto (1982) , Miro la tierra (1987) y Ciudad de la memoria (1990), entre otras obras. Durante casi cuarenta años publicó Inventario, columna de periodismo cultural. Premio Xavier Villaurrutia 1973, Premio Nacional de Ciencias y Artes 1992, Premio Iberoamericano de Letras José Donoso 2001, Medalla de Oro de Bellas Artes de la SEP, Premio Reina Sofía y Premio Cervantes 2009. Ingresó a El Colegio Nacional el 10 de julio de 1986.

Nació en la Ciudad de México el 30 de junio de 1939. Estudió en la UNAM y allí inició sus actividades literarias en la revista Medio Siglo. Dirigió con Carlos Monsiváis el suplemento de la revista Estaciones, fue secretario de redacción de la Revista de la Universidad y de “México en la Cultura”, suplemento del diario Novedades, así como jefe de redacción de “La Cultura en México”, suplemento de Siempre! Dirigió la Biblioteca del Estudiante Universitario. Fue profesor en varias universidades de los Estados Unidos, Canadá e Inglaterra, e investigador en el Departamento de Estudios Históricos del inah. Se le otorgaron los premios Magda Donato (1967) por Morirás lejos; el Premio Nacional de Poesía Aguascalientes (1969) por No me preguntes cómo pasa el tiempo; el Premio Xavier Villaurrutia (1973) por El principio del placer; el Doctorado Honoris Causa de la Universidad Autónoma de Sinaloa (1979); el Premio Nacional de Periodismo (1980) en el renglón de Divulgación Cultural; el “Malcolm Lowry” (1991) por Trayectoria en el campo del Ensayo Literario; el Premio Nacional de Ciencias y Artes (1992) en el campo de Lingüística y Literatura; el premio Fernando Benítez de periodismo cultural (1995); el Premio José Asunción Silva (1996) al mejor libro de poemas en español publicado entre 1990 y 1995 por El silencio de la luna; el Premio Mazatlán de Literatura (1998) por Álbum de zoología; el Premio José Fuentes Mares (2000) por La arena errante; el Primer Premio Iberoamericano de Letras José Donoso, (2001) otorgado por la Universidad de Talca, Chile; el Premio Internacional Octavio Paz de Poesía y Ensayo (2003); el Premio de Poesía Iberoamericana Ramón López Velarde (2003); el Premio Internacional Alfonso Reyes (2004); el Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda (2004), y el II Premio Internacional de Poesía Ciudad de Granada “Federico García Lorca” (2005). En los últimos años recibió muchos otros honores y distinciones, entre los cuales sobresalen su nombramiento como Académico Honorario de la Academia Mexicana de la Lengua (2006); la Medalla al Mérito Artístico que le fue otorgada en Chihuahua durante la celebración del Primer Encuentro Internacional de Escritores (2007), evento que le fue dedicado; el Premio al Mérito Literario (2008), que le fue otorgado en el marco del Cuarto Festival Internacional “Letras en San Luis”; la Medalla de Bellas Artes, que le fue conferida durante el homenaje que se le rindió por el 70 Aniversario de su natalicio; el Doctorado Honoris Causa de la Universidad Autónoma de Nuevo León (2009); el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana (2009), otorgado por el Patrimonio Nacional de España y la Universidad de Salamanca; el Premio Miguel de Cervantes (2010), el de más prestigio concedido en España a un escritor; el Doctorado Honoris Causa que le otorgó la Universidad Nacional Autónoma de México (2010), por ser figura central de la poesía en español de los últimos 50 años, la Medalla de Oro al Mérito Artístico otorgado por la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (2010), y el Premio Alfonso Reyes, otorgado por el Colegio de México (2012), “por contribuir de manera relevante al conocimiento y difusión de las humanidades y por los aportes a la cultura hispanoamericana”. En 2013, en
el marco del festival de poesía Poetas del Mundo Latino, en Aguascalientes, el Instituto Cultural de Aguascalientes y el Seminario de Cultura Mexicana le otorgaron el Premio Mundo Latino “Víctor Sandoval” 2013, que compartió con Joan Margarit, por el extraordinario valor de su obra. Tarde o temprano recopila sus primeros seis libros de poemas: Los elementos de la noche, El reposo del fuego, No me preguntes cómo pasa el tiempo, Irás y no volverás, Islas a la deriva, Desde entonces, a los que han seguido Los trabajos del mar, Miro la tierra, Ciudad de la memoria, así como un volumen de versiones poéticas: Aproximaciones. Es autor de dos novelas, Morirás lejos y Las batallas en el desierto, y de tres libros de cuentos: La sangre de Medusa, El viento distante y El principio del placer. Editó numerosas antologías, como la Antología del modernismo y obras de muchos autores como Federico Gamboa y Salvador Novo. Entre sus traducciones figuran Cómo es, de Samuel Beckett, De profundis de Oscar Wilde, Un tranvía llamado deseo, de Tennesee Williams, a las que se sumaron Cuatro cuartetos, de T. S. Eliot y Vidas imaginarias, de Marcel Schwob. En su poesía recogió lo mejor de la tradición con la experimentación, además de un profundo amor a sus semejantes y a la Ciudad de México; describe al mismo tiempo los horrores de la violencia como la capacidad de amar de la gente, amor que se comprime en un solo instante, irrepetible y memorable; en su narrativa hay una preocupación por la singularidad de la niñez, y en su periodismo difunde las virtudes de los héroes y los momentos decisivos en la historia del país. Su labor como editor y como traductor fue gigantesca. José Emilio Pacheco ingresó a El Colegio Nacional el 10 de julio de 1986. “A 150 años de la Academia de Letrán”, su discurso de ingreso, fue contestado por el poeta Jaime García Terrés. El escritor José Emilio Pacheco falleció el 26 de enero de 2014 en la Ciudad de México.
Si no miente la memoria, comencé a escribir hace cuarenta años. Mis abuelos me regalaron una versión infantil de Quo vadis?, la novela de Henryk Sienkiewicz acerca de los cristianos perseguidos en Roma. Al terminarla quise continuar más allá de donde la había dejado su autor. Diez años después publiqué mis primeros textos en páginas que ya se habrán pulverizado. En cualquier otra actividad me hallaría a punto de jubilarme. Elegí ser escritor y a estas alturas aún soy un aprendiz que no sabe nada de su trabajo y para quien cada página es de nuevo la primera y puede ser la última. Tanto es así que no encuentro la forma precisa para expresar mi gratitud por la inmensa generosidad a la que debo el haber llegado esta noche al Colegio Nacional.
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